Garrincha, CubaEncuentro
quarta-feira, 25 de abril de 2012
E a Justiça brasileira segue seu caminho impávida...
Ex-presidente do Tribunal de Justiça de SP recebeu R$ 723 mil em um único mês
Salário e extras foram pagos em novembro de 2008; ele alegou 'necessidades financeiras'
24 de abril de 2012 | 22h 30
Fausto Macedo, de O Estado de S. Paulo
SÃO PAULO - Em um único mês, novembro de 2008, o desembargador Roberto Antonio Vallim Bellocchi, na época presidente do Tribunal de Justiça de São Paulo, recebeu R$ 723.474,93 entre salário e desembolsos extraordinários relativos a férias e licenças-prêmio. O salário foi de R$ 373.598.17. Por atrasados, ele recebeu R$ 349.876,74 acrescidos do Fator de Atualização Monetária (FAM), plus que incide sobre vantagens concedidas à toga.
Veja também:
Os dados constam de planilha confidencial expedida pela Diretoria da Folha de Pagamento da Magistratura (DFM). O documento aponta “pagamentos excepcionais” a Bellocchi, que presidiu a maior corte do País entre 2008 e 2009.
Bellocchi ocupa o primeiro lugar isolado na lista dos contracheques milionários, escândalo que abala o grande tribunal. Entre 2007 e 2010 ele foi contemplado com a bagatela de R$ 1,44 milhão, construídos com base na rubrica “excepcionais”. Não há notícia de que outro magistrado tenha recebido tanto.
Em 2008, o então presidente do TJ ganhou R$ 585.446,16 - afora vencimentos que alcançaram R$ 803.300,56. As duas fontes de receita, que garantiram R$ 1.388.746,72 ao desembargador, tiveram amparo em “várias ordens”, segundo o histórico de seus pagamentos - mas os assentamentos não apontam nomes de quem autorizou os depósitos em favor de Bellocchi. Naquele ano de 2008, o próprio já dirigia o TJ paulista.
Em 2009 ele se superou e bateu recorde ao ganhar R$ 1,63 milhão, incluindo vencimentos (R$ 896,8 mil) e extras (R$ 738,4 mil). A maior parte da bolada naquele ano foi paga por “ordem do presidente”. O presidente da corte era Bellocchi. Em 2010, já aposentado, ele recebeu mais R$ 26.129,18 de extras.
Os pagamentos incomuns a Bellocchi e a outros desembargadores estão sob suspeita do Órgão Especial do TJ. A investigação joga luz sobre face oculta da toga, porque protegida por rigoroso sigilo corporativo: os supervencimentos, que estouram o teto constitucional de R$ 26,7 mil.
Bellocchi foi contemplado em fevereiro de 2009 com holerite de R$ 136.476,35, ou cinco vezes mais que o limite imposto pela Constituição. De quebra, no mesmo mês, ele recebeu R$ 120 mil de “pagamento excepcional”.
Em março daquele ano, o magistrado repetiu o feito - contracheque de R$ 136.476,35 e extra de R$ 120 mil. Em abril, o salário do desembargador foi a R$ 126.476,35 e o extra ficou em R$ 110 mil. Naquele período de apenas três meses a conta de Bellocchi captou R$ 749.429,05.
“Todas essas antecipações nunca foram submetidas à apreciação do Conselho Superior da Magistratura e as de extremo vulto se deram exatamente na sua (de Bellocchi) gestão como presidente do tribunal”, adverte o desembargador Ivan Sartori, atual mandatário máximo do TJ.
Violações. Sartori anota que os pagamentos, em tese, “constituíram graves violações aos princípios constitucionais da isonomia, da impessoalidade e da moralidade administrativa”.
SÃO PAULO - O presidente do TJ pede processo disciplinar que pode levar à cassação da aposentadoria de Bellocchi. “Há veementes indícios de que não havia mesmo critério nenhum para as antecipações de créditos a magistrados.”
segunda-feira, 16 de abril de 2012
Os mandatários mais charlatães
RunRunes, 16/04/2012
Pre-Scriptum: No artigo abaixo acho que está faltando alguém aqui da "aldeia"...
Chávez entra en récords de los mandatarios más charlatanes
El diario ABC de Madrid en un reportaje
de M.Arrizabalaga hace un recuento de los presidentes y jefes de Estado
que mas tiempo han dedicado a hablar y hablar -sin ningún sentido las
mas de las veces- escondiendo así serias altas en sus gobiernos.
A los venezolanos no nos ha de extrañar que el campeón haya sido el presidente Hugo Chávez Frias quien en estos trece años de gobierno nos ha tenido encadenados a su verbo de manera obligatoria por casi siete meses continuos de transmisiones de radio y televisión.
Aquí el reporte de ABC:

A los venezolanos no nos ha de extrañar que el campeón haya sido el presidente Hugo Chávez Frias quien en estos trece años de gobierno nos ha tenido encadenados a su verbo de manera obligatoria por casi siete meses continuos de transmisiones de radio y televisión.
Aquí el reporte de ABC:
LOS MANDATARIOS MAS CHARLATANES
Más de 1.500 horas de discursos en sus ya 13 años de gobierno convierten a Hugo Chávez en el mandatario más charlatán de los que siguen en primera línea política. Aún a distancia, eso sí, de Fidel Castro, el líder político que más palabras ha pronunciado en público. Solo hasta 1986 había pronunciado ya más de 20.000 discursos, según su biógrafo Tad Szulc, y aún añadiría otros 400 antes de ceder el poder a su hermano Raúl en 2006. Su afán retórico continúa después en forma de Reflexiones semanales en el diario Granma.
El líder de la revolución cubana entró en el libro de los Guinness por su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1960. Duró 4 horas y 29 minutos, tiempo récord ante los micrófonos de la ONU pese a que comenzó diciendo «Aunque tenemos fama de hablar largo, no se preocupen, Haremos todo lo posible para ser breves». Y quizá pensó en que lo estaba siendo, porque ocho años después pasaría a la historia con una interminable alocución de 12 horas, con apenas una pausa.
¿Quería Chávez emular a su mentor cuando el pasado enero rompía su propio récord al hablar casi diez horas seguidas al presentar su «Memoria y cuenta»? Noticias24.com colgó íntegro el discurso que ocupa 146 páginas. El presidente venezolano pronunció su mensaje ante la Asamblea Nacional de pie, sin ningún tipo de interrupción, sorprendiendo con este alarde de retórica en plena enfermedad.
El cáncer que combate Chávez le ha alejado en parte de los focos mediáticos en los que era casi omnipresente. Ha pasado 200 de los últimos 340 horas hospitalizado y 90 de ellos fuera del país por sus frecuentes viajes a Cuba para someterse a radioterapia, según recoge El Nuevo Herald. Durante siete meses tuvo que suspender la emisión de «Aló presidente», el programa dominical que inauguró en 1999 y del que ya llevaba hasta entonces 377 emisiones. Volvió a principios de este año con una entrega de cinco horas en la que también cantó y bailó.
Común en líderes poco democráticos
«Los discursos largos son característicos de líderes con poco apego a la democracia que no argumentan con razones sino que apelan a movilizar a los oyentes con sensaciones», explica Fran Carrillo, director de La Fábrica de Discursos. «Es pura química irracional». Aunque muy pocos son capaces de atender ocho o nueve horas de discurso sin dormirse.
El secreto de un buen discurso reside en buena parte en su brevedad porque la atención mengua a partir del minuto 20 y resulta más difícil para el que escucha recordar después el mensaje que se quiere transmitir. El primer consejo que da Carrillo a cualquier orador es «que sea breve, que no sea muy largo y que sea corto», siguiendo las recomendaciones que daba Winston Churchill, un gran orador, que decía que «para hablar una hora bastan cinco minutos de preparación, pero para hablar cinco minutos hace falta una hora de preparación».
En Latinoamérica es habitual que este consejo caiga en saco roto. El director de la Fábrica de Discursos cree que el gusto por la retórica está «impregnado en su ADN». «Se dirigen a una población en gran parte analfabeta o con mínimos estudios a los que tienen que llegar con sensaciones y conceptos cercanos». Castro y Chávez no son los únicos que se han hecho famosos. El presidente ecuatoriano Rafael Correa (con medio centenar de discursos en 2011) o la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner son otros de los mandatarios latinoamericanos que gustan de «hablar largo» a sus conciudadanos.
Cristina Fernández inauguró las sesiones del Congreso de este año con una intervención de tres horas y 17 minutos cuando Barack Obama solo empleó poco más de una hora en el discurso sobre el Estado de la Unión. Fue tan comentada la extensión del discurso que Mabel Remón, la ínterprete de signos de la presidenta argentina, se convirtió en el tema más mencionado («trending topic») de la red social Twitter con el hashtag de #LaMuda.
Correa, por su parte, llegó a pronunciar seis discursos el mismo día en las cuatro plazas quiteñas ocupadas por los seguidores del Gobierno durante la contramarcha convocada en respuesta a la manifestación indígena en su contra el pasado marzo, según recogía el diario La Hora.
Fuera de Latinoamérica
En el extremo contrario se encuentra el presidente uruguayo José Mújica que repasó su gestión y esbozó lo que falta por hacer en apenas nueve minutos de discurso televisado. En esta línea concisa sitúa Carrillo a Mariano Rajoy o Nicolás Sarkozy. No existe una duración ideal de un discurso, ya que depende del contexto. No es lo mismo un mitin, que un discurso de toma de investidura o unas palabras cuando se recoge un premio. Pero toda alocución debe ser «sincera, realista, convincente y debe atender a las necesidades», a juicio de Carrillo. «Hay que conquistar con palabras y luego con hechos», añade.
Estas recomendaciones no se cumplen en el discurso populista que acompaña a gobernantes con poder omnímodo, como el presidente de Uzbekistán, Islam Karinov, al mando del país desde 1989, que gusta de ser omnipresente en los medios de comunicación. El primer ministro y presidente electo ruso Vladimir Putin, aunque con un perfil más serio, también juega con cartas similares.
El político corre además el riesgo de «gustarse» en sus comparecencias. El exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi, que se durmió durante un discurso del presidente Giorgio Napolitano en 2010, llegó a jactarse de ser el líder más popular del mundo.
Este tipo de discurso no forma parte de la tradición de países asiáticos como China o Japón, donde la gestión se valora más que la retórica. Sí existen ejemplos africanos, como Teodoro Obiang, en Guinea Ecuatorial, y aunque en el mundo árabe son los líderes religiosos quienes encarnan las alocuciones más populistas, Carrillo destaca a Mahmud Ahmadineyad en Irán.
¿La ausencia por enfermedad de quien ha aparecido constantemente en los medios recorta su poder? ¿Qué ocurre cuando calla quien gobierna constantemente hablando? A juicio del director de La Fábrica de Discursos, no está claro si el cáncer de Chávez le aleja de su electorado. «Le puede perjudicar, pero también beneficiar porque también se arropa a un líder por pena», considera Fran Carrillo. De lo que sí se muestra convencido este experto en oratoria es que ese exceso de personalismo de Chávez o Castro es también su talón de Aquiles. Los sucesores no tienen el mismo carisma y sus regímenes suelen acabar muriendo con ellos.
quinta-feira, 12 de abril de 2012
Entrevista de Nelson Bocaranda ao jornal ZH (Brasil)
“Aqui não tem transparência”
Entrevista de Nelson Bocaranda, Jornalista venezuelano, a ZH (Porto Alegre, Brasil), 12/04/2012
O jornalista Nelson Bocaranda passou a ser um radar para o mundo sobre os bastidores da doença de Hugo Chávez. Foi ele quem revelou em junho passado que o presidente sofria de câncer e, em fevereiro, que a doença havia reaparecido. Confira entrevista concedida a ZH:
Zero Hora – As pessoas estão se referindo a você como “ministro da Comunicação não oficial”.
Nelson Bocaranda – Não gosto disso. Prefiro que me chamem de ministro da Igreja Batista, mas ministro do governo, nunca! (risos). É uma brincadeira, mas quer dizer que aqui, o governo não informa nada. Não temos direito a nos informar de nada oficialmente. Não há ninguém que informe sobre impostos, investimentos, negócios, mortos. Não temos informação real e verdadeira há mais de 10 anos.
ZH – Como o governo reagiu às informações que o senhor divulgou sobre a saúde de Chávez?
Bocaranda – Me ameaçaram muito, me desprestigiaram. Aqui, podem te sequestrar, te dar um tiro, e vão dizer que é culpa da delinquência, que na Venezuela, é a mais alta da América Latina. Quando te dão um tiro, assaltam ou sequestram, como está acontecendo todos os dias aqui, nunca sabes se é o governo ou quem é. Eles repartiram muito armamento depois do golpe de 2002, e agora, a violência escapou das mãos deles, e os delinquentes têm armamentos de primeira. As ameaças chegam por Twitter, também usam o canal oito, do governo, para me desprestigiar.
ZH – Que rumos pode tomar a campanha eleitoral?
Bocaranda – Isso saberemos nos próximos dias. Na segunda-feira, houve uma reunião em Cuba. O governo ainda analisa cenários, mas parece que o presidente já confessou que não pode ir de casa em casa. Tudo indica que Chávez não fará campanha, como se pensava.
ZH – Fala-se na Venezuela sobre algum sucessor de Chávez?
Bocaranda – Não. Chávez não deixou nem permitiu que ninguém se destaque como sucessor. Ninguém. Temos de esperar para ver, mas Chávez não preparou ninguém. E não deixou que ninguém que se descole dele e tenha preponderância.
ZH – Por que Chávez lida com a doença de maneira diferente de outros líderes que enfrentaram a mesma situação?
Bocaranda – Isso indica que aqui não há transparência. O governo esconde toda a informação. Acredito que, precisamente, aqui, se esconde a doença porque não há uma saída tão positiva. Como a situação é muito mais grave, escondem a informação.
ROSSANA SILVA
Nelson Bocaranda – Não gosto disso. Prefiro que me chamem de ministro da Igreja Batista, mas ministro do governo, nunca! (risos). É uma brincadeira, mas quer dizer que aqui, o governo não informa nada. Não temos direito a nos informar de nada oficialmente. Não há ninguém que informe sobre impostos, investimentos, negócios, mortos. Não temos informação real e verdadeira há mais de 10 anos.
ZH – Como o governo reagiu às informações que o senhor divulgou sobre a saúde de Chávez?
Bocaranda – Me ameaçaram muito, me desprestigiaram. Aqui, podem te sequestrar, te dar um tiro, e vão dizer que é culpa da delinquência, que na Venezuela, é a mais alta da América Latina. Quando te dão um tiro, assaltam ou sequestram, como está acontecendo todos os dias aqui, nunca sabes se é o governo ou quem é. Eles repartiram muito armamento depois do golpe de 2002, e agora, a violência escapou das mãos deles, e os delinquentes têm armamentos de primeira. As ameaças chegam por Twitter, também usam o canal oito, do governo, para me desprestigiar.
ZH – Que rumos pode tomar a campanha eleitoral?
Bocaranda – Isso saberemos nos próximos dias. Na segunda-feira, houve uma reunião em Cuba. O governo ainda analisa cenários, mas parece que o presidente já confessou que não pode ir de casa em casa. Tudo indica que Chávez não fará campanha, como se pensava.
ZH – Fala-se na Venezuela sobre algum sucessor de Chávez?
Bocaranda – Não. Chávez não deixou nem permitiu que ninguém se destaque como sucessor. Ninguém. Temos de esperar para ver, mas Chávez não preparou ninguém. E não deixou que ninguém que se descole dele e tenha preponderância.
ZH – Por que Chávez lida com a doença de maneira diferente de outros líderes que enfrentaram a mesma situação?
Bocaranda – Isso indica que aqui não há transparência. O governo esconde toda a informação. Acredito que, precisamente, aqui, se esconde a doença porque não há uma saída tão positiva. Como a situação é muito mais grave, escondem a informação.
ROSSANA SILVA
E na "democrática" Venezuela...
EL LAGUITO
Nelson Bocaranda
RunRunes, 12/04/2012
Tal como lo pasé por mi cuenta de Twitter el pasado lunes en la tarde -al mismo momento que se realizaba- informé que en la casa asignada al presidente venezolano en esa zona reservada para la más alta nomenclatura cubana se llevaba a cabo una reunión entre militares en las que además de Chávez y Raúl Castro participaron 6 generales cubanos y 8 radicales y rojitos generales venezolanos entre los que estuvieron además del ministro de la Defensa Rangel Silva -quien antes del viaje dio unas declaraciones a Univisión en las que enfatizó que “ahorita” las fuerzas armadas eran chavistas- los oficiales Alcalá Cordones, Suárez Chourio y Campos Aponte. Del lado cubano habrían estado entre otros ¿Frank Yánez y Herminio Rodríguez?. Las conversaciones, en las que el caudillo tuvo una fugaz aparición en medio de su tratamiento médico, terciaron sobre las eventualidades que ocurrirían en Venezuela en el caso o de la desaparición del jefe máximo o de que la enfermedad no lo deje participar en la campaña “casa por casa” (cómo lo dejo correr Rizarrita vía Twitter).
Los compromisos de los radicales presentes fueron enarbolados en algunos escenarios planteados. Uno habría sido la creación de un estado de conmoción, una especie de autogolpe desde una unidad militar, con participación de las llamadas “unidades de protección presidencial” y los colectivos a los que se les ordenarían los saqueos que justificarían la toma del poder por los militares. Las llamadas UPP fueron entrenadas secretamente en Cuba bajo el ejemplo de la Brigada de Respuesta Rápida. Son jóvenes a los que les recompensa económicamente cada mes y se les mantiene activos. Hubo discrepancias severas. Clíver enfatizó que no aceptaría como jefe a Diosdado. Rangel Silva fue el que sugirió el estado de conmoción para asumir el poder. Juego trancado. ¿Quién asume el darle un palo a la lámpara y quitarse toda apariencia democrática?, ¿Militares en la lista Roja de Interpol?, ¿Un civil? Ningún civil, ligado al proceso, fue aceptado al menos en ese encuentro. Lo que sí es significativo del “aquelarre” es el nerviosismo existente en las filas chavistas. La inseguridad en el triunfo del 7/O tras el deterioro del caudillo y el fenomenal avance del candidato unitario los tiene enloquecidos. Muy peligroso. Sus acciones van desde el raspado de la olla hasta la provocación a los opositores, los países vecinos y aquellos que no comulgan con el proyecto rojo rojito.
Por supuesto que el CNE controlado por ellos bajo la campaña oficial que coordina Jorge Rodríguez también fue mencionado en los diálogos. Los cubanos escucharon más que lo que hablaron. Los generales fueron y vinieron, como también lo transmití por @nelsonbocaranda, en un avión Citation del SATA. Escribo esta delicada nota pues creo que deben estar alerta no sólo los demócratas de la Mesa de la Unidad sino aquellos que dentro del chavismo apuestan por una salida democrática que reconcilie a un país dividido, en crisis y con más de 10 millones de armas en la calle. Juegan con candela rodeados de dinamita. ¡Dios nos salve!…
quarta-feira, 11 de abril de 2012
NÚMERO DEMAIS
J. R. Guzzo
Artigo de Jose Roberto Guzzo na revista Veja edição de 11/04/2012
Transcrito do blog de Ricardo Setti, 11/04/2012
A revista The Economist tomou algum tempo atrás uma decisão muito interessante: decidiu que não iria mais publicar nenhum número oficial fornecido pelas autoridades econômicas da Argentina. (Leia post publicado pelo blog).O motivo é que não dá para acreditar, há anos, em quase nenhum dado que vem do governo argentino. Seus números são patentemente suspeitos, ou incoerentes, ou incompreensíveis – ou pura e simplesmente falsos.Publicar para quê, se no fundo é tudo mentira?Para a Argentina, obviamente, tanto faz. Seus governantes vão continuar fabricando e divulgando as cifras que bem entenderem, sem a mais remota preocupação com o fato de que a revista inglesa não acredita neles; é duvidoso, por sinal, que estejam interessados em saber se os próprios argentinos acreditam ou não naquilo que dizem.Cifras econômicas, um mundo de trevas. Os jornalistas da Economist, de qualquer forma, deixam de perder seu tempo tentando encontrar algum nexo nos dados econômicos da presidente Cristina Kirchner.Toda a imprensa mundial, na verdade, talvez fizesse um bom negócio se deixasse de dar tanta atenção às cifras econômicas que saem de dentro dos governos, da Argentina e de muito país levado a sério por este planeta afora.É, realmente, um mundo de trevas. Se Dante resolvesse acrescentar mais um círculo aos nove que colocou no inferno de sua Divina Comédia, é possível que esse décimo patamar ficasse reservado às estatísticas oficiais.
Dinheiro, parafuso mais mandioca = sandália havaiana
O Brasil, felizmente, parece que não tem, com os seus dados oficiais, problemas equivalentes aos da Argentina. Mas teria, com certeza, um bom lugarzinho reservado na fornalha infernal mencionada aí acima.
Quem, fora do governo, ou mesmo dentro dele, consegue desembaralhar a numeralha que Brasília faz desabar quase todo dia, sem dó nem piedade, em cima deste país?
Não dá.
Os números saídos do governo misturam dinheiro que ainda não existe com dinheiro que já não existe mais. Somam parafuso com mandioca e obtêm, no total, sandália havaiana. Desafiam a matemática de Euclides. Podem revogar a regra de três e a prova dos noves, ou transformar raiz quadrada em raiz redonda.
Sabe-se da existência, na matemática, dos números irracionais; parecem ser os preferidos dos nossos burocratas. Há uma confusão contínua de verbas federais que reencarnam como estaduais ou municipais – ou fazem a viagem ao contrário, ou, então, transitam de um lugar para outro sem que se saiba nunca onde realmente estão, ou sequer se existem.
O grande beneficiário da confusão é quem a produz: o governo
O bom-senso, em todo esse processo, acaba sempre ficando como “opção inválida”. Pascal em pessoa, se lhe jogassem em cima a maçaroca de cifras usinadas pelo governo, iria esquentar a cabeça por um tempo e, ao fim, diria algo assim: “Quer saber? Não entendi nada desse negócio aqui”.
Essa confusão toda, naturalmente, não é neutra. Tira-se grande proveito dela, e não é preciso chamar nenhum prêmio Nobel para deduzir que o grande beneficiário da confusão é quem a produz – o próprio governo.
Uma das suas ferramentas preferidas é o PAC, esse monumento de classe mundial na arte de engambelar o público com números oficiais.
Aécio descobre dinheiro do cidadão contado como dinheiro público
Num artigo recente na Folha de S.Paulo, e para ficar num exemplo só entre dezenas de outros, o senador Aécio Neves observou que o PAC inclui, como investimento do governo, 75 bilhões de reais devidos ao financiamento de imóveis. Em português claro, isso quer dizer o seguinte: o dinheiro que o cidadão está tirando do próprio bolso, para pagar as prestações do imóvel que comprou, é contado em Brasília como verba aplicada pelo governo em obras do PAC.
O resultado é um angu mental em que se ouve muita gente boa dizer, por exemplo: “Uma coisa não se pode negar: o governo está investindo um colosso em habitação. Nisso a Dilma é craque”.
O que sobra, no nevoeiro fechado das cifras que vêm lá de cima, é a impressão de que o governo não sabe o que está falando, a imprensa não sabe o que está publicando e, a população não sabe o que está acontecendo. É o Brasil para todos.
Em matéria de números, nossos burocratas preferem os irracionais Nós estamos num estado comparável apenas à Grécia: a mesma pobreza, a mesma indignidade política, a mesma trapalhada econômica, a mesma baixeza de carácter, a mesma decadência de espírito. Nos livros estrangeiros, nas revistas, quando se fala de um país caótico e que, pela sua decadência progressiva, poderá vir a ser riscado do mapa da Europa, citam-se, em paralelo, a Grécia e Portugal.
Quem escreveu as linhas acima foi Eça de Queiroz. Data de publicação: 1872, em As Farpas.
Gênio, entre outras coisas, é isso: está quase sempre com a razão, mesmo 140 anos depois.
terça-feira, 10 de abril de 2012
A cabotinice de um ditador
La nueva religiosidad de Chávez revela la gravedad de su cáncer
RunRunes, 9 Apr 2012
Desde que me tocó romper la cortina de la censura gubernamental -mejor dicho, mas bien la censura presidencial pues el 98% del gobierno no lo sabia- en torno al cáncer que padece el presidente Hugo Chávez el pasado 25 de junio de 2011, reitero que no he tenido ninguna duda ni de mis fuentes ni de la verdadera realidad del padecimiento que atraviesa el comandante de la robolución bolivariana.
Se que todavía son muchas las personas que manifiestan incredulidad ante las noticias que se transmiten sobre el cáncer presidencial. Lo entiendo tras haber transcurrido mas de trece años en los que las mentiras repetitivas de los múltiples medios oficiales -bien sean escritos, radiales o televisivos-inundan el espectro nacional inventando bienestar, seguridad, empleo y solución a todos los problemas que, en vez de disminuir, han ido en aumento proporcionalmente inverso a las divisas que por el petróleo siguen entrándole al Tesoro Nacional.
Quiero esta vez contribuir a disipar las dudas que algunos todavía tienen sobre el cáncer de Hugo Chávez con un excelente compendio de declaraciones anteriores del caudillo militar que busca su reelección, preparado por un amigo periodista que hurgando las redes sociales y los medios fueron mostrando, una vez mas, las múltiples caras presidenciales contra la Iglesia, la Jerarquía Eclesiástica, los Cardenales y Obispos y hasta el mismo Vaticano, apenas a unas horas de haber visto a un Chávez implorar a Cristo por mas vida, por un tiempo mas, para poder terminar de hacer algunas cosas pendientes al ver que su cáncer ha avanzado demasiado y ya pareciera no tener posibilidades de curación.
Fue en una misa en Barinas, su pueblo natal, donde un “fervoroso católico” con un rosario sobre su cuello, agua bendita por doquier y repetidas imploraciones que leía de una “chuleta” escrita que se mostraba de cuando en vez, se mimetizó en un actor de reparto de esta nueva Pasión de Cristo.
Cómo seria de notoria esa misa en cadena nacional que la corresponsal de la agencia AFP, Natalia Ramos, hizo una crónica que comenzaba con esta dos párrafos:
La emotiva plegaria que elevó el presidente venezolano, Hugo Chávez, en una misa este Jueves Santo reflotó con fuerza las dudas sobre la gravedad de su cáncer y sembró nuevas incógnitas sobre su permanencia en el poder a seis meses de buscar la reelección, según analistas.
Un día después de llegar de Cuba, donde se sometió a un segundo ciclo de radioterapia para tratar la recurrencia de un cáncer que había dado por superado, Chávez asistió a una misa en su estado natal de Barinas, en la que pidió a Dios que lo mantenga con vida porque todavía le “quedan cosas por hacer”.
Ante esa transformación, una de las tantas que le hemos visto en trece años de manipulación mediática, con una religiosidad exagerada el colega investigador nos hace una relación entre ese momento reciente y algunos otros que vale la pena recordar para demostrar que la preocupación que lleva el Comandante por dentro es una dura realidad y no una puesta en escena para buscar votos.
Dentro de la crónica de AFP viene una frase del sociologo y politólogo Carlos Raúl Hernández, colaborador de El Universal, que bien puede ser la antesala a la recopilación que sigue mas abajo: “…lo que ocurrió en la misa fue “una especie de delirio místico” que revela “un estado de desesperación emocional”….”En ese acto, extremadamente conmovedor, parece que hay la posibilidad de una salida (de Chávez) del escenario político”.
Así será la procesión que lleva por dentro el comandante-presidente que tras varios años de denigrar de la religión mayoritaria de los venezolanos se viste de corderito inocente para solicitar a Cristo no un milagro de curación sino un tiempito mas para terminar de hacer algunas cosas pendientes.
¿Que mejor demostración de que el miedo, la inseguridad ante su futuro cercano y, sobretodo, el avance del cancer a otros órganos lo hace girar 180 grados de sus posiciones en otros momentos de estos trece años de socialismo rojo rojito?.
Aquí la recopilación de nuestro acucioso colega andino con sus respectivos links a Youtube pues sabemos que a veces si no lo vemos, con nuestros propios ojos, no lo creeríamos:
Ultima manifestación religiosa de Hugo Chávez:
“Dame vida, aunque sea vida llameante, dolorosa, no me importa. Dame tu corona Cristo. Dámela. Que yo sangro. Dame tu cruz. 100 cruces que yo las llevo. Pero dame vida porque todavía me quedan cosas para hacer por este pueblo y esta patria. No me lleves todavía. Dame tu cruz, dame tus espinas, dame tu sangre, que yo estoy dispuesto a llevarlas, pero con vida, Cristo mi Señor. Amén.
Antecedentes públicos de esa misma religiosidad y fe en Cristo en Hugo Chávez:
1. El Cardenal es pervertido
Se podrán vestir de Cardenales, de Obispo, de todo, pero ustedes son el propio demonio.., defensores de los más podridos intereses…. Son unos verdaderos vagabundos, del Cardenal para abajo..! Es un inmoral, es un sinvergüenza este Cardenal..,, es un maleante… Es pervertido el Cardenal..!
2. Los Obispos son el verdadero demonio
El Cardenal lo veo salir como un troglodita.., es indigno llamarse cardenal de la Iglesia Católica. Este indigno Obispo..! Un banquete de curas, de Obispos, que el diablo los reciba en su seno, Monseñores. Les hago la cruz, así señores, en nombre de nosotros los verdaderos cristianos… Ustedes no lo son, ustedes son el verdadero demonio… Son unos verdaderos vagabundos, una cuerda de vagabundos… Este Cardenal estaba en el golpe, este Cardenal es de “la elite” Es un bandido.., es un maleante.., es un embustero..!
3. Cristo era comunista
Cristo, el verdadero Cristo, no el que algunos sectores de la Iglesia Católica manipulan…., Cristo era un verdadero revolucionario, socialista…, Cristo era comunista…, más incluso que socialista..! Cristo fue un Superhombre, el Che fue un Superhombre…
4. El Papa no es ningún Embajador de Cristo
Nicolas, Canciller, quiero que revise el Convenio que tiene el Estado venezolano con el Vaticano… El Papa no es ningún embajador de Cristo en la Tierra. ¿Qué cosa es esa de embajador de Cristo? Cristo no necesita Embajador….
5. Cristo sacaría a latigazos a la jerarquía católica
Allí está otra vez la jerarquía católica Venezolana poniendo la torta… Si Cristo estuviera vivo aquí presente, físicamente, los sacaría de allá, a latigazos..!
6. La Nunciatura tiene a un delincuente La Iglesia debe reflexionar.., ustedes tienen allá en la Nunciatura a un delincuente, protegido, que mal parada queda nuestra Iglesia al permitir show como es… Aquí se acabo aquello de que aquí hay enviados de Dios en la tierra, no. La voz del pueblo es la voz del Dios en la tierra. Ese es el Dios verdadero, el pueblo.
7. Maldito seas Estado de Israel..!
Aprovecho para condenar de nuevo, desde el fondo de mi alma y de mis viseras, al Estado de Israel… Maldito seas Estado de Israel, maldito sea…!
8. No hay otro mundo más allá…
No hay otro mundo más allá, es aquí, el más acá o el más allá, es aquí..!
9. Es mentira que Dios creó al hombre de barro
No soy teólogo, pero soy monaguillo, llegue hasta monaguillo…. Es mentira que Dios creó al hombre de barro…Que sacó a la mujer de la costilla, imagínate tu… Sin duda que el mundo que Cristo vino a pregonar es el socialismo, es el socialismo… No soy un individuo, yo soy un pueblo…!
quinta-feira, 5 de abril de 2012
quarta-feira, 4 de abril de 2012
"EU E ELES"
Janer Cristaldo, em seu blog (http://cristaldo.blogspot.com.br/)
03 e 04/04/2012
"Tu estás contra toda tua geração", disse-me há mais de década o Aníbal Damasceno Ferreira, este obscuro pesquisador a quem devemos a descoberta de Qorpo Santo. No que não deixava de ter razão. Mesmo assim, a frase me surpreendeu, afinal nunca tive vocação para original. Por geração entendia nossos contemporâneos que lêem, escrevem, discutem e lutam por suas idéias, e este é o conceito utilizado ao longo desta reflexão. Panta rei. Nada como uma década depois da outra para se passar a entender o que antes era ininteligível.
Anos mais tarde, um outro amigo gaúcho me confessava desolado: "Minha geração fracassou". Eu, perplexo. Tínhamos a mesma idade, tentamos salvar o mundo, logo nossa geração era a mesma. Não me sentia fracassado, muito antes pelo contrário. A visão de mundo que defendi, desde que me conheço por gente, triunfava no Ocidente. Nossa geração ganhou a parada, retruquei.
Cada frase depende de sua circunstância. Mais ainda, de por quem é proferida. Este último diálogo ocorreu nos dias da queda do Muro de Berlim. Meu amigo havia militado no PC. Verdade que abrira os olhos bem antes da revolução do Nove de Novembro. Mas marxismo é como caxumba. Ou dá na idade certa, ou deixa seqüelas. Passei então a entender a afirmação do Damasceno. Não havia percebido que a minha, a nossa geração, era fundamentalmente marxista, mesmo sem ter lido Marx.
Inclusive eu. Em meus dias de adolescente em Dom Pedrito, mesmo sem conhecer história ou geopolítica, stalinismo ou guerra fria, eu detestava Tito, Franco e Salazar. Não tinha a mínima idéia do que fosse Iugoslávia, Espanha ou Portugal, muito menos do que significasse Europa ou a finada União Soviética. Mas já sabia a quem insultar. Do alto de minhas tribunas na sedizente Capital da Paz, na arrogância dos quinze anos, sem conhecer nem mesmo Bagé, eu julgava e condenava a "sifilização" ocidental e cristã.
Mais tarde estudei história, particularmente história da filosofia e história da arte. Há mais distância entre arte e filosofia do que nosso vão cientificismo presume. Posso hoje ler a Arte de Amar, de Ovídio, ou o Quixote, e estes livros permanecem sempre verdejantes, porque nascidos da emoção. As filosofias, frutos da razão, se destroem umas às outras, e dogmas existem apenas para gerar hereges. Quem estuda história sabe que verdade é algo relativo ao espaço e tempo em que foi enunciado. Desde adolescente venho refutando o fascismo eslavo travestido de pensamento científico.
Um de meus primeiros artigos na imprensa da capital saiu no finado Correio do Povo, em 1968: "Marxismo Gaúcho Contemporâneo". Era uma sátira aos filhinhos-de-papai oriundos em geral do colégio Júlio de Castilhos, de Porto Alegre, depois entrincheirados na Filosofia da UFRGS (então URGS), que discutiam a união estudantil-operário-camponesa nas boates da Independência. Filho de camponeses, nascido e criado no campo, sempre julguei ridículas abordagens teóricas sobre o homem do campo, feitas por meninos urbanos de mãos sem calos. Daí meu artigo e suas conseqüências. Fui ostracisado na universidade, com a pecha de reacionário.
Mais ainda: fui encarcerado na calada da noite, por um delegado lotado em Dom Pedrito, que pouco entendia de humor e julgou que meu artigo era uma defesa do marxismo. Barbudo, em época em que barba era sinônimo de subversão, tive de ouvir: "você sabe que sua estética externa suscita antipatias?" Sabia. O delegado, candidato a rábula, gostava de aliterações. Era verão e estava pensando em raspar a juba, só não o fiz por ser imposição da "otoridade".
Em 1981, voltando de uma viagem à Romênia, fui convidado por um professor da PUC de Porto Alegre, para participar de um painel sobre o socialismo. Éramos três os expositores e meus dois colegas se debulharam em louvores sobre as virtudes do sistema e confrontos com o capitalismo podre ocidental. Quando chegou minha vez, fui contando em detalhes o que havia acabado de ver. Miséria por todo lado, pessoas famintas disputando quase a tapa um pedaço de carne, isso quando surgia carne nos mercados de gôndolas vazias e lúgubres, onde a mercadoria que mais dava o ar da graça eram longas filas de pás, enxadas, baldes e utensílios do gênero.
Comestíveis, que é bom, nem pensar. Em hotéis de primeira categoria, faltavam lâmpadas e papel higiênico. Na portaria dos hotéis, cada vez que reclamava da falta de papel, a funcionária me perguntava quantos dias ficaria ali. Avaliava então minhas trocas metabólicas, puxava um rolo do balcão e me passava algumas tiras.
Considerando-se que eu pagava em dólar, moeda que sempre foi bem-vinda no finado mundo socialista, pode-se imaginar as condições de higiene em que vivia o cidadão romeno comum, dispondo apenas de seus inúteis lei (plural de leu, a moeda local). Falei das lavouras onde cereais e batatas apodreciam no chão, em um total de 40% a 50% da colheita. Pois a ninguém interessa colher nada, se deste gesto não recebe lucro algum.
Concluí com um exemplo que me parecia determinar, mais que qualquer complicada teoria econômica, a derrocada do socialismo. Estava em uma praia em Mangália, no Mar Negro, a sete quilômetros da fronteira com a Bulgária. Dois garçons abrem um bar à minha frente. Espalham as mesas na areia, dispõem toalhas, seguram-nas com pedrinhas. Cerveja, pensei. Santa ingenuidade. Não havia cerveja. Água mineral, então. Nada feito. Mas a sede nos faz perder a compostura. Pedi então um desses xaropes horrendos ianques, coca ou pepsi. Muito menos.
Apostei mais alto. Naquela região há uma interessante cachaça de ameixa, a Haidouc. Por haidouc entende-se uma espécie de gaúcho eslavo, o homem mais ou menos nômade que habitou aquelas plagas, em época que as potências não haviam estabelecido fronteiras fixas. Pois nem a cachaça da região havia no bar. Vodca é o que não vai faltar, pensei. Faltava. Comecei a delirar: vinho, uísque. Nada. Nada para beber? Nada. Muito bem. Para comer o que é que tem? Nada. Mas como, isto não é um bar? É, mas o distribuidor não vem hoje. E por que vocês abriram o bar? Nós somos funcionários. Somos pagos para abrir o bar.
Volto a Porto Alegre. Ali estava, singelamente, o fato que minaria o socialismo: uma sociedade não avança se a ninguém interessa vender algo a alguém. Surgisse ali na praia um moleque com um balaio vendendo cerveja e pastéis, iria preso como inimigo do socialismo, sabotador da sociedade ideal. É utopia desvairada, afirmei, alguém pretender que o homem trabalhe sem pensar em lucro. Meu anfitrião agradeceu-me, encerrou os debates e mais ou menos desculpou-se ante a platéia, que eu fora convidado para discutir a teoria socialista, e não a prática. Pena que na prática a teoria é diferente, protestei.
Pouco dias antes do fuzilamento dos Ceaucescu, diga-se de passagem, era proibido entre a elite bem-pensante de Porto Alegre contestar o regime romeno. Um deputado gaúcho teve inclusive de andar recolhendo às pressas um seu livreco de viagem, onde saudava Nicolae Ceaucescu como a Águia dos Bálcãs.
Andei mais tarde por Berlim Oriental e contei o que vi em minha coluna na extinta Folha da Manhã. Manifestei minha perplexidade ante o muro, de sinistra memória. Tentei traduzir ao leitor o ar fedorento que se respirava, mal se saía da outra Alemanha.
O medo estampado nos rostos, olhares sem esperança alguma, por toda parte cinzento e desolação. Soube que uma alta instância do PC gaúcho queixou-se na Rua da Praia, de que era um absurdo a Caldas Júnior estar publicando aquilo tudo, particularmente por uma razão: eu estava observando os fatos in loco, e portanto falava com autoridade.
Até hoje meus amigos preferem não declinar-me o nome deste senhor. Não duvido tenha sido o especialista por excelência em Assuntos para a (ex) Alemanha Oriental nas Letras Jurídicas Gaúchas, o Dr. Antonio Pinheiro Machado Netto, ilustre membro da Ordem dos Advogados do Brasil, como adora definir-se.
Pois este senhor, em 1985, ousou publicar pela L&PM, uma plaquete intitulada O Muro de Berlim: muro da vergonha ou da paz?, onde assegura que só existe uma possibilidade de união entre as duas Alemanhas: ela ocorrerá, diz o arguto analista, quando a Alemanha Ocidental for também socialista. E o homem anda solto por aí, posando de defensor dos direitos humanos.
Dizer que a minha ou a nossa geração era marxista, fale-se de Rio Grande do Sul ou Brasil, América Latina ou Europa, é pecar por omissão. O século todo foi marxista. Morto o deus cristão, os órfãos europeus criaram um deus laico, Stalin. Os mais ativos escritores, desde um Gorki ou Maiakovski, a um Brecht ou Sartre, se tornaram arautos ou cúmplices da nova religião. Pois o marxismo foi religião. A fé dos crentes o confirma: sempre definiram como paraíso o que desde 1917 foi um inferno. Torna-se então compreensível a lamúria de meu desolado amigo. Ele confundia geração com marxismo. Com a derrocada da União Soviética, deduziu que sua geração havia fracassado. Quando na verdade o que afundou foi a mais longa e cruel tirania exercida sobre dezenas de nações durante décadas deste século.
Se europeus cultos e viajados, como um Sartre ou Kazantzakis, irmãos Webb ou Aragon, se deixaram embalar pela miragem soviética, a ninguém surpreende que os intelectuais de Pindorama – sempre duas ou três décadas a reboque dos modismos europeus – tenham enveredado por esta trilha de muares. Primo inter pares, Jorge Amado, que após editar páginas do jornal nazista Meio-Dia, intuindo que este tipo de fascismo não tinha futuro sequer a curto prazo, jogou suas moedas no stalinismo. A aposta foi oportuníssima: defendendo a tirania urbe et orbi, Amado tornou-se bilionário com seus panfletos em louvor do fascismo eslavo e julga-se um campeão na luta pela libertação dos povos. O baiano caiu na vida através de Raquel de Queiroz, que até hoje usufrui dos juros de sua militância.
Raros foram os escritores no Brasil – e mesmo na América Latina, isso se não quisermos mencionar o século – a intuir o caráter totalitário e opressivo da nova religião. No Brasil, por exemplo, o primeiro a fazer esta denúncia foi Pagu, a Patrícia Galvão, musa da suposta revolução literária que a USP batizou como modernismo brasileiro. Pagu viveu mais tempo em Moscou que os turistas desejosos de crer na nova fé e, ao voltar, contou o que viu. Pagou o preço de sua audácia. Na prisão, sofreu mais com a tortura mental de seus companheiros de cela que com a polícia do Estado Novo. Deixemos de lado um Gustavo Corção: embora fossem procedentes suas denúncias, lutava em nome de outro totalitarismo, o católico.
Em 1962, Osvaldo Peralva, ex-apparatchik do Kominform em Bucareste, lança O Retrato. Peralva conhecia por dentro a máquina de mentiras do PCUS e a revelou tal como era. Ninguém acreditou. Mais recentemente, dois escritores não pouparam o malho nos comunistas. Na área do ensaísmo, Leo Gilson Ribeiro, anatematizado pela intelligentsia nacional. No jornalismo quotidiano, o genial Nelson Rodrigues. Graças a seu teatro, Nelson conseguia manter-se à tona no mundo das comunicações. Como desmontava a hipocrisia da então chamada classe burguesa, louvado era. Suas crônicas, o melhor do Nelson, sempre foram vistas como seu lado doentio.
No Rio Grande do Sul, desconheço ensaísta que tenha estudado a fundo a influência marxista na cultura gaúcha. No entanto, ela foi forte. Ao lado de um escritor de porte como Dyonélio Machado, temos expressões menores como Lila Ripoll, Laci Osório, Ivan Pedro de Martins, Edith Hervé, Isaac Axelrud, Otto Alcides Ohlweiler, Juvenal Jacinto de Souza, Josué Guimarães. Mais para nossos dias, aí estão Voltaire Schilling, Marco Aurélio Garcia, Luís Pilla Vares, Tarso Genro et caterva. (Com a mania que têm os stalinistas de erguer monumentos a si próprios, já devem estar planejando futuros bustos, ruas ou fundações com seus nomes).
Verdade que João Batista Marçal, em Os Comunistas Gaúchos, tentou apanhar o touro pelas guampas. Deu-se mal. Jornalista interiorano, deslumbrado com a ideologia vigente na capital, tentou erguer pedestais a quem só fez por merecer a famosa lata de lixo da História.
Entre estes ilustres equivocados, há um que sempre recordo com carinho. É o Dyonélio Machado. Conhecendo o homem de perto como o conheci, é difícil entender como endossou, durante toda sua vida, o embuste do século. Quando tentava extrair-lhe alguma coisa, o que pensava de Stalin, dos gulags, Dyonélio tirava o corpo fora: "não quero dar argumentos para eles". Preferia falar-me de coisas mais antigas. Dispunha uma Bíblia sobre um atril, apanhava um tomo de Renan e me passava sua interpretação de cada versículo.
Atitude idêntica tomou em relação à sua obra. Entregou o Naziazeno (seu personagem mais forte, um pobre coitado torturado pela urgência de pagar um litro de leite) à sua própria sorte e mergulhou na Grécia e Egito de antes de Cristo com tal determinação que chegou a estudar grego e o regime das cheias do Nilo para estabelecer a geografia de seus personagens. Para mim não restava dúvida alguma: temeroso de ver seu sonho despedaçado pela truculência real do socialismo, Dyonélio abandonou seu tempo e fugiu a trote largo rumo aos antigos.
Quanto aos demais escritores gaúchos que desenvolveram obra, perdoem-me os cultores de ídolos: de Erico Verissimo a Moacyr Scliar, todos foram omissos na denúncia da peste que contaminou o século. Verissimo constitui um problema para minha geração. Afável, receptivo, carinhoso com todo jovem que fosse visitá-lo, torna-se imune a qualquer crítica. Nélson Rodrigues, que estava longe de sua aura, escreveu:
"Nunca me esqueço de Erico Verissimo. Tem tão escassa formação política que é capaz de pensar que somos governados ainda por Pedro II. E o nosso Erico achou-se na obrigação de vir a público meter o pau nos Estados Unidos. No Brasil, o intelectual tem que xingar a grande nação para sobreviver".
Denunciar o regime soviético, na época, era perder espaço nas universidades e na imprensa nacional. Esta sabotagem, eu a vivi na própria pele. Perdi empregos, tribunas, amigos e até mesmo mulheres, por sempre ter dito e escrito o que pensava da utopia soviética. Certa vez, estive debaixo do chuveiro com uma jornalista de esquerda, das mais excitantes, que me afastou de seu corpo com todas suas mãos e um argumento imperativo: "sinto por ti atração física e intelectual, pena que não afinamos ideologicamente". Assim eram aqueles dias.
Um pouco antes da queda do muro de Berlim, em visita a Dom Pedrito, fui visitar um dos melhores mestres que já tive, o professor Hugo Brenner de Macedo. Entre um chimarrão e outro, fui contando o que havia visto nos países do Leste por onde andei, mais o que sabia sobre outros. Professor Hugo me olhava com paciência e ceticismo. Ao final da charla, comentou: "deves receber fortunas fazendo palestras nesse tom mundo à fora". Candura de quem não saiu da aldeia: fortuna teria feito se dissesse o contrário, como fortuna fizeram Amado, Neruda, Picasso, Brecht, Sartre e milhares de outros.
Entre os que escrevem, salvo engano, além deste que vos irrita, só um outro jornalista gaúcho teve topete para denunciar a peste. (Excluo Dom Vicente Scherer, príncipe da Igreja que combatia o marxismo em nome de uma visão medieval de mundo). Vejamos algumas observações deste jornalista sobre o mundo soviético:
Sem qualquer exagero, pode-se dizer que o sistema de granjas coletivas, os chamados kolkhoses, em linhas gerais, significam o produto mais acabado da transposição evolutiva, para a esfera do trabalho agrícola, do mesmo regime aplastrante de exploração do braço trabalhador que impera nas fábricas soviéticas. (...) Pois o que realmente existe na URSS, em matéria de agricultura coletivizada, analisado friamente, sem os antolhos da propaganda comunista, fica reduzido apenas ao azorrague dum contrato leonino, imposto aos camponeses com o mesmo espirito desprezível de rapina que definia o regime feudalista, no qual os donos da terra eram também os senhores absolutos de todos os destinos. A diferença - se isto é diferença - é que, na União Soviética, o único senhor feudal de tierras y haciendas é o próprio Estado, cujo poder e riqueza estão tristemente alicerçados na miséria e na escravidão de imensas legiões de trabalhadores, espoliados nos seus mais elementares direitos e aspirações por uma societas sceleris de oportunistas e charlatães.
Ao infeliz mujik que vivia confinado na solidão da isba, vítima da exploração desapiedada do pope e do paizinho czarista, sucedeu o kolkhoziano das granjas coletivas, cruelmente explorado pelos novos potentados do superfabuloso império dos sovietes. A exploração e a prepotência não mudam de nome apenas porque mudaram seus fautores. No caso da União Soviética, a verdade decepcionante é que a opressão e a violência contra a criatura humana jamais poderão atingir aos extremos limites de aviltamento e degradação que o Estado conseguiu impor em pouco mais de 30 anos de experiência bolchevista.
Propositadamente, omiti nome do autor e data destas afirmações. Continuasse a omitir estes dados, elas seriam absolutamente contemporâneas, e mesmo velhos stalinistas como Jürgen Habermas ou Cornelius Castoriadis as assinariam embaixo, com a solenidade de quem acaba de descobrir a América. Acontece que elas foram publicadas em 1954, quando ainda um Jorge Amado acreditava em Stalin, oito anos antes das revelações de Osvaldo Peralva.
Foram publicadas no mesmo ano em que Sartre, ao voltar da União So¬viética, dava entrevista ao Libération alertando que a França, caso não mudasse de rumos, em cinco anos, no mais tardar, seria ultrapassada pela URSS. A única mudança de rumos, evidentemente, era seguir o caminho do socialismo. As citações supra estão em A Sombra do Kremlin, de Orlando Loureiro, cria de Santa Cruz do Sul. O livro foi editado pela Globo e suas reflexões são decorrentes de uma viagem à ex-União Soviética, nos meses de dezembro de 1952 e janeiro de 1953, ou seja, antes da morte do Paizinho dos Povos. Sartre fez escola. Loureiro, inimigos.
A viagem foi logo após um Congresso dos Povos pela Paz, em Viena, uma dessas reuniões em que os fiéis discípulos de Stalin pregavam a guerra. Neste encontro, entre outras cortesãs internacionais, rodavam a baiana Sartre, Jorge Amado, Pablo Neruda, Louis Aragon. De Viena, Loureiro é selecionado para ir a Moscou. Tem como companheira de comitiva, entre outras personalidades, Maria Della Costa, o que explica em boa parte sua carreira no Brasil. Ela viu de perto a tirania e silenciou. Palmas para a atriz. O mesmo não ocorreu com Loureiro. Jornalista, o autor não precisou de lupa para ver que havia uma só imprensa no mundo soviético:
Na URSS nunca existem duas opiniões a respeito de um mesmo fato ou acontecimento, porque o direito de pensar e opinar é prerrogativa apenas das elites dirigentes. O governo pensa prodigiosamente por 200 milhões de cabeças, obedientes e submissas dentro das fronteiras da contraditória democracia do proletariado. (...) As rotativas dessa poderosa usina geradora do pensamento comunista rodam ininterruptamente, dia e noite, para alimentar uma das mais fantásticas organizações de propaganda mundial de que se tem notícia. Essa verdadeira enxurrada de literatura marxista inunda os pontos mais remotos da terra e representa a persistente contribuição de Moscou aos seus fiéis, para as tarefas de catequese e proselitismo do proletariado universal. São milhares de toneladas de papel e tinta despejadas mensalmente na garganta anônima das grandes capitais do mundo, numa batalha obsedante pela arregimentação dos rebanhos humanos extraviados na voragem dos conflitos sociais e econômicos do nosso tempo.
Jorge Amado, "ruidoso camelô do marxismo", como diz Loureiro, participa desta comitiva e sabe disto muito bem. Em uma visita à União dos Escritores Soviéticos, diz a Loureiro: "Na Rússia Soviética todo o trabalho intelectual é regiamente pago. As tiragens são geralmente elevadas e os escritores recebem grandes somas em direitos autorais. Há poetas que podem viver como milionários."
Amado sabe o que quer. Loureiro prefere contar o que vê:
A União dos Escritores funciona como um Vaticano para a moderna literatura soviética. O julgamento das obras a serem lançadas obedece a um critério estreito e sectário de crítica literária. Esta função é exercida por um conselho reunido em assembléia, que discute os novos livros e sobre eles firma a opinião oficial da sociedade. A exegese não se restringe aos aspectos literários ou artísticos da obra julgada, senão que abrange com particular severidade o seu conteúdo filosófico, que deve estar em harmonia com os conceitos da "realidade socialista" e guardar absoluta fidelidade aos princípios ideológicos da doutrina marxista. Se o livro apresentar méritos do ponto de vista dessa moral convencionada, se resistir ao crivo desse teste de eliminatória, então passará por um rigoroso trabalho de equipe dentro dos órgãos técnicos da União, podendo vir a transformar-se num legítimo best-seller, com tiragens astronômicas de 2 a 3 milhões de exemplares. E o seu modesto e obscuro autor poderá ser um nouveau riche da literatura e será festejado e exaltado e terminará ganhando o cobiçado Prêmio Stalin.
O que explica a fortuna dos Amados e Nerudas da vida, ambos detentores do Prêmio Stalin, suas inúmeras traduções e tiragens milionárias, às custas da opressão, massacre e assassinato de milhões de seres humanos. O lúcido relato de viagem de Loureiro, um dos raros a intuir a essência do regime so¬viético, escassamente mereceu uma segunda edição.
Falar em comunistas gaúchos e não citar Luís Carlos Prestes é ignorar o embuste maior que Porto Alegre já produziu. Embalado pelas proezas de uma coluna absurda, que se tornou famosa por suas "gloriosas" retiradas, ao refugiar-se nas margens do Prata acabou sendo contaminado pela mosca azul do poder. Treinado em Moscou, veio a mando do Kremlin fazer a "revolução" no Brasil. Deu no que deu: uma intentona ridícula e sangrenta, liderada por desvairados que de Brasil pouco ou nada conheciam. Preso e derrotado, acabou morando vários anos em Moscou. Cego e teimoso, em todo esse tempo não conseguiu ver o que Loureiro constatou em apenas dois meses. Morreu em odor de stalinismo. E ainda hoje há quem queira erguer-lhe monumentos.
Está ocorrendo uma patologia estranha neste final de século em Porto Alegre. Por todas as partes do mundo, as sociedades estão derrubando mitos, monumentos, símbolos de tiranias passadas. Parece que a peste se entranhou de tal forma na universidade e nas instituições culturais da capital gaúcha que, enquanto a humanidade avança - para a frente, como é normal - a intelectuália do Portinho vira as costas para o futuro e fica acariciando um baú repleto de coisas mortas.
* Depoimento publicado na coletânea "Nós, os Gaúchos", Ed. Universidade/UFRGS, Porto Alegre, 1992
COMO ERA A SEMANA SANTA EM SÃO PAULO
São Paulo naquele tempo
Jorge Americano
Passado o Domingo de Ramos, em que se traziam da igreja pedaços de palma benta, por muito tempo amarrados à cabeceira da cama, não havia mais nada de especial a mencionar, até a quarta-feira.
Na quinta-feira começavam os ofícios de endoenças.
Havia a procissão do encontro, no centro da cidade.
Eram duas procissões, saídas de duas igrejas. Numa vinha o Cristo no andor, carregando a cruz. Os que o transportavam eram da irmandade do Santíssimo Sacramento, com opas vermelhas. Na outra vinha Maria Santíssima, carregada no andor, por irmãos do Carmo, de opa branca.
De pontos a pontos a procissão em que vinha o Cristo, parava para celebrar um dos passos. Badalavam os sinos das igrejas mais próximas e ouviam-se cânticos religiosos.
No passo em que as duas se encontravam aproximava-se o andor de Maria Santíssima do de Cristo. Os sinos badalavam, depois silenciavam. Um sacerdote subia ao púlpito armado na rua, pregando o "sermão do encontro".
Depois seguiam na mesma direção, o andor de Cristo na frente, seguido do de Maria Santíssima.
* * *
No dia seguinte, Sexta-Feira da Paixão, badalavam a finados, de quarto em quarto de hora os sinos de todas as igrejas.
Havia silêncio por toda a parte. Os poucos vendedores que apareciam na rua vinham silenciosos, não apregoavam as mercadorias, apenas apertavam o botão da campainha de cada casa.
Os automóveis não tocavam a buzina. Os bondes atravessavam em silêncio as esquinas, sem que o motorneiro batesse o pé na campainha de aviso.
Dentro de casa, as crianças eram instruídas para não fazer barulho, não gritar nem rir, "que era pecado".
Toda gente que passava na rua, homem ou mulher, vestia de preto.
* * *
À tarde da Sexta-Feira Santa, passava no centro da cidade a procissão do enterro. "Procissão do Senhor Morto". Os lampiões das ruas estavam envolvidos em crepe. Os sinos continuavam a tocar a finados.
Vinha a banda de música Ettore Fieramosca atrás da procissão, tocando a marcha fúnebre de Beethoven.
Os sacerdotes, segundo a liturgia, passavam no centro. Aos dois lados da rua, as irmandades.
O andor do Senhor Morto, era carregado pela irmandade do Santíssimo Sacramento.
Em seguida a Verônica, de preto, com véu preto, trazendo enrolado um sudário. Desenrolava-o devagar, cantando, e exibia estampada, a cabeça de Cristo. Depois enrolava-o e a procissão seguia.
Mais sacerdotes e mais irmandades.
Numa delas estava Nhanã da Penha, viúva de Inácio Cigarro, do qual se dizia que costumava virar lobisomem nas noites de sexta-feira.
Por último, o bispo debaixo do pálio carregado por irmãos do Santíssimo Sacramento.
Atrás, soldados de polícia, para impedir que se acumulassem os acompanhantes por sobre o pálio.
Agora os acompanhantes. Gente pobre rezando terços. Mendigos, com vela numa das mãos, a outra estendendo o chapéu para esmolas. Depois os trôpegos e os aleijados, apoiados em muletas.
Aqui, os que ficavam nas janelas e nas calçadas ouviam a música e os cânticos que se esbatiam e enxergavam as luzes das velas, pisca-piscando.
* * *
No Sábado de Aleluia as crianças acordavam mais cedo, excitadas para ver os judas.
Em todas as esquinas havia judas enforcados em lampiões, ou pendentes de alguma árvore ou janela: uma bola feita de pano com enchimento de jornais, com dois olhos, nariz e boca traçados a carvão. Um chapéu velho. Casaco e calça esfarrapada cheios de papel. Sapatos velhos, costurados na ponta da calça.
Os sinos continuavam a dobrar a finados.
De repente deixavam de dobrar e passavam a repicar.
Estrondavam foguetes.
A molecada que estava à espera, com paus e panos embebidos em querosene, derrubava os judas, espancava-os, e lhes punha fogo. Estouravam bombas escondidas nas entranhas deles.
Abriam-se as portas das igrejas e a multidão saía ao sol, ouvindo ainda os órgãos misturados ao estrondo das bombas e rojões.
(AMERICANO, Jorge. São Paulo naquele tempo)
terça-feira, 3 de abril de 2012
Airton Ferreira da Silva
O que Pelé dizia de Airton Ferreira da Silva
Diogo Olivier, 03 de abril de 2012
Coube a mim a tarefa, involuntária, de dar a notícia da morte de Airton Ferreira da Silva (o sexto em pé, da esquerda para a direita) grande companheiro de Grêmio e amigo eterno, Alcindo Marta de Freitas, o Bugre Xucro.
Telefonei assim que soube da morte de um dos maiores nomes do futebol gaúcho e brasileiro, em busca de um depoimento sobre a perda irreparável de um gigante.
E Alcindo me contou, emocionado, uma história linda e absolutamente emblemática para que qualquer pessoa, de 0 a 100 anos, saiba com exatidão quem foi Aírton Pavilhão. Com a palavra, Alcindo, o centroavante que saiu do Grêmio e foi para o Santos a pedido de Pelé, nos anos 60:
- Quando cheguei no Santos, claro, eu falava muito com o Pelé. Ele tinha sido importante para a minha contratação. Numa dessas conversas, o Pelé quis saber sobre o Aírton. Ele nem sabia o seu nome. Me perguntou quem era aquele queixudo grande e elegante, que marcava sem fazer falta.
O Pelé me disse que tinha jogado contra ele sem que fosse tocado uma vez sequer. Sem uma falta, nada. E, mesmo assim, o Pelé me garantiu que era quase impossível driblá-lo.
Impossível não podia ser, porque Pelé é Pelé. Mas o Pelé se encantou com o Aírton. Dizia, impressionado: "Aquela cara me marcou sem fazer falta! Sem nem me tocar. E me marcou, realmente me marcou".
Para mim, o Aírton era o melhor zagueiro do mundo. Eu sou centroavante, joguei com ele, treinei com ele centenas de vezes e digo: era o melhor zagueiro do mundo. Meu testemunho é esse. Eu ouvi o que te conto agora da boca de Pelé, simplesmente do Pelé.
Poderia existir um depoimento mais espetacular do que este sobre Airton Ferreira da Silva?
segunda-feira, 2 de abril de 2012
O futuro de Cuba na visão de um economista da Universidade de Havana
Cuba viveria 'choque tremendo' sem Chávez, diz economista
02/04/2012 - 02h30
FLÁVIA MARREIRO
ENVIADA ESPECIAL A HAVANA
Sem Hugo Chávez na Venezuela, Cuba mergulharia em uma crise social e política difícil de superar. Viveria um choque tremendo --mais um, duas décadas depois de perder sua aliada carnal URSS, em 1990.
O vaticínio --quando o seguidor de Fidel Castro está se tratando de um câncer e enfrenta eleições em outubro--pode ser repetido por muitos analistas, mas na boca do economista da Universidade de Havana, Pavel Alejandro Vidal, ele se traduz em números.
O impacto do fim da cooperação com a Venezuela seria duplo.
Por um lado, Havana perderia facilidades financeiras para comprar petróleo quando o barril ultrapassa US$ 100. A conta de importação de combustível bateu US$ 4,5 bilhões, metade das importações totais da ilha em 2010.
Mas Vidal lembra que há mais que petróleo em jogo: os mais de 30 mil profissionais de saúde trabalhando nos programas sociais de Chávez na Venezuela rendem a Havana ao menos três vezes mais que todo o arrecadado pelo turismo na ilha.
Ao menos US$ 6 bilhões, estima ele, contra US$ 2 bilhões de divisas provenientes dos turistas em 2010. É que, pelos acordos assinados há dez anos, Chávez paga um salário aos médicos cubanos em seu país, mas paga outra parte diretamente ao Estado cubano.
Nos números oficiais de Cuba, é a conta dos serviços que equilibra a débil balança de pagamentos. Sem especificar de quais destinos, a ilha assinala que recebeu US$ 9,6 bilhões em 2010 em serviços.
"É muito difícil imaginar como lidar com uma crise como desse tipo [ausência da cooperação com a Venezuela], dado o cansaço social que há, os baixos níveis de salários. Não há reservas para enfrentar uma crise dessa magnitude", disse Vidal.
O economista de 36 anos, até 2006 funcionário do Banco Central de Cuba, é um dos integrantes do Centro de Estudos de Economia Cubana da Universidade de Havana, o mais importante do país e com considerável produção a respeito das reformas em curso na ilha.
"O dialogo direto com o governo é muito pouco. Somos acadêmicos. Fazemos seminários, enviamos tudo que produzimos, e sabemos que se lê, que é levado em conta. Mas não somos um grupo consultor do governo. Somos universidade, e essa distância é importante."
O economista divulgará nas próximas semanas o resultado de sua mais recente pesquisa: um estudo sobre as reformas no Vietnã e o que da experiência pode ser aplicado em Cuba.
Leia trechos da entrevista:
FOLHA - O que o sr. encontrou nas reformas no Vietnã que pode ser útil para Cuba?
PAVEL ALEJANDRO VIDAL- Fomos buscar em Vietnã qual foi a velocidade das reformas. Nos final dos anos 80, o país aplicou uma desvalorização da taxa de câmbio de dez vezes _Cuba, provavelmente, vai ter que desvalorizar mais do que isso. Lá houve reformas em duas velocidades. Apesar disso, embora as reformas nesse ponto monetário tenha sido um choque muito parecido ao que aconteceu na Europa do Leste, os resultados foram distintos.
No Vietnã, foi um sucesso e lá foi um desastre. Por que a diferença de resultados? Tem a ver, especificamente no tema monetário, com a estrutura das economias. Na Europa do Leste, eram grandes empresas estatais, indústrias. Esse tipo de economia costuma reagir muito mal a um choque monetário. São empresas onde há muita burocracia, muita inércia e pouca flexibilidade. Em contraste, no Vietnã, a economia estava baseada em pequenas unidades econômicas, empresas familiares, na agricultura, pequenos negócios. À desvalorização da moeda, acompanhada de um processo de liberalização, a economia respondeu muito bem.
Cuba tem um tipo de economia muito mais parecido com a Europa do Leste do que com o Vietnã e, portanto, não poderia aplicar um choque monetário. Existe um modelo de fazer a desvalorização gradualmente, mas a questão é saber se Cuba, especialmente os líderes da Revolução, tem esse tempo. Essa é uma das contradições e por isso o tema da velocidade é tão importante. O melhor seria uma reforma gradual, mas não há tempo para isso. Se Cuba tivesse começado a reforma ao mesmo tempo que o Vietnã, poderia ser aplicada a gradualidade, mas agora não.
A recomendação que faremos ao governo, à luz dessa experiência, é fazer as reformas em duas velocidades. A acelerar muito mais as mudanças em vários setores como, por exemplo, a agricultura. A abertura, a liberalização deveria ser muito mais rápida, com acesso à importação, acesso a capital externo, maior flexibilidade de comercialização. E passar de pequenas empresas a pequenas e médias.
FOLHA - Mas nas diretrizes há barreiras a empresas maiores, se prega contra a concentração de riquezas...
VIDAL - Vão ter de permitir pequenas e médias empresas porque em Cuba o principal ativo para enfrentar com otimismo o futuro econômico é o capital humano. Não se tira muito proveito do capital humano na microempresa. Para isso é preciso empresas de maior tamanho, que utilizem conhecimento, tecnologia. Essa é a nosso diferencial positivo com o Vietnã. Aqui o capital humano tem mais possibilidades. Foi nisso que o país investiu nos últimos 40 anos. E agora o que é necessário é uma política econômica que utilize isso eficientemente.
FOLHA - Para quando se pode esperar uma unificação da moeda?
VIDAL - Antes se falava de um processo de três a cinco anos, a partir do momento que ele comece, com uma primeira desvalorização. Mas ele ainda não começou. A desvalorização tem custos e benefícios imediatos. Do lado dos custos, empresas quebram, inflação, mas do outro lado há oportunidades, potencialidades. No Vietnã foi importante para as empresas terem acesso à importação e a crédito externo. Cuba não tem acesso a crédito de instituições multilaterais, mas há crédito privado que pode vir.
FOLHA - O que impede que se acelere as reformas? Falta consenso no governo?
VIDAL - Reformas precisam de consenso, de apoio popular. O interessante é que a falta de consenso não é só no governo, é também na população. Estamos há 50 anos num modelo econômico, isolados de tudo, dos meios de comunicação. Há um consenso de que há que mudar, mas não sobre para onde ir. As novas gerações estão mais preparadas para as mudanças, claro. Não sou sociólogo, mas tenho a ideia de que parte dos cubanos tem como ideal os anos 80. Querem que as mudanças nos levem aos anos 80, com o sistema de subsídios que vigorava na época soviética. Uma economia socialista especializada, com mais recursos. Mas isso não é replicável.
FOLHA - E o governo, o que busca como ideal? Uma economia "socialista de mercado", como China, Vietnã?
VIDAL - O modelo está sendo buscado de forma pragmática, mas não há uma crítica profunda ao modelo soviético. O modelo econômico cubano ainda muito dele, e isso dificulta pensar em um novo modelo. Essa é uma das debilidades: parte do sistema de direção macroeconômico está baseado ainda na noção de uma economia planificada. E não vejo com claridade que eles queiram mudar isso. Está se tentando mesmo aperfeiçoar. Isso pode ser o pior equívoco das reformas: tentar planificar, aperfeiçoar o esquema de planificação centralizado quem nunca funcionou. Vamos adivinhando o novo modelo, por meio do que vai acontecendo na política. Nem eles mesmo sabem para onde vai. O período das diretrizes é 2015, mas 2015 está aí.
FOLHA - O sr. diz que o idade dos dirigentes cubanos é uma pressão para que acelerem as reformas. Mas há também o fator Chávez. Ele está doente e há eleições na Venezuela em outubro. Como fica Havana sem Caracas?
VIDAL - A dependência não chega a ser do tamanho da que Cuba tinha da URSS. Cuba tem comércio e investimento mais diversificado agora, mas uma mudança de situação na Venezuela que tivesse impacto nos acordos com Cuba provocaria uma crise que seria política e socialmente muito difícil de superar. Um choque tremendo. É muito difícil imaginá-lo, imaginar como lidar com uma crise como desse tipo, dado o cansaço social que há, os baixos níveis de salários. Não há reservas para enfrentar uma crise dessa magnitude. Os acordos de médicos respondem por três vezes do que entra por conta do turismo. Estima-se que seja mais de US$ 6 bilhões.
FOLHA - Seria um choque duplo, então, por causa do petróleo...
VIDAL - Sim, teria os dois impactos. Cuba deixaria de ganhar por serviços médicos e teria de pagar mais por importações de petróleo sem facilidades financeiras existentes.
FOLHA - Há nervosismo no governo?
VIDAL - Há quem diga que quem quer que substitua Chavez não vai poder romper completamente os acordos, que a Venezuela também teria uma dependência de Cuba, o que matizaria um pouco as coisas. Mas o fato é que sem isso seria muitíssimo mais complicado. O cenário das reformas considera que Chávez continue onde está e que não se descubra petróleo. Talvez uma coisa compensasse a outra...
FOLHA - E o que muda se há petróleo no mar cubano?
VIDAL - No primeiro momento, já teria impacto positivo. Melhoraria a expectativa sobre a capacidade futura de pagamento de Cuba. Isso favoreceria muitas coisas, traria mais investimentos. Mas, evidentemente, não haveria impacto na arrecadação em menos de três, quatro anos.
FOLHA - Uma das variáveis para a velocidade das reformas é manter um ritmo que não comprometa o sistema político, o sr. concorda?
VIDAL - Sim, para manter a estabilidade é necessário priorizar a economia. Não obstante, as mudanças econômicas ainda quando não se quer, implicam mudanças políticas. Em 2015, como se diz nas diretrizes, espera-se que 30% ou 40% da população esteja empregada no setor não estatal. Isso implica uma mudança política importante. Será uma parte importante da população com uma relação com o governo de muito mais autonomia e independência, então a política terá de ser manejada de uma forma diferente.
FOLHA - O sr. fala da necessidade de abertura imediata para o investimento estrangeiro. Isso está no horizonte?
VIDAL - Até agora o único novo que está nas diretrizes são as zonas de desenvolvimento especial, como a o porto de Mariel. Cuba mantém a prioridade de investimento estrangeiro para grandes projetos. Então priorizando projetos com Venezuela, China e Brasil. E não é só porque Cuba discrimina os outros países, mas é que só esses governos estão dando apoio a grandes projetos em Cuba. Os europeus diminuem sua participação, por exemplo.
Evidentemente, Cuba vai ter que ir além disso. O país tem uma porcentagem de investimento sobre o PIB de 10%. É extremamente baixo. Na América Latina, está ao redor de 20% e se diz que as economias que querem crescer e mudar de forma drástica os níveis de vida de maneira sustentável tem de ter taxa e investimento de 30%. Cuba não tem poupança para aumentar nossos investimentos. Um passo importante e favorável das reformas do Vietnã foi o investimento estrangeiro.
O problema é que Cuba tem um processo muito discrecional de seleção de investimento estrangeiro. É preciso regras novas, mais claras e transparentes.
Nos anos 90, muitas empresas não cumpriram as metas de investimento que propuseram. Em 2005, chegou-se a um máximo de empresas estrangeiras em Cuba e isso foi diminuindo, diminuindo até chegar à metade: de 400 baixaram a 200 em 2009. Em 2010 aumenta um pouquinho, e aí também estão os investimentos em petróleo..
FOLHA - O governo Dilma diz que o Brasil quer ajudar o processo de reforma de Cuba. O que o Brasil poderia fazer?
VIDAL- A Cuba convém ter um projeto de investimento ou vários que não fossem direcionados aos recursos naturais. Algo como aconteceu na Costa Rica com a empresa Intel, que mudou a visão do mundo sobre aquele país. É preciso que venham as primeiras empresas grandes investir em setores como bioctecnologia, medicina, setores que aproveitem o capital humano. Isso teria um impacto direto e também um efeito demonstração, que mostraria uma vantagem comparativa, que está implícita.
FOLHA - O sr. mesmo diz que a classe governante de Cuba tem pouco tempo e que não se sabe o que virá. É possível esperar investimento de grande porte antes do desenlace da transição política?
VIDAL - Esse aspecto é uma das limitações dizem os investidores estrangeiros. Para diminuir isso, Cuba deve criar regras mais claras para o investimento estrangeiro, porque incerteza política há em todos os lugares, mas em Cuba haverá uma mudança geracional completa e não se sabe quem vem e para onde vai. Evidentemente, é um handcap para o investimento estrangeiro, assim como também é o embargo dos EUA.
FOLHA - Que impede, por exemplo, que barcos que futuramente atraquem em Mariel parem nos EUA nos seis meses seguintes, não é?
VIDAL - E impede importar tudo que tenha mais de 10% de insumos dos EUA. Sempre há esperança de que isso mude, e há muitas pessoas que pensam que, se descobrirmos petróleo, se moveria um lobby petroleiro a favor do fim do embargo. Há quem pense que esse lobby petroleiro venceria o lobby cubano-americano. Mas também se pensou isso sobre o lobby dos agricultores, quando Cuba começou a comprar alimentos de EUA e isso não aconteceu.
FOLHA - Como se pode mensurar a pobreza hoje em Cuba? Como calculá-la numa economia em que ninguém vive do salário nominal que recebe?
VIDAL - Uma família não pode ter todos os seus membros trabalhando para o Estado. Tem que ter alguém trabalhando para empresas não estatais, que receba remessas, enviar algum integrante da família à Espanha. Há famílias que vivem só dos salários, mas essas são as pobres. Fala-se de ao menos 20% de pobreza. Mas como em Cuba há subsídios, acesso a água potável não existe pobreza extrema.
FOLHA - O governo parece ter retirado das diretrizes a eliminação da libreta (caderneta de produtos subsidiados). É um erro?
VIDAL - Na minha casa recebemos a libreta, mas há produtos que não utilizamos. Ela se foi extinguindo. Não utilizamos o pão, nem os grãos, mas o pão para ela se produz. Não sei o que fazem com ele, talvez peguem a farinha para fazer uma pizza para vender...
Era preciso um sistema mais seletivo, focalizado, mais eficiente.
No Vietnã a libreta se extinguiu, não a eliminaram. Simplesmente as reformas na agricultura levaram produtos de maior qualidade aos mercados, a precos acessíveis, e elas se tornaram obsoletas. Foi o que nos contaram os vietnamitas.
Lá, a reforma teve duas vertentes: entregar terras e liberalizar o entorno de agricultura, com comercialização de mercado. Aqui fizemos o primeiro, mas quanto ao segundo ainda estamos em 30% apenas. É preciso acabar com o acopio [venda compulsória de grande parte da produção ao Estado]. Deveria ser eliminado completamente, deveria ser mais uma agente no mercado. Até Marino Murillo [vice-presidente, czar das reformas] disse isso também, mas esses são os problemas dos tempos políticos das reformas.
FOLHA - E quanto a política migratória? Há o temor de que, se o governo libera a saída, o exôdo levaria embora toda a gente jovem e qualificada, não?
VIDAL - Na prática, a maioria dos jovens e qualificados já deixam a ilha de qualquer maneira. Por isso acho que a liberelização migratória teria um saldo positivo. Muita gente em Miami, na Espanha, em outros países já está aposentada e gostaria de vir passar o resto de seus dias em Cuba, por exemplo. Por outro lado, isso queria uma situação social delicada: os mais velhos que ficaram teriam de receber os que se foram, que voltariam como triunfadores, enquanto eles que ficaram, que se sacrificaram pareceriam, décadas depois, terem tomado a decisão equivocada.
FOLHA - O sr. está otimista?
VIDAL - Tem dias que estou otimista, tem dias que não. Creio que vão seguir modificando e que as mudanças que virão serão maiores do que as que há agora.
ESCRITORES E COVARDES
Janer Cristaldo (http://cristaldo.blogspot.com.br/)
01/04/2012
Assisti ontem, na Globo News, entrevista de Sérgio Faraco, concedida a Geneton Moraes Neto. Velho comunista não tem cura. Só matando. Mais de duas décadas após a dissolução da União Soviética, Faraco “ousa” denunciar o regime comunista. E relembra episódios que viveu em Moscou, em 1964. Precisou de quase meio século para abrir o bico. Em verdade, sua denúncia não é de agora. Data de 2002, quando publicou Lágrimas na chuva: uma aventura na URSS. Sua coragem é de dez anos atrás. Mas só treze anos após a queda do Muro.
Já comentei, em 2004, a insólita coragem do escritor gaúcho. O livro relata período de pouco mais de ano vivido pelo autor em Moscou, entre 1963 e 64. "Depois de uma série de conflitos com chefetes políticos ligados aos partidos brasileiro e soviético" - diz-nos o editor na orelha - "Faraco foi internado em regime de reclusão, sob pesada bateria de medicamentos, numa clínica de reeducação. Era este, na época, um procedimento de rotina em relação àqueles que se rebelavam contra o ultra-esquerdismo do Partido".
Ora, quais foram os gestos de rebeldia do heróico mártir gaúcho? Pelo que lemos em sua memória, foram basicamente duas atitudes: mantinha relações com uma russinha e insistia em escutar Wagner a todo volume em seu dormitório. Fora isso, em uma viagem à Armênia, demonstrou insólita coragem ao perguntar a um mandalete local como podiam avançar na automação do que quer que fosse, se as moradias não dispunham de vasos sanitários e as necessidades eram feitas nos quintais, em latrinas. A tradutora nem sabia o que era latrina. Ou seja, os armênios não haviam chegado sequer ao conceito de latrina. Em função disto, o rebelde escritor foi enviado a uma clínica de reeducação, onde dispunha de quarto individual, com chuveiro e vaso sanitário (um progresso em relação à Armênia) e mais uma enfermeira que vinha pegar-lhe a mãozinha quando deprimido. Gulag classe A, com direito a cafuné. Pra dissidente algum botar defeito.
Do alto desta omissão, quarenta anos nos contemplam. Há mais de quatro décadas, Faraco sentiu na carne o preço a ser pago, na União Soviética, por pequenas molecagens. Escritor, não lhe terá sido difícil imaginar o quanto custava qualquer discordância com a linha do Partido. Agora, já em idade provecta, a tardia madalena alegretense demonstra sua coragem denunciando fato ocorrido nos 60. Seu depoimento, se feito na época, seria de extraordinário valor para sua geração. Seria o relato insuspeito de um militante comunista que, em sua viagem iniciática ao paraíso soviético, fora tratado como doente mental apenas por escapadelas a uma disciplina absurda, típica de seminários católicos. Seria oportuníssimo, logo após 64.
Erico Verissimo pergunta a Faraco se não pensava escrever sobre sua estada na União Soviética. "Respondi que, de fato, tinha essa intenção, embora minha experiência não fosse edificante. Ele ficou pensativo, depois disse que, se era assim, talvez fosse ainda menos edificante narrá-la, enquanto vivíamos, no Brasil, sob uma ditadura militar. Ele tinha razão" - diz Faraco. Ora, os militares lutavam para que o Brasil não virasse o imenso gulag que o futuro escritor então testemunhara. Em função de um regime que jamais o pôs na prisão, mesmo sendo comunista, Faraco silencia sobre o regime comunista que o internou em um hospital psiquiátrico, mesmo sendo comunista.
Na entrevista de ontem, interrogado sobre porque ficou tanto tempo em silêncio, Faraco omite o fator Erico Verissimo. E alega que, na época, tinha de optar entre capitalismo e socialismo. Ora, Faraco nasceu em 1940. Ou seja, teve sete anos a mais do que eu para entender o mundo. Pertencemos à mesma geração. Eu também tinha de optar entre capitalismo e socialismo. Jamais optei pela tirania. Por mais restrições que tivesse ao capitalismo, nele não havia ditadura, opressão, gulags ou clínicas de reeducação para dissidentes.
A história se repete. Em 1929, o escritor romeno Panaïti Istrati publicou Vers l'autre flamme, primeira denúncia do stalinismo no Ocidente. Os originais deste livro levaram Romain Rolland, seu padrinho literário em Paris, a aconselhá-lo: "Isto será uma paulada a toda Rússia. Estas páginas são sagradas, elas devem ser consagradas nos arquivos da Revolução Eterna, em seu Livro de Ouro. Nós lhe estimamos ainda mais e lhe veneramos por tê-las escrito. Mas não as publique jamais". Istrati teve suas Obras Completas publicadas pela Gallimard, exceto Vers l'autre flamme. Que só foi republicado, na democrática Paris ... em 1980. Volto aos anos 60, Brasil. Erico Verissimo, conivente com a barbárie comunista, repassa a Faraco o covarde conselho.
Escritor, Faraco intuiu o que Erico há muito já intuíra. Se dissesse uma só palavrinha contra a Santa Madre Rússia, adeus editoras, adeus honras literárias, adeus imprensa amiga, adeus resenhas e teses universitárias. O gaúcho de Alegrete, que não teve sequer a hombridade de despedir-se da humilde moscovita que o aquecera nos seus dias cinzentos às margens do Volga, baixa a crista. Mas seu livro tem um grande mérito: nos revela a cumplicidade com a tirania do escritor gaúcho tido como campeão da liberdade. Não por acaso, a universidade e imprensa gaúchas idolatram Erico.
A História é um lago que seca. Ao descerem, suas águas trazem à tona monstros insuspeitos. Todos os escritores gaúchos foram cúmplices da peste marxista, sem exceção. Dyonélio, por exemplo, após a evidência dos gulags, passou a escrever sobre a antiga Grécia. Tive um bom convívio com Dyonélio, paradoxalmente foi ele, materialista e marxista convicto, quem me introduziu nos estudos bíblicos. Mas quando eu queria levá-lo a falar sobre stalinismo, ele se retraía em sua concha: “Não vou dar argumentos para eles”. Ou seja, Dyonélio tinha conhecimento do que estava acontecendo. Aliás, quem não tinha?
Foi o mesmo movimento espiritual de fuga de Faraco, que refugiou-se em Urartu, na Armênia. Josué Guimarães foi caixeiro-viajante a serviço de Pequim e Moscou. Até as pedras da Rua da Praia sabiam que estes senhores eram comunistas, mas ai de quem o dissesse em público. Seria execrado como delator e expulso do rol dos vivos.
Covardes e omissos foram também todos os demais que, sem pertencerem ao Partido, silenciaram sobre os crimes do comunismo. Mário Quintana, por exemplo, refugiava-se em uma frase cômoda: "eu não entendo de problemas sociais". Moacyr Scliar foi premiado pela ditadura de Fidel Castro. Ou seja, desde há muito se preparava para entrar na Academia Brasileira de Letras, aprazível reduto de viúvas do stalinismo. Já que estamos comentando o assunto: filho de Verissimo, Verissiminho é. Luis Fernando, o rebento, apóia toda ditadura, desde que de esquerda. Apenas dois gaúchos, em todos os cem anos do século passado, ousaram escrever contra a barbárie. Um foi o jornalista Orlando Loureiro, que publicou A Sombra do Kremlin. Procure nos sebos: editora Globo, 1954, dez anos antes da viagem do alegretense deslumbrado.
O outro é este que vos escreve, que tem denunciado o marxismo desde os dias em que Faraco passeava pelas ruas da nova Jerusalém.
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