terça-feira, 29 de junho de 2010
Un día de verano
Adolfo Pablo Borrazá
LA HABANA, Cuba, junio (www.cubanet.org) - Un amigo europeo contó sobre su estancia, un domingo, en las playas del este de La Habana. Asegura que Cuba tiene uno de los litorales más bellos del mundo. Aquello me enorgulleció.
Refiere el amigo que el calor lo agobió un poco, pero valió la pena disfrutar de las hermosas criollas que rondaban el hotel donde se alojó. Para hacer la jornada perfecta, hasta compañía femenina consiguió. Por tanto, dice que en Cuba la gente no se divierte porque no quiere. ¡Qué ingenuo es mi amigo europeo! No sabe o no quiere saber que son muy pocos los cubanos que pueden hacer lo que él hizo ese domingo en la playa.
Como fuera del agua siempre se nada bien, me armé de paciencia para explicarle cómo es un día de verano para un cubano, y así abrirle los ojos y disminuir la ceguera inducida por la propaganda oficial.
Desconocía mi amigo que los cubanos, para pasar un día de playa tienen que gastar casi el salario de un mes, además de las dificultades de transporte que deben enfrentar para llegar al mar, por lo que deben levantarse de madrugada para aspirar a subirse al ómnibus.
Una vez en la playa, tienen que buscar con urgencia la sombra de un cocotero para cuando “el indio” (como le decimos los cubanos al sol) comience a lanzar sus flechas incendiarias. Ni pensar en las comodidades que tienen los extranjeros para evitar las quemaduras.
Por otra parte, los refrescos y los alimentos que pueden comer los cubanos no son los mismos que ingieren los extranjeros. A diferencia de los pollos fritos y las heladas cervezas que consumen los extranjeros, los nativos tienen que conformarse con panes viejos “con algo”, pizzas mal cocinadas y algún refresco instantáneo, que si calma la sed, acaba con el estómago.
A la hora del regreso, los cubanos se arrepienten y maldicen la decisión de ir a pasar un domingo en la playa, porque el retorno es una verdadera proeza de héroes. A la multitud aglomerada en las paradas de ómnibus no le importa pasar por encima de un niño o una anciana para montar.
Al final, el amigo entendió que los cubanos tenemos buenas intenciones y muchas ganas de divertirnos, pero también un mal gobierno y mucha mala suerte.
El hombre preguntó entonces cómo es posible que los cubanos, a pesar de todo, siempre tengamos una sonrisa entre los labios. Eso sí que no lo pude responder.
adolfo_pablo@yahoo.com
segunda-feira, 21 de junho de 2010
No Paraíso, um dilema: o fim da "libreta"
Disyuntiva por la libreta de racionamiento cubana
Arnaldo Ramos Lauzurique | La Habana | 17/06/2010 19:59 horas
El Gobierno cubano, como el enamorado indeciso, se la pasa deshojando la margarita entre la disyuntiva de mantener o eliminar la libreta de racionamiento.
Mientras, patrocina una 'pseudo-polémica' en los medios nacionales, donde pocas veces hay un análisis documentado, utiliza sus canales para saber lo que piensa la gente. Y la realidad es que el grueso de la población no quiere oír hablar de la eliminación del ya vetusto documento, vigente desde marzo de 1962.
La actitud popular pudiera parecer paradójica, ya que "la libreta" como se le denomina, es ante todo un efectivo medio de control y pareciera que, como el perro, reclama su dogal antes de salir de paseo.
Pero es que "la libreta" ofrece una parte de la alimentación a bajos precios. Y no se puede olvidar que el 83% de la población, unos 9,3 millones de personas que nacieron después de 1958, o que tenían hasta 9 años en esa época, no conocen otra forma de comercio y distribución de alimentos.
Qué pasaría si la eliminan
La eliminación del racionamiento podría traer tensiones sociales agudas, adicionales a la ya tensa atmósfera económica y social imperante y lo más probable es que el régimen opte por dejar las cosas como están. La indecisión es la peor de las decisiones y a la larga se comprobará.
Según cifras oficiales, en 2007 la población consumía 3,288 kilocalorías (Kc) per cápita diarias, de las cuales 449 correspondían al consumo social, fundamentalmente obtenidas en comedores obreros, a muy bajos precios y ahora amenazados de desaparecer. Del resto, 2,839 Kc, el 58% (1,655 Kc) se ofrecían por la cuota normada a un costo mensual de 37 pesos. Y el 42% (1,184 Kc) debían adquirirse a precios liberados por un importe estimado de 132 pesos, en total 169 pesos.
Para expresarlo más claro, por la cuota normada, la población obtenía el 58% de los nutrientes, con el 22% del dinero que destinaba a ellos, mientras el 42% comprado en los mercados, en moneda nacional y en divisas, representa el 78% del gasto.
Quiere ello decir, que de eliminarse la libreta, si permanecen las condiciones presentes, los gastos de la actual cuota normada se elevarían cinco veces para una persona al mes: de 37 a 185 pesos, que representaría un incremento de 148 pesos. Y el gasto total mensual en alimentación para una persona sería de 169 a 317 pesos.
Con un gasto en alimentos de 169 pesos mensuales per cápita, la población gastaba en total al año 22, 787 millones de pesos, el 42% de sus ingresos, un nivel ya muy elevado. Con la eliminación de la libreta gastaría 42,743 millones de pesos, el 79%, un nivel que ya podría calificarse de sofocante. Ese análisis no tiene en cuenta los distintos estratos de la población, que se pueden clasificar en tres tipos de grupos familiares.
Concluyendo, de eliminarse la libreta, el 64% de la población se vería en una situación desesperada, otro 16% se encontraría en un estado muy apretado y sólo el 20% podría afrontarlo. Pero la situación necesariamente no tiene que ser así, porque los altos precios actuales tienen como base el bajo nivel de la oferta y el gobierno lo sabe, conoce las causas y pretende resolverlo sin ceder posiciones.
La eterna libreta
Ninguna nación en el mundo ha mantenido por tanto tiempo -48 años- un racionamiento. Después de la Segunda Guerra Mundial los países de Europa Occidental no tardaron mucho en eliminarlo. En los países socialistas de Europa, incluida la URSS, no llegó a la mitad de la década de los 50. China, con sus más de 1,300 millones de habitantes, no tiene racionamiento. El caso más reciente, Vietnam que salió de la guerra con Estados Unidos en 1975, y que a partir de 1979 tuvo que guerrear un año con los 'camaradas' chinos, ya a finales de la década de los 80 había eliminado el racionamiento.
El régimen cubano ensaya una caricatura de reforma. Entrega tierras en usufructo, atestadas de marabú, para que esos finqueros produzcan lo que el Estado establezca, a los precios que éste fije para su entrega al propio Estado en cantidades predominantes. Las tímidas reformas no pueden cambiar la situación del campo cubano, incrementar la oferta de alimentos, ni lograr una disminución de los precios.
Tampoco se puede incrementar la producción agrícola sin resolver otros problemas de la economía. Es necesario resolver la debacle financiera del país y eso no se logra reduciendo al mínimo las importaciones necesarias, ni con una costosa e inoperante sustitución de importaciones, es necesario llevar a altos niveles las exportaciones, incrementar las inversiones foráneas e incentivar la actividad privada.
Sólo así se podrá incrementar la producción, el volumen de insumos para la industrias, la agricultura y el transporte, y la oferta de artículos nacionales e importados para la población.
Pero el régimen no quiere. Al testamentario (Raúl Castro) le da miedo, terror y espanto contradecir la última voluntad del moribundo (Fidel Castro). Lenin decretó que el socialismo derrotaría al capitalismo porque lograría una superior productividad del trabajo y eso es exactamente lo que no ocurrió.
Chinos y vietnamitas han tenido que ceder a la obstinada realidad, con los peligros que esto entraña para el sistema comunista, porque la economía de mercado, implica propiedad privada y ésta produce propietarios que no tardan en reclamar su cuota de participación en el poder.
Mantener el equilibrio del comunismo, con la economía de mercado, es caminar por una cuerda floja, que puede requerir de vez en cuando un sangriento Tiananmen, pero no queda más remedio, parecen compartir chinos y vietnamitas. La máxima dirigencia troglodita cubana prefiere, como se dice en Cuba, jugársela al 'pegao', es decir, el todo por el todo, que equivale a la larga al fracaso total.
* Arnaldo Ramos Lauzurique (La Habana, 1942) es economista y disidente. En abril de 2003 fue condenado a 18 años de privación de libertad. Este trabajo lo terminó el 31 de mayo, un día antes de ser trasladado de la prisión Nieves Morejón, en Sancti Spiritus, a la 1580 en La Habana, como parte de los acuerdos tomados entre el Gobierno y la Iglesia católica cubana. Para redactar este trabajo -como otros escritos en sus siete años de presidio- ha utilizado la única información que en las cárceles cubanas permiten a un preso político: periódicos y revistas oficiales.
Sofrimento no Paraíso...
Donde el sufrimiento es parejo
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba, junio (www.cubanet.org) - Siempre le oí decir a mi abuela materna que los malos agonizan en medio de la desesperación. Recuerdo la agonía de Francisco Franco, en el filme histórico, y la de Stalin, descrita por su hija Svetlana como terrible; y su última mirada espantosa y demencial.
Pienso en todo eso y me digo: Una vida de grandes sufrimientos y culpas se refleja en el rostro de quien está próximo a morir. Ese sufrimiento se refleja mucho antes, a los setenta, setenta y cinco, ochenta años. Hay ancianos de rostros apacibles y bellos, y otros que son feos y parecen locos.
Voy a referirme a Fidel Castro. Ojalá y sea la última vez que lo haga y así complazco a un amigo del alma que me reprocha que escriba tanto sobre el dictador. Tiene razón. Pero, amigos lectores, ¿se han fijado ustedes lo feo que luce el personaje? Y eso que se escogen las fotos que se publican. Aún así, vemos en cualquiera de ellas la misma mirada espantosa, demencial y furiosa que de Stalin. ¿No será por eso que se esconde, él, a quien siempre fascinó ser visto y admirado por las masas?
Son muchas las razones por las cuales debe estar sufriendo nuestro dictador, lo que quizás explique sus diabólicas miradas en las fotos publicadas en sus periódicos. ¡Han sido tantos sus fracasos!
Empecemos por el año 1965, cuando en un discurso aseguró que la “batalla de los huevos” había sido ganada, que el pueblo contaría, a partir de ese año con 60 millones de huevos al mes. Al año siguiente aseguró que íbamos a tener tanta leche en 1970, que se podría llenar la bahía de La Habana, y sobraría para exportar.
En 1967 planeó desecar la Ciénaga de Zapata y convertirla en tierras productivas.
¿Y qué pasó con el café del Cordón de La Habana? ¡Ni hablar del peluquín!
Desde el ataque al Cuartel Moncada, el desembarco del Granma, hasta la fecha, todo lo que ha tocado Fidel Castro ha sido un rotundo fracaso, adornado con marabú. En Cuba no hay arroz, ni leche, ni jabón para bañarse. Tampoco hay huevos. ¿Cómo pensar que el causante de tantos fracasos no sufre? Sufre él, el pueblo, y hasta los millones de cubanos que viven exiliados, aunque tengan huevos y leche. Alfredo Guevara se confunde al decir que los cubanos están adormilados; es tristeza lo que se ve en nuestros rostros.
¡Y pensar que con que solo dos cubanos se fueran bastaría para que los restantes millones fuéramos libres y felices!
Os manuscritos de Getúlio e o prefácio que Lula não escreveu
Augusto Nunes, 19 de junho de 2010
fonte: http://veja.abril.com.br/blog/augusto-nunes/direto-ao-ponto/os-manuscritos-de-getulio-e-o-prefacio-que-lula-nao-escreveu/
Nunca antes neste país houve um presidente que não lesse sequer orelhas de livro nem escrevesse pelo menos anotações em agendas. Lula foi o primeiro. Com tempo de sobra desde 1980, não estudou porque não quis. Jamais escondeu a aversão a leituras ─ ou porque dão azia, no caso dos jornais, ou porque são mais estafantes que exercício em esteira, se passam de 10 centímetros. Ninguém jamais o viu empunhando uma caneta ou dedilhando um teclado de computador para produzir meia dúzia de linhas sobre o que quer que seja.
Há sete anos e meio em Brasília, ele não sabe se existe alguma estante na Granja do Torto, nem procurou saber onde fica a biblioteca do Palácio da Alvorada. E sua letra foi vislumbrada pela primeira (e última) vez em 1982, zanzando sem bússola num recado tatibitate ao sobrinho que fazia aniversário. De lá para cá, não rabiscou lembretes em folhas de papel, não fez anotações em diários, não mandou cartas, e-mails, nem mesmo bilhetes ordenando a Gilberto Carvalho que o acordasse mais tarde. Não escreveu coisa alguma.
Começou agora, anunciou o senador Aloízio Mercadante em 13 de Junho do Ano de Graça de 2010: “Entreguei um exemplar do meu novo livro ‘Brasil, a construção retomada’ ao presidente Lula, que fez o prefácio”, garantiu a mensagem transmitida pelo twitter do Herói da Rendição. A notícia embutia uma segunda descoberta igualmente assombrosa: como ninguém escreve o prefácio sem ter lido o livro, Lula ─ entre um derrapagem no Oriente Médio e um fiasco no Irã ─ encontrara tempo para ler, com a atenção exigida de um prefaciador, outro filhote do prolífico Mercadante.
Desde novembro passado, os interessados na compreensão da saga republicana aguardam, justificadamente excitados, a divulgação de quase 700 bilhetes enviados por Getúlio Vargas a Lourival Fontes, chefe da Casa Civil do governo constitucional. Redigidos entre o começo de 1951 e agosto de 1954, deverão chegar às livrarias junto com o catatau do senador. Os manuscritos de Vargas podem jogar mais luz sobre uma tragédia. O prefácio pode ser jogado no lixo: é só outra farsa. Claro que Lula apenas garatujou a assinatura no palavrório que alguém escreveu.
Por ação ou omissão, os intelectuais companheiros se tornaram cúmplices da celebração da ignorância. O que houve com os brasileiros que estudaram ou estudam para engolirem sem engasgos alguém incapaz de desenhar um O com o fundo da garrafa?, pergunta a gente sensata. O que faz um país promover a inimputável um chefe de governo incapaz de produzir um único registro escrito sobre os anos vividos no coração no poder? Conversa de elitista, recita o ensaísta Antônio Cândido, que não fez outra coisa na vida além de lidar com palavras. Quem tem popularidade não precisa saber nada, ensinam cronistas federais e humoristas amestrados.
“Acho que os historiadores do futuro terão dificuldade em entender o contraste entre essa quase unânime reprovação do Lula pela grande imprensa e sua também descomunal aprovação popular”, escreveu Luis Fernando Verissimo. “O que vai se desgastar com isto é a ideia da grande imprensa como formadora de opinião”. É muito cinismo, estariam berrando os intelectuais independentes e os estudantes livres de cabrestos ideológicos se ambas as espécies não estivessem em extinção no Brasil da Era da Mediocridade. O que os historiadores do futuro custarão a entender é a vassalagem prestada por escritores estatizados ao chefe que encarna a Era da Mediocridade.
A julgar pela comédia ensaiada por Mercadante, o rebanho agora quer promover o pastor a homem de algumas letras. É tarde. O espaço reservado a Lula no Museu da República não terá nenhuma gaveta ocupada por cartas, diários, anotações, rascunhos, recados, mensagens, canetas, lápis, boletins escolares, composições à vista de uma gravura ─ nada. Se algum curador oportunista fizer de conta que prova de fraude é documento histórico, e expuser à visitação pública as páginas que abrem o livro de Mercadante, tomara que não fiquem ao lado dos bilhetes de Getúlio.
Os manuscritos permitirão que se contemple com mais nitidez o ocaso perturbador de um presidente que saiu da vida para entrar na História. O prefácio que Lula não escreveu desnuda a cabeça primitiva de um oportunista que caiu na vida sem entrar na História.
quinta-feira, 17 de junho de 2010
Raúl Castro: el viaje a ninguna parte
VICENTE BOTÍN, El Pais.com, 16/06/2010
El pulso entre el caudillo utópico y el burócrata ha marcado las relaciones entre los dos hermanos. La situación de bancarrota en que se encuentra el país amenaza con un nuevo "periodo especial"
Las estrellas más importantes del béisbol, el deporte nacional cubano, son los jugadores que golpean más cuadrangulares o jonrones (del inglés home run), un batazo que saca la pelota del terreno de juego y llega a las gradas o sale del estadio. No es extraño, por tanto, que Raúl Castro quiera cambiar su juego, después de la muerte por huelga de hambre de Orlando Zapata, sustituyendo el garrote por el bate. El Gobierno cubano está contra las cuerdas. El discurso político de la revolución está agotado y es incapaz de hacer frente a la gravísima situación social que amenaza con hacer estallar al país.
La negociación que el dictador cubano ha iniciado con la Iglesia católica para aliviar la alarmante situación de los presos políticos es su forma de batear un jonrón para buscar el aplauso y acallar las críticas. Pero también podría ser un episodio más de la larga batalla que libra contra su hermano, en un intento lampedusiano de cambiarlo todo para que todo siga igual.
Raúl Castro conoce el proverbio chino que dice que "la mejor manera de evitar que un tigre te devore es montarte sobre él". Cuando era niño le llamaban Pulguita por su pequeña estatura, a diferencia de Fidel, cinco años mayor, un auténtico gigante que lo lanzaba al aire y trotaba con el pequeño encaramado a su espalda. Raúl nunca desmontó ese tigre y desde entonces los destinos de los dos hermanos siguen estrechamente unidos. Ambos son depredadores, aunque los zarpazos del felino son más dañinos que las picaduras del insecto. La pulga siempre ha vivido oculta entre las rayas del tigre. Ha compartido su territorio y participado en sus cacerías, siempre con discreción, dejando rugir al tigre, sin apenas mostrar la gran fortaleza y resistencia que esconde su tamaño.
En la historiografía de la revolución, Fidel Castro acapara el protagonismo absoluto. Su hermano Raúl está considerado como un satélite que orbita alrededor suyo. Pero Raúl Castro tiene una personalidad propia, oscura y compleja, muy difícil de precisar por su aversión a la luz, alérgico a las cámaras y micrófonos como es, sobre la que muy pocos han logrado ponerse de acuerdo.
Muchos misterios rodean también las relaciones entre los dos hermanos y es difícil determinar la influencia que Raúl ha ejercido sobre Fidel desde los orígenes y en los momentos clave de la revolución cubana.
Raúl Castro tiene una personalidad ambivalente. Los suyos dicen que es cariñoso y familiar, pero es también un hombre despiadado. Fidel Castro dijo en una ocasión que el "malo de la película" era Raúl. "Cuiden más de Raúl", dijo el Comandante. "Si yo fuera el imperialismo no estaría tratando de liquidar a Fidel". Y no le faltaba razón. Desde los albores de la revolución, en 1959, la pulga marcó su territorio con sangre. Los primeros fusilamientos masivos se llevaron a cabo en Santiago de Cuba por orden de Raúl Castro, al borde de una zanja abierta con un buldócer.
Raúl Castro ha sido el brazo ejecutor de su hermano en su irresistible ascenso a la cima del poder absoluto. Es la única persona en quien Fidel Castro puede confiar y se lo ha demostrado con creces. Le ha cuidado siempre las espaldas y ha eliminado a sus enemigos, reales o imaginarios. Pero Raúl Castro ha sido más despiadado aún con sus amigos, entre ellos el general Arnaldo Ochoa, un peligroso rival para su hermano cuando los vientos de la perestroika amenazaban con barrer el estalinismo en Cuba. Raúl le entregó a Fidel la cabeza de Ochoa en bandeja de plata, y este a cambio le dejó las manos libres para purgar al Ejército y al Ministerio del Interior, que quedaron bajo su control, y con ellos el país.
Apoyado por la URSS, Raúl Castro intentó institucionalizar la revolución según el modelo soviético. Un Partido Comunista de nueva creación y una Asamblea Nacional del Poder Popular como órgano supremo de la "democracia popular" liberarían a su hermano de la "penosa" tarea de gobernar según su capricho. Pero Fidel Castro nunca quiso renunciar a su poder omnímodo. Aceptó los órganos de poder colegiados, pero los torpedeó abiertamente mediante la creación de estructuras paralelas, como el "Grupo de Coordinación y Apoyo al Comandante en Jefe" o la "Batalla de Ideas".
La enfermedad de su hermano hizo creer a Raúl Castro que su turno había llegado. Pero Fidel Castro sigue manejando los hilos del poder. Sus fatwas fijan doctrina en Cuba e impiden que su hermano se adentre por la senda de las reformas estructurales que anunció cuando era presidente provisional. En ese combate andan los dos hermanos; el uno, repartiendo mandobles a los pellejos de vino sin querer reconocer que la revolución murió hace mucho tiempo; el otro, deshaciendo entuertos para que la nave pueda llegar a ninguna parte. Ese pulso entre el caudillo utópico y el burócrata ha marcado las relaciones entre los dos hermanos y le ha proporcionado a Raúl Castro no pocos disgustos y muchos problemas con su hígado.
En 1990, tras el desplome de la Unión Soviética, Raúl Castro supo convencer a su hermano para que aceptara reformas económicas que evitaron el colapso de la revolución. Pero luego Fidel le acusó de haber introducido el caballo de Troya en la fortaleza. Los cambios dinamitaron el "igualitarismo" de la revolución y dispararon la corrupción, más peligrosa que los marines yanquis, según Fidel Castro. La situación de bancarrota en que se encuentra el país amenaza con un nuevo "periodo especial". La revolución que lo controla todo, sin resquicios para la iniciativa privada, arremete contra los "vicios del paternalismo" originados por una sociedad acostumbrada, según el diario oficial Granma, a recibir todo sin dar nada a cambio. En 1959, el Comandante dijo: "Queremos liberar de dogmas al hombre (...); el problema es que nos dieron a escoger entre un capitalismo que mata de hambre a la gente, y el comunismo, que resuelve el problema económico pero que suprime las libertades tan caras al hombre". Raúl Castro tiene que resolver la cuadratura del círculo porque Cuba no es capitalista ni comunista, sino todo lo contrario.
Mientras Fidel viva, Raúl Castro no tiene muchas opciones para cambiar nada, salvo preparar el camino para cuando llegue su turno. Sus hombres de confianza ocupan ya las parcelas más importantes del poder, incluido el económico, a través de GAESA, el holding de las Fuerzas Armadas que dirige su yerno, el mayor Luis Alberto Rodríguez López-Calleja. Raúl Castro ha dinamitado las estructuras paralelas creadas por su hermano y ha "tronado" a sus delfines Felipe Pérez Roque y Carlos Lage, en una rocambolesca purga al más puro estilo soviético.
A Raúl Castro se le acaba el tiempo. Está solo, rodeado por sus viejos conmilitones de la Sierra Maestra, sin relevo, sin futuro. A la sombra de su hermano acaparó un enorme poder, pero no puede ejercerlo. Sin Fidel, Raúl Castro no sería nadie; tampoco la revolución cubana sería la misma. Pero con Fidel todavía vivo no puede llegar a ninguna parte. Fidel Castro se valió de él, de su inteligencia y su fidelidad y de su falta de escrúpulos, pero le menospreció siempre. La pulga ha hecho un largo recorrido. Sin el tigre nunca hubiera llegado tan lejos. Pero el tigre sigue cabalgando y, cuando ruge, la pulga se esconde entre sus rayas. Esa es su condena. Hasta que el tigre muera.
Vicente Botín, ex corresponsal de TVE en Cuba, es autor del libro Raúl Castro: La pulga que cabalgó al tigre.
quarta-feira, 16 de junho de 2010
Raças & Culturas
SOB O SIGNO DO BON SAUVAGE
Janer Cristaldo, 15/06/2010
André Bastos escreve:
Janer, gostaria de saber se você acredita ou não na existência de raças superiores.
Eu sei como é você levantar uma hipótese e imediatamente ser acusado de racismo. Como estudo antropologia, já fui chamado várias vezes de racista. Parece que não podemos mais falar que, enquanto as grandes civilizações da Europa e da Ásia se desenvolviam, os índios da América Latina e os nativos da África e Oceania constituíam comunidades animistas primitivas e selvagens. Com exceção de algumas regiões, a África estava mil anos mais atrasada do que a Europa. Como não constituíam Estados e até hoje possuem rivalidades tribais, foi ainda mais fácil para os europeus dominá-los.
Para a antropologia atual, não se usam mais termos como "sociedade primitiva", “selvagem" e "barbárie". Ora, como então devo definir os astecas com seus sacrifícios humanos? Será que devemos queimar as evidencias de que várias tribos americanas eram canibais? Como se chama uma sociedade que considera legal o incesto?
É impressionante como nas escolas as crianças aprendem desde cedo a se odiarem por possuir uma herança genética européia e, assim, descenderem de assassinos de bons selvagens. Ainda me recordo - e olhe que não estudei em escola pública. Na alfabetização, uma professora - para variar marxista - nos ensinava como os índios habitavam sociedades perfeitas nas quais onde reinava a igualdade e tudo pertencia a todos. Não havia guerras, assassinatos, lutas por poder ou estupro e viviam "em comunhão com a natureza". Os índios eram comunistas, e o bárbaro cara-pálida foi o capitalista responsável pela a extinção deste sistema perfeito.
É o velho e nefasto mito rousseauniano do “bon sauvage”, meu caro André, que infesta as esquerdas do Ocidente. Preferir a cultura européia à cultura dos selvagens, hoje, é ser eurocêntrico. Já não se pode nem mesmo falar em tribos. O que existe são nações. Selvagens, nem pensar. Há alguns anos, tive um pega com uma antropóloga em um trem na Espanha. Falei em salvajes.
- No conozco esta palabra.
- Natural de aquellos países que no tienen cultura.
- No la conozco.
- Salvajería?
- Tampoco.
- Dicho o echo propio de un salvaje.
Também não conhecia. Em sua histeria de negar a existência de culturas primitivas, a moça negava o próprio vernáculo.
Existem raças superiores? Se compararmos o legado das culturas grega ou egípcia, hebraica ou romana, chinesa ou nipônica, com a triste condição dos bugres brasileiros, sem ir mais longe, a resposta é mais ou menos óbvia. Enquanto aquelas culturas descobriram o alfabeto há milênios, nossos selvagens não escaparam de uma cultura ágrafa. A tal ponto que são os brancos que têm de atribuir-lhes uma língua escrita.
Será por isto que sociólogos, antropólogos e outros ólogos negam a idéia de raça. Não existindo raça, não existem raças superiores ou inferiores. Toda negação de conceitos milenares não é inocente, a algum interesse escuso serve. No caso, é argumento empunhado pelas viúvas do Kremlin para negar a importância da cultura branca, européia... e capitalista.
Vá lá. Para efeitos de argumentação, até se pode conceder que não haja raças superiores. Mas que ninguém – satisfeito com esta concessão – vá adiante e pretenda negar a existência de culturas superiores. Há uma diferença que não pode ser desprezada entre a Grécia de Platão e Sócrates, entre a Roma de Júlio César ou Marco Aurélio, entre a Áustria de Mozart ou a Alemanha de Platão e a Uganda de Idi Amin Dada, o Congo de Mobutu Sese Seko e o Zimbábue de Robert Mugabe.
Quanto ao incesto, é proibido em muitos países desenvolvidos. Em outros, também desenvolvidos, é legal. Na maioria dos países, não há dispositivo algum sobre o incesto. No Brasil, não é punido criminalmente se as duas pessoas forem maiores de 14 anos.
terça-feira, 15 de junho de 2010
Retrato de um "picareta"
Entre la profecía y la especulación
Miguel Iturria Savón
LA HABANA, Cuba, junio (www.cubanet.org) - El uruguayo Fernando Ravsberg, corresponsal de BBC en La Habana, parece el más dinámico y controversial comunicador extranjero en la isla, donde formó familia y se relaciona con diversos estratos sociales, lo cual le concede ciertas ventajas en la percepción de los asuntos cubanos, evidentes en sus reportajes, entrevistas, crónicas y en los post de su blog (http://www.bbc.co.uk/blogs/mundo/cartas_desde_cuba/), con los que complementa su desempeño profesional.
Como Ravsberg es un hombre libre, accede a Internet desde casa, tiene automóvil, salario decoroso, viaja sin permiso estatal y consulta fuentes noticiosas vedadas a los bloggers y periodistas independientes, de quienes guarda distancia para lograr la imparcialidad y evitar contactos con los enemigos del régimen ante el cual está acreditado.
A juzgar por sus textos, Ravsberg no cree en el castrismo ni en los opositores pacíficos, a los cuales minimiza y les baja el perfil. A veces es francotirador pero trata de decir la verdad, dar el contexto noticioso y medir a todos por el mismo rasero, lo cual es difícil en cualquier escenario y casi imposible en el nuestro, marcado por la censura y la desinformación.
Tal vez por eso el corresponsal uruguayo compara a los prisioneros de conciencia de Cuba con los terroristas musulmanes encarcelados en la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo, habla de sus vecinos habaneros que envían dinero a sus parientes de Madrid o Florida, y realiza generalizaciones que oscilan entre la profecía y la especulación.
Ravsberg no es profeta en La Habana, pero dice frases que envidiaría Mahoma. Días atrás, en la entrevista concedida a Emiliano Cotelo para El Espectador de Uruguay, se explayó sobre las “negociaciones” entre la Iglesia Católica y el Gobierno de Raúl Castro, a quienes les concede el beneficio de la duda. Veamos algunas de sus afirmaciones.
“Es la primera vez que el gobierno encuentra un interlocutor interno para hablar de temas políticos nacionales. Hasta ahora el diálogo había sido con otros países, otros gobiernos, parlamentos”.
No sé si el categórico Don Fernando conozca que a fines de los setenta el régimen de los Castro liberó a casi 4 mil prisioneros políticos, previas conversaciones con algunos de ellos y con representativos del exilio en Miami, quienes después ayudaron en el éxodo masivo por el puerto de Mariel (1980). Entonces obviaron a la Iglesia Católica y a la Comisión Cubana de Derechos Humanos. Luego volvieron a llenar las cárceles.
Al repasar los problemas más urgentes que sufre la isla, afirmó que el tema de los presos políticos “no interesa masivamente” a los cubanos, ya que al no contar con una tradición democrática fuerte, su interés se enfoca en lograr el desarrollo material. ¿Habrá realizado encuestas que corroboren la afirmación? ¿Sabrá que hay miles de presos políticos bajo supuestos delitos de atentados, peligrosidad social y otros pretextos? ¿A cuántos familiares y amigos de prisioneros ha entrevistado el corresponsal de la BBC?
Como si fuera poco, el periodista entrevistado profetiza que “a nivel económico e incluso político, Cuba va hacia un modelo muy parecido al vietnamita”. ¿Habrá estudiado a China, Vietnam o Corea del Norte? ¿Será sociólogo y economista o cree en las comparaciones acuñadas por los cubanólogos?
Aunque este señor lleva muchos años viviendo en La Habana, desconoce que los cubanos diferimos de los chinos y los vietnamitas, cuyo modelo de dominación puede fascinar a nuestros mandarines, pero no es aplicable a la idiosincrasia de los cubanos, quienes sabemos destejer muchos tópicos y enmascarar intenciones y circunstancias. Ojalá fuéramos tan laboriosos, pacientes y disciplinados como los asiáticos. Está por ver qué logrará Raúl Castro con su apretura interior.
Según Ravsberg: “La Iglesia católica ha apostado desde el principio por Raúl Castro, el cual es más pragmático, está reorganizando al país, apuesta por institucionalizar el proceso –entiéndase dictadura- y no recibe una presión internacional demasiado grande”. Agrega que “la disidencia es ínfima y de influencia reducida”.
No vale la pena aclarar las cosas que Ravsberg no comprende; él se esfuerza por decir su verdad sin enfadar a la tiranía, a veces en pose de profeta o en tono humorístico, como la anécdota de Yoani Sánchez al ser detenida, cuando los policías la descalifican con una palabra mágica y las gentes se alejan asustadas.
Como el Gato de Cheshire del libro Alicia en el país de las maravillas, el corresponsal de la BBC en La Habana orienta el camino a seguir. Veremos si la prisa del Conejo Blanco desplaza al Sombrerero del tiempo detenido.
segunda-feira, 14 de junho de 2010
The theory of anti-Semitism
Carlos Alberto Montaner
Two Israelis who had been invited by the Autonomous University of Madrid to participate in a debate were almost lynched. They had to leave under police escort, while a mob banged on their car. Another university is very worried because one third of the scholars invited to give lectures at an international congress on mathematics have Jewish surnames. They fear protests.
The organizers of the annual gay pride parade in Madrid, a colorful and merry European festival, this year excluded the Israeli delegation. Anti-Israelism, the “prog” disguise of anti-Semitism, is stronger than the natural empathy of Spanish gays with their Israeli counterparts, even though they share the same sexual preferences and the same homophobic enemies.
What's happening? Something that has fatally hounded the Jewish people for two thousand years: certain powerful social groups take Jews as a tool to quickly express the identity with which they want to be known. Today, the left, the ill-called “progressive” left – people who, paradoxically, admire the model of development of the nations that progress the least – uses anti-Israelism as a sign of identity that saves them the trouble of elaborating a complex political and social discourse.
All it takes is wrapping a Palestinian shawl around one's neck and shouting anti-Israel slogans to let the press, the neighbors, the barrio girls, friends and enemies know that one is a “prog” who subscribes to the leftist agenda and worries about the glorious destiny of humanity. Anti-Israelism / anti-Semitism is, then, a sign, a poster, a tattoo, a statement without names, a homeopathic substitute for ideology.
I fear it has always been thus. It all began (or heightened) in Fourth-Century Rome, when Emperor Theodosius (who was born in Hispania) decreed Christianity to be the Empire's official religion and branded those who did not submit to the moral authority of the Bishop of Antioch as “demented and wicked.” And, because Christianity had emerged as a rift between Jews in the synagogues of the Middle East until the Christians renounced their origins and created a separate and universal religion, the ones who ended up defeated and persecuted were the Jews.
During those Roman centuries, the Fourth and the Fifth, there were two urgent ways to demonstrate allegiance to Caesar and loyalty to the State. The less-important one was anti-paganism. The other was anti-Judaism. The new faith was proclaimed by denouncing the alleged “killers of Christ.”
The Germanic tribes that destroyed, imitated and, to a degree, continued the Roman tradition in Western Europe, learned the lesson. To be anti-Jews was useful to them as an unequivocal sign of the Christianity that, beginning in the Fourth Century, they assumed as proof of the Romanization they had experienced. They then dictated ferocious anti-Jewish rules to please the Pope, the source of political legitimacy at that time, and initiated severe punitive rules against the Jews that remained in effect for a millennium – exclusion, ghettoes, cruel punishment.
By 711 A.D., when the Arabs invaded and ruled Spain, a kingdom then controlled by the Visigoths, a people of Germanic origin, the expulsion of the Jews was already being prepared.
Things did not change during the Middle Ages. The wicked acts of the Jews explained the plagues, pestilence and catastrophes that were then incomprehensible. Blaming the Jews was showing solidarity with the victims. It was the “prog,” the right thing to do. Blaming the Jewish usurers and bankers served to demonstrate solidarity with the poor people who could barely feed themselves when the droughts came, or when the wars depleted the monarch's coffers.
It is a mistake to think that Francisco de Quevedo, the great Spanish writer of the 17th Century, was a reactionary because of his harsh anti-Semitism. The “prog” thing to do in that era, the way to fight injustice, was to point to the Jews as the people responsible for numerous calamities and sorceries.
And the tradition continued. In the 19th Century, when nation-states emerged, combatting the Jews (an eccentric group) served to underline nationalism. That is why, one hundred years later, the fascists and the Nazis incorporated the practice into their ideology. Those strong and hegemonic states, molded by the speeches of Hitler and Mussolini, leaned toward uniformity. To be anti-Semitic was the most efficient and economic way to be patriotic and nationalistic. How could they not wipe from the face of the earth those impertinent elements, culturally foreign to racial purity and always ready to betray the fatherland?
These days, it is no longer elegant to utilize the biological or racial argument (except in the radical Islamic media) but there's still the subterfuge of anti-Israelism. A “prog” who is unshaken when Sudan murders 50,000 people is infuriated by the lamentable incident of the flotilla where 10 Muslim activists died. Why that double standard? Because protesting against Sudan does not define or outline his identity. It is not useful. On the other hand, that usefulness has been magnificently provided by the Jews over the past two millennia.
June 13, 2010
sexta-feira, 11 de junho de 2010
Oliver Stone: enquete
Enquete publicada no blog do Augusto Nunes (http://veja.abril.com.br/blog/augusto-nunes/)
Depois do fiasco do documentário Ao Sul da Fronteira, que festeja o sistema democrático implantado em Cuba e na Venezuela, qual será o tema da próxima obra do cineasta Oliver Stone?
* O entusiasmo dos operários chineses com o trabalho escravo?
* Os efeitos positivos da bomba do Irã na construção da paz?
* Os efeitos negativos das eleições sobre a saúde dos africanos?
* A importância do míssil no sistema de transporte da Coreia do Norte?
terça-feira, 1 de junho de 2010
Industria subterránea
Reinaldo Cosano Alén, Sindical Press
LA HABANA, Cuba, junio (www.cubanet.org) - Remueven los escombros del edificio colonial de tres plantas que, incapaz de resistir el abandono, se derrumbó en la esquina de Animas y Belascoaín, una de las avenidas de más tránsito de la capital.
Los quince hombres, algunos con overoles de trabajo, no forman parte de brigada alguna del Ministerio de la Construcción. Actúan por su cuenta y riesgo. Unos, cincel y mandarria en mano, extraen ladrillos, fabricados sabe Dios en qué tejar hace más de cien años. Otros, después de separar las grandes piedras que formaron muros, ciernen la arena, la cal y la arcilla como pueden.
Se sacan las cabillas del edificio. Otros prefieren la madera, vigas, marcos, puertas, ventanas. Madera preciosa con la que se construyeron arsenales y palacios en Cuba y España, y travesaños para el ferrocarril. Ni un pie de madera se puede comprar legalmente.
Hay recogedores de escombros que prefieren los hierros forjados que hasta ayer fueron balcones, pasamanos, guardavecinos y rejas. Los hombres andan apurados. Quieren sacar la mayor cantidad de desechos reciclables en sus carretillas, antes que la policía los desaloje y los multe.
Las autoridades dicen que es para evitar accidentes, a veces mortales. Un trabajador de Salud Pública de Guanabo, murió aplastado hace unos días por una placa de hormigón. Sacaba ladrillos de un edificio abandonado, para construir su vivienda. Otro joven, Yamil, minusválido, murió cuando una pared se le vino encima. También sacaba ladrillos para resolver sus problemas de vivienda.
Cada ladrillo cuesta cinco o diez pesos en el mercado subterráneo. Un saco de cemento de aproximadamente cincuenta kilos, entre veinticinco y cincuenta. El marco de puerta, 50 cuc (unos 60 dólares); una puerta colonial o una ventana no menos de cien. Los materiales rescatados se comercializan en pasillos, solares, talleres de autos y en cualquier rincón de la ciudad.
El gobierno, en marzo de1968, confiscó las empresas constructoras, extractivas y comercializadoras de materiales de construcción, y asumió el mantenimiento y reparación de edificios y casas. Así comenzó la ruina del patrimonio habitacional de la nación.
Assinar:
Postagens (Atom)
