segunda-feira, 31 de janeiro de 2011
Alimantação: Cuba x República Dominicana
Fidel se fue de Cuba
El Fogonero, blog de Camilo Venegas, 31/01/2011
Cuando Fidel Castro hace cualquier reflexión parece que está ido, no solo de la cabeza sino también de Cuba. El Comandante ya habla como si estuviera en otra parte. La Isla en ruinas que le legó a sus compatriotas, antes de cederle el poder a su hermano menor, ya no aparece en su geografía. Por más hambre que tengan los cubanos, Fidel prefiere referirse a los estómagos vacíos que hay en otras latitudes.
Al referirse a la crisis alimentaria, el dictador tiene la desfachatez de no mirar hacia esa enorme tierra baldía en que convirtió a Cuba. Cuando critica la producción de etanol para su uso como combustible, ni siquiera por pudor admite su enorme miopía al ordenar el desmantelamiento de la industria azucarera cubana, justo en el momento en que el precio internacional del azúcar y sus derivador se multiplicaba.
La población de República Dominicana ya supera los 8 millones. La de Cuba, debido a la creciente pobreza del país, se ha estancado en 11. La superficie cultivable de la primera es muy inferior a la de la segunda. Sin embargo, los dominicanos ya se autoabastecen en rubros claves como arroz, frijoles, carne de res, pollo y huevo. Cuba, incapaz de autoabastecerse en nada, le compra al vecino país parte de sus excedentes.
Con una pasmosa mezcla de indolencia y cinismo, Fidel se fue de Cuba. Los graves problemas que padece la Isla que mal gobernó durante medio siglo, no parecen interesarle en lo más mínimo. Todo su tiempo se va ahora en tratar de reescribir la historia y en vaticinar el inminente fin del mundo. En ambas cosas fallará, como falló en su intento de lograr una revolución liberadora y viable.
Después de él no habrá un diluvio. Si acaso, un aguacero en venganza.
sexta-feira, 28 de janeiro de 2011
Dos verdades que se estorban
Friday, January 28, 2011 | Por José Hugo Fernández
LA HABANA, Cuba, enero, www.cubanet.org -La prensa oficial cubana entresaca con pinzas los términos que está utilizando para referirse a la rebelión popular de Túnez. No es para menos. Porque los pocos detalles llegados hasta nosotros sobre las condicionantes de este suceso, han sido suficientes para dispararnos a establecer comparaciones y cálculos.
De hecho, más de un analista adelantó ya el cotejo, con razón, prefigurando lo que podría pasar en nuestra Isla, dadas las muchas y a veces muy sobresalientes semejanzas, no sólo entre los perfiles de sus dictaduras, sino también en cuanto al laberíntico estatus de crisis económica, moral, espiritual que sufren los dos pueblos, luego de más de cincuenta años de caos administrativo.
En Túnez, como ciertamente podría ocurrir en La Habana, la gente no se lanzó a las calles convocada por una organización política o de cualquier otro género. La rebelión no fue planeada por nadie, ni, a Dios gracias, ha sido dirigida por uno de esos caudillos vesánicos que arrastran a las multitudes a sustituir una desgracia por otra. Tampoco ha trascendido el menor indicio que sea favorable al argumento favorito de los dictadores: la injerencia o influencia desde el extranjero.
Como en Fuenteovejuna, la célebre pieza teatral de Lope de Vega, el único protagonista de la sublevación es el pueblo, conducido no por un cerebro rector, sino por una actitud general de hartazgo ante los abusos del poder. Asimismo, el motivo que aparentemente la originó –ocurrencia común y cotidiana dentro de un sistema tiránico- no ha sido en realidad la causa sino el detonante.
Dramas como el del joven tunecino, un profesional sin empleo al que la policía le confiscó las frutas que vendía para sobrevivir, se ven diariamente en las calles de La Habana. Y aunque no es propio de nosotros responder a la tropelía policial con el suicidio público, como hizo el tunecino, tampoco es baja la cifra de paisanos que han escogido morir jóvenes antes que seguir aguantando.
De cualquier modo, ya dejamos dicho que el suicida de Túnez apenas ha constituido el fósforo que prendió la mecha. Pero en lo esencial asombran las similitudes entre la situación que condujo al levantamiento allá y la que padecemos acá.
No gratuitamente somos tantos los cubanos que en estos días esperamos noticias sobre la rebelión en Túnez expectantes y estimulados por partida doble.
Incluso el acontecimiento parece habernos llevado a desempolvar un viejo axioma, olvidado en la Isla, tal vez porque nunca llegamos a interiorizarlo como es debido. A saber, que la primera obligación de un gobierno es la de actuar como servidor del pueblo y que cuando, en lugar de servirlo, se dedica a oprimirlo y a imponerle sumisión, entonces la obligación del pueblo es rebelarse.
Verdad certera y justa donde las haya. No obstante, si intentáramos aplicarla a nuestras particulares circunstancias, muy posiblemente chocaría con otra verdad que si bien no la niega, ya que resulta innegable, por lo menos la estorba.
Esta verdad que se nos atraviesa en el camino de la sabia máxima realmente no es una sola, sino la suma de un grupo de verdades que hoy convergen en un cuerpo único, a la vista aquí como El Morro, pero a ras del suelo y más sólido.
De entrada, nadie deberá esperar que una rebelión popular en nuestro país provoque tan pocas muertes como las que al menos en un inicio se registran en Túnez.
Ello no sería motivo suficiente para desestimar la posibilidad del estallido. Siempre llega un momento en el que la presión rompe el molde haciendo añicos todas las prudencias. Pero tampoco tiene por qué escapar a nuestras previsiones.
El ejército cubano está conformado en amplia mayoría por reclutas del servicio militar obligatorio, los cuales, como parte del pueblo humilde, difícilmente se prestarían para masacrar a la gente en las calles. Es presumible entonces que su actitud en este sentido también sea igual a la asumida por el ejército tunecino.
Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió en Túnez, el régimen de aquí dispone de un ministerio del interior con fuerzas más que sobradas en número para frenar en seco cualquier ensayo de revuelta popular. Son huestes cuyo alto nivel de comprometimiento con la dictadura queda fuera de dudas, y que además de resueltas, están entrenadas y adoctrinadas para la masacre masiva.
También dispone nuestro régimen de una maquinaria propagandística muy bien engrasada y con radio de acción que abarca diversas zonas del mundo, a la vez que de una capacidad de control férreo sobre las vías internas de información independiente.
Le resultaría una tarea fácil poner en marcha un plan para deslegitimar la rebelión con el argumento (no por manoseado menos efectivo) de que está siendo víctima de un ataque desestabilizador organizado y dirigido desde Estados Unidos, por lo cual no le queda otra alternativa que defender la soberanía nacional.
A no dudarlo, sería mucho más eficiente (en rigor lo es ya desde hace tiempo) sacándole lasca al papel de víctima del imperialismo yanqui, de lo que fue el dictador tunecino Zine El Abidine Ben Alí tratando de sacársela al extremismo islámico.
Eso sin contar que ni por asomo Ben Alí tuvo jamás la previsora picardía de repartir un grueso contingente de médicos por el Tercer Mundo, o de enviar tropas a luchar contra el apartheid en África, o de sembrar deudas de gratitud entre presidentes de naciones vecinas. Así que es improbable que aún cuando aplastase a la brava cualquier intento de sublevación, nuestro régimen sea internacionalmente condenado y aislado en forma casi unánime, como lo fue el de Túnez.
Entre los tunecinos, la clase media ha jugado su histórico rol de ocupar posiciones de primera fila en la revuelta. En nuestro país esa clase no cuenta, si es que realmente existe.
Entre la clase alta (sólo los caciques con sus parientes y protegidos) y la clase pobre, que es el pueblo extenuado, arrinconado, desinformado y perplejo, asoma apenas la nariz un sector social cuya solvencia económica sitúa a sus miembros un milímetro por encima de la generalizada pobreza. Es lo que suele considerarse aquí la clase media, timorata, insensible, egoísta, hipócrita y absolutamente persuadida de que es mejor malo conocido (el régimen) que bueno por conocer.
Junto a los aspectos análogos, que son muchos, existen entre Túnez y Cuba aspectos diferenciadores, que aun cuando son pocos, imponen su gran peso. Está por ver hasta qué punto, en nuestro caso, los segundos primarían sobre los primeros.
Casi la misma cantidad de habitantes en los dos países, con más de un millón de exiliados en cada uno, debido en lo fundamental a más de 50 años de dictadura, repartida entre dos presidentes que no se han expuesto al libre escrutinio.
Dirigentes vitalicios, corrupción crónica, crisis económica, debacle administrativa, una juventud con alto nivel académico pero sin cultura política, y descolocada en el plano existencial. Una nutrida red de delatores como apoyo idóneo para la represión. Desempleo. Impunidad total para el abuso de poder… Es más o menos la lista de los aspectos análogos. No está completa, pero recoge lo básico.
En cuanto a los principales aspectos diferenciadores, a los ya mencionados anteriormente habría que agregar por lo menos otro, referido no tanto ya a las consecuencias que nos reportaría de inmediato una asonada rebelde, sino al peligro de otras implicaciones quizás peores, pero de alcance mediato y aun largo.
En vista de que la dictadura cubana no se dejará sacar tan mansamente de su búnker, o al menos no antes de haber ocasionado un mar de muertes, es de suponer que se trataría de una rebelión mucho más violenta que la ocurrida en Túnez.
Y la violencia genera violencia, es un lugar común que no nos queda otro remedio que repetir. Forma una espiral viciosa que aumenta sus proporciones con el paso de los acontecimientos, al punto que no se sabe cuándo ni cómo terminará.
Por alguna razón que nos ocuparía mucho espacio y cuyo desmenuzamiento, además, no es necesario, por conocido, entre los tunecinos quizá no existan tantas ni tan graves cuentas pendientes como entre los cubanos. Es algo en lo que también nuestra pícara dictadura le ha sacado amplia ventaja a la de Túnez.
El despojo de propiedades, los mítines de repudio, la zancadilla política en los centros de trabajo y de estudios, la delación del prójimo como resorte defensivo u oportunista por parte del vecino, el amigo y el pariente desmoralizados… Crearon a través de los decenios un sedimento de rencores, odios y ansias de venganza, que hoy gravitarían como amenazas adicionales, incluso sobre cualquier cambio de sistema político en la Isla, no digamos ya sobre una rebelión violenta.
Es conocido que ahora mismo esta particular secuela sociopolítica sigue siendo uno de los primeros –si no el primer- muro de contención que mantiene indecisa a mucha de nuestra gente a la hora de apostar por un cambio radical de gobierno. No quieren, no queremos más muertos, ni nuevas fracturas familiares, ni motivos que continúen enfrentándonos como perros por una sola perra.
De igual manera que ha demostrado inutilidad completa en los asuntos administrativos del Estado, el régimen hizo cátedra derrumbándonos los puentes de regreso a la normalidad. Y este pudo ser su más efectivo derrumbamiento.
¿Quién se atreve a asegurar que una rebelión violenta entre nosotros sólo iba a durar un tiempo breve, como parece suceder en Túnez?. ¿Quién descarta a priori la posibilidad de que terminase convertida en una guerra civil larga y sangrienta?.
Todavía más, ¿quién puede predecir que finalmente, una vez destronada la dictadura, si es que la rebelión lograse destronarla, no sería sustituida por otro régimen de caudillos opresores y voluntariosos, fruto de la violencia al fin y al cabo?.
No suele resultar compensable ejercer el papel de aguafiestas (en el imposible caso de que estuviéramos hablando de una fiesta), pero ante estas circunstancias siempre será mucho más provechoso ser francos que ser simpáticos.
Claro que de la misma forma que el conjunto de verdades nefandas que describimos arriba estorban la marcha de esa máxima según la cual hay un punto límite en que los pueblos están obligados a deshacerse radicalmente de sus dictaduras, también la máxima estorba a esas verdades nefandas, indicando que, a pesar de todo, tal vez siga valiendo la pena enfrentar los riegos.
Son dos verdades que se estorban pero no necesariamente se descalifican entre sí. A fin de cuenta, siempre va a quedar un margen para la elección. De lo que se trata entonces es de conocer los riesgos de antemano, para poder sopesarlos.
quinta-feira, 27 de janeiro de 2011
¿Hay un socialismo democrático?
Quienes así lo creen puede que padezcan el “Síndrome del Quijote”
Roberto Álvarez Quiñones, Los Ángeles | 26/01/2011
El valiente hidalgo de triste figura nacido “en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme” de tanto leer sobre aguerridos caballeros andantes se llegó a creer uno de ellos y comenzó a padecer de un mal que lo acompañó el resto de su vida: confundir la ficción con la realidad.
Esto es probablemente lo que le ocurre a ciertos sectores de la izquierda latinoamericana que cual Alonso Quijano modernos exoneran a Marx de toda culpa por el fracaso de su experimento social, al que le extraen la corporeidad física y venden como una entelequia etérea más allá de la prosaica vida terrenal.
Separan al pensador de su condición de líder político revolucionario —actividad a la que Marx entregó todas sus energías—, o aseguran que su doctrina es capaz de conducir a un Olimpo socialista.
Para ellos el socialismo impuesto en 35 países durante el siglo XX fue una distorsión execrable del marxismo, de lo cual culpan a Lenin, Stalin, Mao, Pol-Pot, Ho-Chi Minh, Kim Il Sung, Tito, Fidel Castro, etc. Hablan maravillas de un socialismo aún por llegar, democrático, con “rostro humano” y productivo.
Marx fue el primer filósofo en la historia en señalar (sabiamente) que el ser humano necesita comer, beber, tener un techo y vestirse, antes de poder hacer política, ciencia, arte o religión. Lo irónico aquí es que precisamente el “Estado proletario” que Marx diseñó es incapaz de generar tales riquezas materiales. Esa asombrosa paradoja explica su inviabilidad.
Académicos de Latinoamérica, entre ellos sorprendentemente algunos cubanos a estas alturas, sostienen que el marxismo es una “megateoría” de ideas filosóficas, económicas, sociales e históricas “imprescindibles” para reformar la sociedad y hacerla más democrática y justa, en la que se eviten los excesos de la explotación capitalista y todo el mundo viva feliz y en paz.
Falso. Marx, que definía a la violencia como la “partera de la historia”, concibió su doctrina como instrumento para transformar a la sociedad de raíz mediante una revolución iconoclasta que arrase con todo el orden burgués para implantar la dictadura del proletariado y construir el socialismo, primera etapa antes del comunismo —¿1.000 años después?—, la sociedad perfecta.
Ya en el comunismo —según “El Moro” y los aportes de Lenin— se suprimirá el Estado, pues el hombre nuevo (guevarista) trabajará por pura conciencia según su capacidad. Desaparecerán el dinero, las instituciones y la policía. Las riquezas se repartirán según las necesidades de cada quien porque sobrará de todo y nadie “majaseará” o trabajará ineficientemente.
Mucho antes ya Platon en “La República”, o Babeuf en 1796 con su “Conspiracion de los iguales” (aplastada por Fouché), y otros librepensadores, propusieron abolir la propiedad privada e instaurar la “comunitaria”, comunal o mutualista, o sea, la comunista.
Si fue la utopía de Marx —más delirante que la de Tomás Moro y tan sanguinaria como la de los jacobinos franceses— la llevada a la práctica en el mundo y no otra, fue porque él se encargó junto con Federico Engels de fundar en Londres, en 1847, la Liga de los Comunistas, una entidad política internacional para organizar “el derrocamiento de la burguesía, la dominación del proletariado, la supresión de la vieja sociedad burguesa, basada en los antagonismos de clase, y la creación de una nueva sociedad, sin clases y sin propiedad privada”, como reza textualmente el primer artículo de sus estatutos. Y fructificó en la Rusia zarista.
En pocas palabras, el socialismo y la democracia son aceite y vinagre, no se pueden mezclar. La perestroika de Mijail Gorbachov quiso hacerlo y ya sabemos los resultados.
Lo que más se parece a un socialismo democrático es la socialdemocracia, que cree en el capitalismo, en la democracia representativa y la iniciativa privada.
En Suecia, Finlandia, Dinamarca, Noruega e Islandia, gobernados por la socialdemocracia durante décadas (ahora no en Suecia y Dinamarca), no hay regímenes socialistas, sino capitalistas. Tampoco lo hay en España porque gobierne el PSOE. En rigor, hoy sólo quedan en el mundo dos regímenes marxistas químicamente puros: Cuba y Norcorea.
El Estado del Bienestar General, esa mezcla de socialdemocracia, keynesianismo y ciertos rasgos fascistas, vigente en varios países de Europa, no es socialismo pues alienta la actividad privada, aunque impone impuestos progresivos al capital para redistribuir la riqueza mediante una alta protección y seguridad social.
Pero aun esa benigna expresión socializante ya se está agotando sobre todo en Suecia, por su enorme costo y el desaliento a las inversiones derivado de tantas regulaciones estatales. Países de economía liberal, como Suiza y Holanda, ya superan en desarrollo humano (incluye prestaciones sociales) a las naciones escandinavas. Y a diferencia de Latinoamérica, Asia crece a ritmo vertiginoso porque sus economías no están tan excesivamente reguladas.
“Parlamentaristas idiotas”
Marxismo y socialdemocracia surgieron de un tronco genésico común hace 150 años. Pero a fines del siglo XIX ya los socialdemócratas marcaron distancia de anarquistas y marxistas “comecandela” y postularon que el capitalismo debe ser moderado por el Estado con reformas socioeconómicas, pero sin violencia, democráticamente.
Desde la fundación en 1869 del primer partido socialdemócrata, el Partido Obrero Socialdemócrata de Alemania, afín al marxismo, Marx le enfiló los cañones porque abogaba por el sufragio universal para alcanzar el socialismo. En el congreso partidista de 1875 en Gotha, Alemania, para unir las tendencias reformistas y las más revolucionarias, Marx en su “Crítica al Programa de Gotha” calificó a los socialdemócratas de “parlamentaristas idiotas”.
Marx enfatizó siempre que el socialismo “verdadero” solo es alcanzable con una revolución anticapitalista y que la vía electoral es una “traición” al movimiento obrero. Mientras más se estudia su pensamiento más aflora su intolerancia antidemocrática. Eso explica la incapacidad de los comunistas para el debate y por qué descalifican al mensajero y no al mensaje.
Muchos de sus artículos Marx los escribió contra alguien y ridiculizó a fieles amigos como Ferdinand Lasalle. Arremetió contra Simón Bolívar por ser un “dictador burgués” que calificó de cobarde, desleal e inepto. Y de haber vivido más (murió en 1883) habría insultado a José Martí por rechazar la intención de Carlos Baliño de introducir ideas socializantes en la lucha independentista cubana, y porque Martí calificó a la ideología socialista como “lecturas extranjerizas, confusas e incompletas”, que producen el espanto de “echar a los hombre sobre los hombres”.
La escisión socialista definitiva se produjo cuando en 1919 se creó la Tercera Internacional, llamada Comunista (Komintern) —encabezada por Lenin, en sus inicios un “socialdemócrata revolucionario” como Rosa Luxemburgo— para diferenciarla del “parlamentarismo idiota” de los socialdemócratas de la Segunda Internacional fundada en 1889 —disuelta en 1916—, y que en 1951 resurgió en Fráncfort como la actual Internacional Socialista, la de quienes creen en las urnas, la democracia, los derechos humanos, la economía de mercado, las libertades individuales, la tolerancia.
No aceptar la derrota del marxismo y del socialismo es emular con el obispo anglicano y filósofo George Berkeley, quien llevó el empirismo a la demencia al asegurar que todos los objetos que vemos, el mundo, la realidad, no existen por ellos mismos, sino que son productos sensoriales nuestros. O sea, que la realidad es la que queremos ver.
El marxismo estuvo casi un siglo en el laboratorio social y terminó en fracaso. Quien no lo admite padece el “Síndrome de El Quijote” y debiera escuchar al pragmático Sancho Panza: “Sí está muerto, mi señor, y bien muerto, no insista más…”.
Coisas do paraíso...
Cosas de mi país
Thursday, January 27, 2011 | Por Augusto Cesar San Martin
LA HABANA, Cuba, enero (www.cubanet.org) – En la vida diaria del cubano suceden cosas que pasamos por alto; quizás porque son sólo uno más de los cientos de problemas que nos agobian, ocupan un tercer plano, para evitar más contratiempos.
Los cubanos viven volcados en los mercados estatales tratando de conseguir alimentos. Las neveras de los comercios de la capital exhiben a precios exorbitantes, bandejas de muslos de pollo, hígado de res y picadillo de pavo. Ante la escasa variedad y el cansancio que produce la búsqueda, la gente ni repara en que los dependientes revisan las compras de cada cliente dos o tres veces antes de que éste salga establecimiento. Es una forma de decirnos: “Usted es ladrón hasta que revise su bolsa y compruebe lo contrario”.
Pese a que existen cámaras de vigilancia, las filas de consumidores a la salida de los mercados en espera del consabido registro para poder salir, por increíble que parezca, son más largas que las interminables colas que se forman para comprar. Se puede no encontrar trabajadores en algún departamento, debido a la reducción de plantillas, pero a la salida, infaliblemente, hay por lo menos dos dependientes, a los que se suma el custodio, para formar el trío encargado del registro.
Los mercados del centro de la ciudad, construidos todos antes de 1959, tienen entradas y salidas espaciosas, para comodidad del público. Hoy, como el Estado asume que todos los consumidores somos rateros, las puertas de tiendas y mercados permanecen cerradas, y en algunos hasta sellan las salidas, que sólo se abren a la mitad para que el cliente salga. Así se evitan las fugas, ya que se supone que todo comprador está allí para robar, aunque paradójicamente, el único atracado es el consumidor, y el verdadero atracador es el Estado que fija los precios de los productos.
Son cosas de mi país que amargan nuestra vida cotidiana, y que, como muchas otras, pasan inadvertidas porque el sistema nos deja poco espacio para pensar en que merecemos algún respeto.
Nos hemos adaptado a muchas cosas. Al salir a las calle, sabemos que enfrentamos el constante peligro de los edificios que se derrumban por toda la ciudad y caminamos sin pensar, por debajo de los balcones y los edificios agrietados por el abandono; o elegimos el riesgo de ser atropellados por un auto al caminar por el medio de la calle, por miedo a los derrumbes. “Oye, tú no pagas chapa”, es el grito de moda que los choferes lanzan a quienes, como yo, prefieren el riesgo de morir atropellados en el centro de la calle que aplastados por los escombros.
Andamos entre las aguas albañales que corren por toda la ciudad, sin necesidad de aguantar la respiración. Nos hemos acostumbrado a convivir con los contenedores de basura desbordados y pasamos por su lado tranquilamente, mientras comemos, sin que nos produzca ya el menor asco.
Conducimos automóviles por las calles llenas de huecos o mal pavimentadas. Cuando se nos rompen los zapatos, de tanto andar entre podredumbre, aguas albañales y escombros, culpamos al fabricante extranjero, así como el gobierno reclama a los chinos por el deterioro de los ómnibus Yutong recién comprados.
Los deficientes servicios son parte tan integral del socialismo, que reclamamos la eliminación del permiso para poder viajar al extranjero, pero obviamos algo mucho más cotidiano: el humillante encierro a que estamos sometidos a diario en cualquier tienda.
El cubano no se considera a sí mismo “contribuyente”, ni piensa en los derechos que, como tal, debe tener. Protesta ahora por la nueva política de aumento de impuestos, pero no hace valer sus derechos ciudadanos, ni reclama los derechos que pagar impuestos debe darle.
“No te busques problemas, deja eso”. Es la típica frase entre cubanos cuando alguien se irrita ante tantas ineficiencias y humillaciones y protesta por encima de lo autorizado.
Como si nos hubiéramos abandonado al destino, asumimos las violaciones y humillaciones cotidianas como parte de la vida, como “problemas del sistema”, que quizás algún día, no sabemos cómo, el socialismo castrista supere.
quarta-feira, 26 de janeiro de 2011
Potencialização: Burocracia Socialista no Paraíso...
Doblemente castigado
José Alejandro RodríguezJosé Alejandro Rodríguez • pepe@juventudrebelde.cu
20 de Enero del 2011 22:38:26 CDT
Guillermo Rey Caballero no quiere dar detalles del personaje que lo estafó miserablemente el 21 de diciembre de 2010. Convaleciente de una operación, Guillermo le entregó a ese señor X el vacío, el dinero y la libreta de abastecimiento para que le comprara la balita del gas y se la llevara hasta su casa, en calle 238 No. 102, del barrio habanero de Jaimanitas.
El señor X nunca apareció. Guillermo hizo la denuncia en la unidad de la PNR. A los cinco días lo encontraron escondido en un sitio de la ciudad y fue detenido. Fue juzgado en el Tribunal Municipal de Playa, y sancionado a un año de privación de libertad convenida.
Guillermo fue entonces a las oficinas de la Empresa del Gas Licuado, en 88 y Tercera, en Miramar, con el comprobante de la denuncia, intentando que le vendieran el gas que le corresponde. Y le respondieron que como el delito fue «apropiación indebida» no le podían reponer la balita de gas hasta pasados dos meses. Que si hubiera sido robo con fuerza, sí la reponían en 72 horas.
Guillermo les explicó que en su núcleo familiar hay una anciana, su suegra, que se encuentra postrada y no tiene control del esfínter, por lo cual es necesario hervirle pañales y ropa de cama diariamente.
Les enseñó la foto de la señora, y le contestaron que eso no constituía prueba. Llevó el carné de identidad de la anciana. Y nada. No le dieron alternativa alguna para resolver al menos la agónica situación: no poseen otro medio para la cocción de los alimentos y demás necesidades que requieren combustión.
Días después, Guillermo retornó y conversó con otra empleada, quien le orientó que presentara un certificado médico de la anciana y una solicitud para que le acercaran la fecha de reposición de la balita de gas. Cuando entregó todo, entonces le plantearon que había que esperar que mandaran personal del CDR de su cuadra para verificar la veracidad del certificado médico, y entonces lo enviarían a la Dirección Comercial en Guanabacoa, para que evaluaran el caso y se tomara una determinación al respecto.
Con razón, Guillermo considera tal proceder como «una falta de respeto hacia mi persona y hacia el médico de la familia de mi área, que emitió el certificado médico oficial, con sus correspondientes cuños; además de un burocratismo extremo, que me ha obligado a dar numerosos viajes a esa empresa, a pesar de encontrarme operado, siendo tratado sin ningún tipo de profesionalidad».
Cuando me escribió, el 19 de enero pasado, aún no tenían el gas. Han estado dependiendo de la solidaridad de los vecinos, que no creen en interpretaciones mecánicas y rígidas de lo que es correcto o no. Ante casos así, una entidad que presta servicios públicos no puede ser tan inflexible al costo del extremismo. Los dictados del corazón nunca son erróneos.
segunda-feira, 24 de janeiro de 2011
Cosas de la empresa socialista
Lunes, Enero 24, 2011 | Por Pablo Méndez
LA HABANA, Cuba, enero (www.cubanet.org) – Tras el discurso de Raúl Castro en la clausura del último periodo de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en las tertulias callejeras polemizan más que en el estadio de pelota del Cerro
“Cuba es un buque que se está hundiendo, y su capitán corrió al puente de mando para gritar: ¡sálvese el que pueda! Sin embargo, los botes y chalecos salvavidas fueron habilitados únicamente para socorrer al socialismo” -dijo Raúl García, un ex-marinero.
Por su parte, Rolando Ampudia, trabajador de una empresa militar, expresó a sus contertulios: “En mi centro de trabajo reina el optimismo, incluso algunos argumentan que Raúl es más inteligente que Fidel, y creen que el país saldrá adelante con las nuevas medidas, ya que el ministro de Economía y Planificación, Murillo, sí se le cuela al negocio. Los compañeros se impresionaron con la cantidad de elementos y números que aportó en su intervención en la Asamblea”.
Otro grupo de ciudadanos quieren ver resultados prácticos, y no escuchar discursos. Para demostrar sus reservas se refirieron a la ineficiencia de la economía planificada, base de la empresa socialista. Y pusieron dos ejemplos: el edificio construido por una micro brigada, que se encuentra en la esquina de Línea y 12, en el Vedado; y el edificio FOCSA en 17 y M, en la misma barriada. El primero abarca un área de 600 metros cuadrados, tiene 7 pisos, 51 apartamentos, tienda, garaje, y tardó 18 años en construirse. El segundo se levantó en un área de 10 mil metros cuadrados, se proyectó para que vivieran 5000 personas, tiene 39 pisos, restaurantes, bares mercados, teatro, banco, estudio de TV, y se construyó en 28 meses.
Comparando los volúmenes constructivos de ambas edificaciones, y los tiempos de terminación, los peritos determinaron que si una empresa socialista emprendiera la construcción del edificio FOCSA, tardaría alrededor de 655 años en terminarlo, o sea, si hubieran puesto la primera piedra en 1356 después de Cristo, hubiesen terminado en el presente año.
Por otra parte, si la empresa capitalista FOCSA levantara el edificio de micro brigada de Línea y 12, sólo demoraría 17 días en terminarlo. Sobran los comentarios.
E a corrupção segue solta no Paraíso...
Corrupción convierte a Cuba en una "nación sobornada"
Por JUAN O. TAMAYO
jtamayo@elnuevoherald.com
La corrupción en Cuba está tan extendida, desde la calle al ministro de Defensa, que la isla se ha convertido "una nación sobornada'', según un despacho de diplomáticos de Estados Unidos en La Habana.
"Debido a que la mayoría de los cubanos trabajan para el Estado, todo el sistema --desde los funcionarios de menor cuantía a los asesores más cercanos a Castro-- está permeado de prácticas corruptas'', indicó el cable del 2006.
"La corrupción y el robo se han vuelto una y la misma cosa. Las prácticas corruptas incluyen además del soborno, el uso indebido de los recursos estatales y falsificación de cuentas'', señaló el despacho antes de añadir: "Cuba se ha convertido en un Estado sobornado''.
Algunos funcionarios y partidarios del gobierno de Cuba han advertido en el pasado que la creciente corrupción es una seria amenaza a la supervivencia del sistema comunista, y uno llegó a llamarla la "contrarrevolución'' más peligrosa.
El presidente del Instituto de Aeronáutica Civil Rogelio Acevedo fue destituido el año pasado en medio de una investigación sobre un enorme fraude en la aerolínea estatal Cubana de Aviación. Y se reportó recientemente que Pedro Alvarez, ex director de la agencia estatal que manejaba miles de millones de dólares en importaciones agrícolas, había abandonado el país huyendo de investigadores de la corrupción estatal.
El despacho, sacado a la luz pública por Wikileaks y publicado pro primera vez por el periódico español El País, dio una visión general del fenómeno de la corrupción pero mencionó pocos ejemplos concretos.
Estaba firmado por Michael Parmley, en ese entonces jefe de la misión diplomática de EEUU en La Habana, aunque no está claro si fue él quien lo escribió.
No todo el mundo en Cuba es corrupto, señaló el despacho. Ofrecer por accidente un soborno a "un funcionario honesto --o, peor aún, un revolucionario radical-- podría traer como resultado un desastre''.
Pero la corrupción estaba a la orden del día y expandiéndose en el 2006, a pesar de una ofensiva en su contra por parte del gobernante cubano Fidel Castro, debido a la ‘‘desesperación económica combinada con el control totalitario'', según el informe.
El soborno es un medio común para evadir los controles, señaló el cable, y agregó que por lo general se requieren varios cientos de dólares para que las cosas caminen en una compraventa ilegal de bienes raíces.
El soborno también consigue un buen empleo, y un puesto en una gasolinera vale miles de dólares --debido al acceso a la gasolina que se puede vender en el mercado negro--, y un trabajo en el sector turístico con acceso a propinas en divisas vale cientos.
Los agentes de la policía paran a los conductores y les piden dinero para su "hijo enfermo'', y los materiales de construcción se desvían rutinariamente de los canales del gobierno y se venden en el mercado negro.
Un cubano le dijo a un diplomático estadounidense que el gobierno "no puede construir nada porque es simplemente imposible reunir suficientes suministros en un solo lugar'', de acuerdo con el cable.
Y una cubana reportó que ella se había puesto casquillos en los dientes en una clínica dental del mercado negro, en la que trabajaban dentistas del Ministerio de la Salud y se usaban equipos robados al Estado, añadió.
Algunas tiendas estatales son administradas por "mafias'', agregó el despacho, señalando que el administrador de un centro de distribución de pan puso a tantos amigos suyos en puestos clave que acabó controlando toda una cadena de panaderías estatales.
Hasta los Comités de Defensa de la Revolución, que se supone que hagan vigilancia contra el delito, distribuyen artículos tales como televisores en base a las credenciales revolucionarias de las personas y los sobornos que puedan pagar.
La corrupción no es sólo un fenómeno al nivel de la calle, explicó el cable, sino que se extiende a los administradores de las empresas estatales y a funcionarios de medio y alto nivel en el gobierno.
Un empresario suizo afirmó a un diplomático estadounidense que los administradores cubanos aceptaban sobornos a cambio de otorgar jugosos contratos a compañías extranjeras y luego depositaban el dinero en bancos extranjeros, de acuerdo con el cable.
"Lo mismo que en cualquier otra parte del mundo, un contrato de un millón de dólares te pone 100,000 en el banco'', aseguró el empresario, según el cable.
Por encima de los administradores de las empresas estatales "están las camarillas de los fieles al régimen de Castro, algunos de los cuales se rumora en todas partes que son corruptos'', según el cable.
Se citó como ejemplo al general de ejército Julio Casas Reguerio, quien sucedió a Raúl Castro como ministro de Defensa cuando el último reemplazó a su hermano Fidel como jefe de gobierno, pero no dio detalles.
Otro ejemplo fue Otto Rivero, líder de un grupo cercano a Fidel y conocido como la ‘‘Batalla de Ideas''. El despacho señaló que se rumoraba que los miembros del grupo estaban "robando comida y televisores'' separados para la campaña de propaganda sobre los cinco espías cubanos presos en cárceles de EEUU.
El despacho mencionó además a un ministro del Turismo destituido en el 2004, Ibraham Ferradaz, quien fuera el segundo jefe del turismo separado de su cargo entre reportes de corrupción.
Los medios de prensa oficiales de Cuba rara vez reportan sobre escándalos de corrupción, y los altos funcionarios agarrados con las manos en la masa pocas veces van a la cárcel. Generalmente son destituidos y se les ordena quedarse en sus casas en lo que se conoce como el "Plan Payama''.
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sexta-feira, 21 de janeiro de 2011
Água no Paraíso: distribuição à beira do caos!
El 70 por ciento del agua bombeada en La Habana se pierde en salideros
Diario de Cuba | La Habana | 21-01-2011 - 12:24 pm.
El suministro en la capital enfrenta la situación más crítica en medio siglo.
El suministro de agua en La Habana enfrenta la situación más crítica en medio siglo, informa el diario oficial Granma. De acuerdo con el reporte, "la combinación de dos años consecutivos con precipitaciones muy por debajo del promedio histórico y la ineficiencia de un acueducto deteriorado por el paso del tiempo, condujeron al notable descenso de los volúmenes acumulados en las fuentes de abasto subterráneas y superficiales".
"Sólo en el trayecto hasta su destino, se pierde aproximadamente el 70% del agua bombeada entre la fuente y el consumidor", añade la publicación.
Datos de la delegación provincial del Instituto de Recursos Hidráulicos (INRH) indican que casi la mitad de la población de la capital sufre serias afectaciones, ya que hay un déficit de 328.119 metros cúbicos diarios. Unas 111.000 personas sólo reciben agua de modo permanente mediante camiones cisterna.
La sequía se ha unido al mal estado técnico de unos 2.194 kilómetros de redes de distribución (casi el 70%) y otros problemas de infraestructura, según el diario oficial.
El deterioro del sistema de acueductos, que acumula décadas de falta de inversiones y reparaciones, hace necesario extraer de las fuentes de abasto un volumen de agua equivalente a 726 litros por habitante cada día, dos veces la cantidad prevista en la norma establecida de 325 litros/h/d.
Al borde del colapso
Una de las fuentes de abasto que se encuentra al límite es la Cuenca Almendares-Vento, que suministra agua a más de 800.000 personas en los municipios de Boyeros, Arroyo Naranjo, Centro Habana, Habana Vieja, Plaza de la Revolución, Diez de Octubre, Cerro y Cotorro.
El ingeniero Antonio Castillo, subdirector de operaciones de la empresa estatal Aguas de La Habana, citado por Granma, dijo que a partir de finales de 2008 los niveles comenzaron a descender de manera gradual y en el Canal de Vento son actualmente de apenas 62 centímetros, cuando debía estar en un 1,40 metros.
Los cálculos sugieren que antes del mes de abril el nivel podría llegar hasta los 50cm, el más bajo reportado en todas las épocas. En estos momentos, el déficit en la entrega de agua en el Canal de Vento asciende a 106.000 metros cúbicos diarios.
Otras fuentes en estado muy crítico son Aguada del Cura, que está prácticamente colapsada y asume el sur del municipio de Boyeros (Santiago de las Vegas, El Cacahual y otras localidades aledañas, con una población estimada de 52.000 personas), y la de Ariguanabo.
De igual modo, están casi secas las presas La Zarza y La Coca, en el este de La Habana, mientras a la de Bacuranao sólo le queda agua disponible para 138 días.
"Queremos agua"
La situación ha provocado ya algunas protestas. El disidente Silvio Benítez Márquez, promotor del Proyecto Voces del Barrio, informó que el pasado viernes, en Punta Brava, un grupo de mujeres salió a la calle con un cartel que decía "Queremos agua" y se dirigió a la sede del Poder Popular.
Benítez describió el ambiente en la localidad como "cada vez más tenso y preocupante".
Según el opositor, "las mujeres fueron abordadas e intimidadas por el Jefe del Sector" de la Policía, quien les arrebató el cartel.
Punta Brava fue "tomada" por efectivos de la Seguridad y policías, quienes advirtieron "que no se le iban a permitir a los ciudadanos ningún tipo de agresión verbal o cuestionamiento político contra los delegados" del Poder Popular, relató Benítez.
El Palacio de las Convenciones y la UCI, entre los grandes derrochadores
Granma dijo que en el plan de inversiones aprobado para 2011 hay destinados 14 millones de pesos para la ejecución de diversas obras dirigidas a mitigar el efecto de la sequía sobre el estado de las fuentes y la distribución de agua.
El ingeniero Jorge Kalaf, vicedelegado de la Dirección Provincial de Recursos Hidráulicos en La Habana, dijo que desde hace tiempo se trabaja en la capital en la rehabilitación de las redes en mal estado (en el año 2010 fueron reparados 82,3 kilómetros), y la supresión de salideros en campos de pozos y grandes conductoras.
El diario oficial advirtió que "por la gravedad de la contingencia, se valora la posibilidad de cortar el servicio a los que sobrepasen el consumo planificado" en el sector estatal.
En cuanto a la población, "habrá que pensar en soluciones capaces de facilitar la compra a los ciudadanos de válvulas, grifos, llaves de paso, zapatillas y otros herrajes que, actualmente, se comercializan de forma mayoritaria en pesos convertibles", añadió.
La publicación mencionó a varios de los "grandes consumidores" de agua de la capital, entre los que sobresalen —de una lista de 128— el Palacio de las Convenciones, la Universidad de Ciencias Informáticas, y la escuela nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, y la Lázaro Peña, de la Central de Trabajadores de Cuba.
Esos "grandes consumidores" derrocharon el agua que se necesita para abastecer a más de 64.000 personas, a razón de 450 litros por día, dijo Granma.
Marco Aurélio Garcia, quem diria, hein!!!
WIIKILEAKS OS PAPÉIS BRASILEIROS
Brasil vê fragilidade econômica de Cuba, revela o site WikiLeaks
País não é civilização como a China, disse Marco Aurélio Garcia
SAMY ADGHIRNI
DE SÃO PAULO
O Brasil transmitiu aos EUA em 2007 preocupação com o processo de sucessão em Cuba, em especial no que diz respeito ao que o governo brasileiro avalia como desamparo econômico da ilha.
As impressões brasileiras, revestidas de um tom crítico poucas vezes usado em público pelo governo Lula, foram transmitidas em encontro entre representantes brasileiros e americanos ocorrido em Brasília um ano após Fidel Castro ceder a Presidência ao irmão Raúl, devido a problemas de saúde, encerrando 47 anos no poder.
Na reunião, o assessor especial da Presidência para Assuntos Internacionais, Marco Aurélio Garcia, confidenciou a altos diplomatas americanos que o governo Lula considerava inviável o modelo de gestão cubano.
"Cuba, nos últimos 40 anos, teve um sistema fundado em cima de uma única figura carismática, e isso não é sustentável", disse Garcia ao subsecretário de Estado William Burns, ao então embaixador Clifford Sobel e ao secretário de Estado assistente para Assuntos do Hemisfério Ocidental Thomas Shannon, atual embaixador.
Na conversa, Garcia lamenta que Cuba não tenha uma "vocação econômica".
O assessor também destaca que o governo castrista "não foi capaz de inserir sua indústria de turismo e sua capacidade médica em uma estratégia de produtividade."
O assessor de Lula, que se manteve no cargo com a presidente Dilma Rousseff, afirma que o Brasil está disposto a ajudar Cuba, desde que "os cubanos definam que caminho querem seguir."
Segundo relatado nos documentos do WikiLeaks, Garcia prevê mudanças significativas na era pós-Fidel.
O assessor não detalhou as projeções brasileiras, mas deixou claro que não acredita que Cuba possa seguir o modelo chinês, que mistura abertura econômica e controle político centralizado.
"A China é uma civilização, Cuba não é. [Os cubanos] não têm paciência, recursos ou organização para seguir o modelo chinês", diz.
Na conversa, Garcia cobrou dos EUA que aliviem o bloqueio econômico à ilha.
Em outro telegrama, diplomatas dos EUA dizem que o Brasil não entende as "dinâmicas internas complexas" nos EUA em relação a Cuba.
Contactado pela Folha, Garcia disse não querer comentar "coisas que diplomatas americanos escrevem."
A Folha e outras seis publicações têm acesso ao material antes da sua divulgação no site do grupo (www.wikileaks.ch).
Colaborou FERNANDO RODRIGUES, da Sucursal de Brasília
Vão faltar ovos no Paraíso!
Peligra el suministro de huevos
Viernes, Enero 21, 2011 | Por Moises Leonardo Rodriguez
LA HABANA, Cuba, 21 de enero (Moisés Leonardo Rodríguez, www.cubanet.org) -Un empleado encargado de distribuir los huevos que se venden a través de la libreta de racionamiento, en las carnicerías del municipio Mariel, provincia Artemisa, advirtió durante la entrega de enero al administrador de una de ellas “si quieres comer huevos de ahora en adelante, ponte a criar gallinas, porque quizás estos sean de los últimos que te traiga”.
Ante la pregunta de por qué la advertencia, asegura nuestra fuente que le respondió el distribuidor: “Tres de las granjas que producen los huevos para venta por la libreta de racionamiento en el municipio, han cerrado por falta de pienso y gallinas para el reemplazo de las ponedoras que corresponde cada tres meses”.
Explicó además el distribuidor que otras 5 granjas están a punto de cerrar por iguales motivos, por lo que es de esperar que aumente la escasez del producto, que, debido a su bajo precio, en comparación con las carnes, constituye una fuente fundamental de proteína en la dieta de la mayoría de los cubanos.
Corrientemartiana2004@yahoo.com
E no Paraíso, crise no transporte público...
Lembrar que transporte público no Paraíso é feito em boa parte por veículos de tração animal!!!
Cocheros entregan sus licencias
Viernes, Enero 21, 2011 | Por Guillermo Del Sol
SANTA CLARA, Cuba, 21 de enero (Guillermo Del Sol Pérez, www.cubanet.org) – Los cocheros (operadores de vehículos de tracción animal para transporte urbano de pasajeros) de Santa Clara, están devolviendo masivamente sus licencias operacionales al gobierno, debido a los excesivos impuestos, que impiden que su trabajo sea lucrativo.
Hasta el momento más de 200 cocheros se han presentado en las oficinas locales de la ONAT (Oficina Nacional de Administración Tributaria) para entregar voluntariamente sus patentes, alegando que los nuevos impuestos resultan abusivos para quienes brindan ese indispensable servicio a la población y resuelven el grave déficit de transporte de esta localidad.
El gobierno ha reaccionado con la muy capitalista medida de liberar las tarifas del pasaje, que hasta la fecha habían sido fijadas por las autoridades, dejando que “el mercado” se encargue libremente de establecer los precios, sobre la base de la oferta y la demanda.
No obstante, el inmediato aumento de las tarifas que siguió a su liberación por parte del Estado, provocó que los coches quedaran estacionados en las piqueras, debido a que la mayoría de la población no tiene cómo pagar los nuevos precios. La población se queja a los cocheros por las altas tarifas y éstos, a su vez, responsabilizan al gobierno por el caos creado con lo que consideran un abusivo aumento de los impuestos.
Cocheros entregan sus licencias
Viernes, Enero 21, 2011 | Por Guillermo Del Sol
SANTA CLARA, Cuba, 21 de enero (Guillermo Del Sol Pérez, www.cubanet.org) – Los cocheros (operadores de vehículos de tracción animal para transporte urbano de pasajeros) de Santa Clara, están devolviendo masivamente sus licencias operacionales al gobierno, debido a los excesivos impuestos, que impiden que su trabajo sea lucrativo.
Hasta el momento más de 200 cocheros se han presentado en las oficinas locales de la ONAT (Oficina Nacional de Administración Tributaria) para entregar voluntariamente sus patentes, alegando que los nuevos impuestos resultan abusivos para quienes brindan ese indispensable servicio a la población y resuelven el grave déficit de transporte de esta localidad.
El gobierno ha reaccionado con la muy capitalista medida de liberar las tarifas del pasaje, que hasta la fecha habían sido fijadas por las autoridades, dejando que “el mercado” se encargue libremente de establecer los precios, sobre la base de la oferta y la demanda.
No obstante, el inmediato aumento de las tarifas que siguió a su liberación por parte del Estado, provocó que los coches quedaran estacionados en las piqueras, debido a que la mayoría de la población no tiene cómo pagar los nuevos precios. La población se queja a los cocheros por las altas tarifas y éstos, a su vez, responsabilizan al gobierno por el caos creado con lo que consideran un abusivo aumento de los impuestos.
terça-feira, 18 de janeiro de 2011
La falacia de la "exitosa" gestión económica de los Kirchner
Alfredo Raúl Weinstabl
Lunes, 17 de enero de 2011
La grosera alteración o simulación de la verdad
No soy economista ni tengo adecuados conocimientos referente a la materia, no obstante quiero en esta nota explicar lo que un lego opina sobre la marcha actual de la economía del país.
Uno de los “importantes logros” del gobierno de los Kirchner, probablemente uno de los sostenes más importantes de su gestión, es sin duda el haber logrado instalar en la ciudadanía “la sensación” de que el rumbo económico marcado por el gobierno es el que trajo aparejado el crecimiento a lo largo de los años del régimen y el consecuente aumento de bienestar y la prosperidad de la población en general.
Este concepto aún hoy es creído por muchos sectores de la ciudadanía.
En otras palabras, “la economía del kirchnerismo” constituye una de sus “triunfales” banderas, permanentemente agitadas ante la ciudadanía.
Nada más alejado de la verdad y de la realidad. Nada más engañoso y falso.
Es cierto que durante ese lapso la economía creció sostenidamente a tasas similares a las más florecientes economías de los países del lejano oriente.
Pero este verdadero record de crecimiento, se debe inicialmente al efecto rebote después de la salida de la convertibilidad y luego a factores totalmente ajenos a las medidas gubernamentales.
Entre ellos, a una creciente y expansiva tendencia positiva de la economía mundial, al bajísimo nivel al que había alcanzado la economía argentina en la crisis del año 2001 (era difícil caer más abajo), a la depresión de los salarios y a la cada vez más creciente demanda de los productos tradicionales que exporta nuestro país, en particular de granos y cereales.
Pero también la buena suerte que tuvo Kirchner, significó otro de los factores que impulsó la economía. Un solo ejemplo:
“… en el año 2000 el complejo sojero exportó por U$S 3.049 millones y en 2009, siendo un mal año por la seca, se exportaron U$S 13.000 millones. El precio de la soja en el 2000 estaba en el orden de los U$S 170 dólares la tonelada y en el 2009 en los U$S 450 por tonelada.
En el año 2000 se recaudaron U$S 52 millones por derechos de exportación. En 2009, siendo un año crítico, se recaudaron el equivalente a U$S 8.6000 millones…” (ref.1)
Hubo siete años de superávit fiscal y comercial. El ingreso de fondos en las arcas del gobierno fue casi continuo. Probablemente el kirchnerismo debe haber sido uno de los el gobierno más favorecido en la historia de nuestro país.
La pregunta que debemos entonces formularnos es la siguiente ¿anduvo bien la economía bajo el gobierno de los Kirchner?
La respuesta es terminante: no, definitivamente no. La economía llevada por este régimen fue un verdadero desastre.
Para explicar la razón de esta contundente afirmación me remitiré a una de las tantas definiciones de la Economía: “Economía es la ciencia que estudia la correcta distribución de los recursos escasos para satisfacer las necesidades del ser humano”.
En otras palabras, analiza la relación entre los recursos, que son de carácter limitado y las necesidades, que son de carácter ilimitado.
También es necesario explicar lo que significa “Desarrollo” para entender el objetivo de este artículo.
“Desarrollo” de acuerdo a lo que indica el diccionario significa “aumentar, acrecentar, perfeccionar, mejorar”.
Aplicado a la Economía “desarrollo” implica el crecimiento con variación del perfil productivo de la economía de un país o región. Es una modificación cualitativa, a diferencia del crecimiento que consiste en “más de lo mismo”, es decir, una variación cuantitativa.
Con estas dos definiciones podemos afirmar que “Crecimiento” y “Desarrollo” son dos conceptos bien diferentes.
Es innegable que nuestro país en estos siete años ha crecido (independientemente de las causas en las cuales poco tuvo que ver el kirchnerismo), pero ciertamente no se ha desarrollado.
En otras palabras el enorme flujo de fondos que en este lapso fue alimentando al Estado, no fue utilizado por el gobierno para desarrollar al país.
Lamentablemente, ese crecimiento sostenido fue demagógicamente dilapidado y despilfarrado y las urgentes y prioritarias medidas que el gobierno debería haber adoptado en cuanto a inversión en infraestructura y reformas administrativas, fueron postergadas “sine die”.
Simplemente para dar unos pocos ejemplos del desmanejo y otros aspectos profundamente negativos de la economía se puede citar lo siguiente:
* Inseguridad jurídica (falta de reglas claras y cambios intempestivos de reglas existentes).
* Éxodo de empresas extranjeras, que por lo mencionado en el punto anterior, se trasladan a otros países, muchos de ellos, a países limítrofes
* Falta de inversiones extranjeras.
* Falta de inversión en la exploración de hidrocarburos y producción de energía (este aspecto fue alertado por los expertos ya en el año 2003 indicando los problemas que traería aparejada en el futuro).
* Record histórico del gasto público y empleados estatales.
* “Capitalismo de amigos” (adjudicación de obras y préstamos a amigos del régimen).
* Fuga de capitales (se calcula que más de U$S 143 millones de dólares pertenecientes a ciudadanos argentinos se encuentran fuera del país).
* Manejo personalista y absolutamente discrecional de los fondos públicos.
* Utilización de esos fondos, no en aquellas obras o aspectos prioritarios para el desarrollo del país, sino como elemento básico para extorsionar, o comprar conciencias y voluntades.
* Economía fuertemente dependiente de Brasil y EE.UU. por el tipo de cambio.
* Libertad económica limitada y en gran grado dependiente de la voluntad de Hugo Moyano, Secretario General de la CGT.
* Descomunales subsidios a las empresas de servicios públicos. (por no haber actualizado progresivamente las tarifas de estos servicios desde la salida de la convertibilidad, las empresas se degradaron en sus prestaciones y actualmente su implementación traería aparejado seguramente numerosos conflictos sociales).
* Descarado y vergonzoso falseamiento de los índices y parámetros socioeconómicos. ( el INDEC oficialista implementado en el año 2007 impidió a partir de ese momento conocer la marcha real de la economía).
* Incumplimiento de la Carta Orgánica del BCRA en lo que respecta al uso de las reservas.
* Imprevisiones e improvisaciones por la ausencia de un plan económico concreto (Nunca se explicó en que consistía el “Modelo”).
* Default con el Club de París y miles de tenedores de bonos argentinos y mala relación con los organismos multinacionales de crédito. (ausencia de créditos).
* Elevadísima inflación que para el año 2011 se aprecia alrededor del 30%.
Todos y muchísimos otros puntos que no se agregan en aras de la brevedad de este artículo, signados por una escandalosa corrupción oficial generalizada en los más altos niveles del gobierno, pocas veces vista en nuestro país.
El modelo de “crecimiento económico con inclusión social” tantas veces anunciado y hasta proclamado por la presidente, constituyó simplemente una retórica verbal que arrojó frutos totalmente diferentes a los que el gobierno prometía.
Hay más de un 32% de pobres en la Argentina (Los porcentajes no se saben con precisión, por el falseamiento de los índices del INDEC), una enorme cantidad de indigentes, una desocupación creciente, cada vez más trabajadores no registrados.
“Argentina sumergida en un "Modelo" que nunca supimos en que consiste, pero sea lo qué sea, está agotado por su ineficiencia, ineptitud y los hechos de la realidad que muestran lo difícil que se ha vuelto vivir en una Argentina con falta de nafta, luz, con conflictos sociales que no merman y no auguran nada bueno, con una inseguridad que no saben cómo combatir, pobreza descomunal, inflación galopante y falta de dinero entre otros flagelos.” (ref. 2).
El país fue manejado como una propiedad privada, haciendo caso omiso a las leyes existentes y a la misma Constitución. El fallecido mandatario, con muy escasas nociones de economía manejó el país según su personalísimo criterio. Su doliente viuda en cambio, en su permanente confusión y divague mental, no tiene idea de lo que hay que hacer.
No hay el más mínimo atisbo de calidad institucional. Sin transparencia, sin datos oficiales creíbles, sin planes sustentables. Vivimos en un verdadero aquelarre económico y el país bate records históricos luchando por los últimos puestos en el ranking de las naciones.
Todo es un contrasentido en este gobierno. ¿Progresista? No, en absoluto.
Si de acuerdo al oficialismo estamos económicamente tan bien ¿Por qué se paga nuestra deuda con las reservas del Banco Central? ¿Por qué hay miles de niños en el Norte que tiene serios riesgos de morirse de hambre? ¿Por qué se sigue endeudando el gobierno con los préstamos Intra-Estado (deuda con entidades del Estado)? ¿Por qué no se reajusta las jubilaciones con el 82%? ¿Por qué hay 4 millones de trabajadores en negro?
Pero para ser justo no todo es culpa del gobierno. Mientras este desorden económico mayúsculo ocurre ante nuestras ojos y narices, comprometiendo el futuro de las próximas generaciones, gran parte de la población, indiferente o anestesiada por el alto nivel de consumo, las famosas 50 cuotas sin interés, no se da cuenta que la inflación va carcomiendo sus escasas acreencias y por otro lado, muchos sectores empresarios de alto nivel, guardan un prudente silencio sobre este dislate, haciendo enormes ganancias en sus propios negocios.
Eso, es a mi humilde entender, la actual economía argentina y así somos, lamentablemente los argentinos. Y así nos va.
NOTAS:
(1) Prensa Confidencial Nº 7637 07-12-10
“En Manos de la Casualidad” por Roberto Cachanosky.
(2) NOTIAR - 10-01-11 - “Confusiones y Realidades” por Alejandro Olmedo Zumarán.
segunda-feira, 17 de janeiro de 2011
Cenas cubanas
Deja vu
ALEJANDRO RIOS
El Nuveo Herald, 15/01/2011
Mi mamá nos disuadía con aquello de que le gustaban las alas y otras partes menesterosas del pollo para dejarnos a nosotros la pechuga, muslos y encuentros. Hubo un tiempo que nos zurcía las medias y reducía, mediante trucos de costurera emergente, pantalones de mi padre, que ya ostentaban desgaste, para llevarlos a nuestra medida.
En un pequeño mercado en los bajos del edificio 13 de la Habana del Este a donde habíamos ido a parar, luego de regresar en calidad de repatriados procedentes de Hialeah, a principio de los años sesenta, el panorama era perturbador: estantes con un solo producto, pomos de mermelada de mango.
Una compañera, de entonces, le pregunta al carnicero ``qué había llegado'' y este, no sin cierta picardía, le responde: ``picha'' y la mujer lo increpa y le dice que se las tendrá que ver con su marido por tamaño atrevimiento.
El carnicero se siente contrariado luego de su chiste porque aquel extraño pez que le tocaba dispensar, antecedente de la infame claria, se llamaba picha y llegada de algún remoto y frío océano al trópico de los pargos y las chernas escurridizas.
Mi padre pactaba con el bodeguero cuando el huevo comenzó a sacar la cara por el magro abastecimiento. Además de los dos o tres que nos ``tocaban'' por persona, diligentemente anotados en la libreta, él llevaba un recipiente y recibía como dádiva, una cantidad generosa de posturas de gallina rotas que mi mamá transformaba en revoltillo o tortilla.
En La Habana Vieja, una hermana de Haydee Santamaría, la heroína del Moncada, se ocupa de la oficina de bienes malversados, eufemismo del hurto oficial de muebles, artes decorativas y otras pertenencias abandonadas en su huida por presurosos exiliados.
Un grupo de jóvenes soliviantados tenemos una cita concertada con la altisonante funcionaria, quien ha prometido gestionarnos empleos en el sector cultural.
Sentada justo fuera de la entidad oficial, una madre espera por sus buenos oficios para que no le fusilen al hijo, según nos confesó la propia Santamaría. Sobre un mueble de su vistosa oficina no escapa a nuestra curiosidad dos jeans primorosamente doblados.
Como para aplacar nuestra ansiedad, con modestia revolucionaria, nos dice que utilizará los ansiados atuendos capitalistas para concurrir al trabajo voluntario en la agricultura porque son muy cómodos y fuertes para esos menesteres. Con un dejo de ironía apunta que consumiendo productos americanos contribuirá al desgaste y eventual desaparición de la sociedad de consumo. También nos habla de su predilección por la ropa interior americana, tan práctica y bien ajustada.
Al otro lado del túnel de La Habana, el mismo día en el apartamento 304, mi madre ensambla unos engendros que parecen ajustadores para paliar la escasez de tan delicados y necesarios atuendos femeninos. La lista de sus clientas, desesperadas, resulta cuantiosa.
El hermano de Vallejo, médico de Fidel Castro, es un anciano gay y labora en el Instituto del Libro donde he conseguido trabajo. Nunca lo vemos quejarse de escasez alguna. Lo dejan entrar, libremente, en lugares donde nosotros no tenemos acceso, aunque padece la marginación de la nomenclatura por su preferencia sexual.
En el mismo Instituto un amigo se ha involucrado sentimentalmente con el hermano de René Rodríguez, presidente del centro de espionaje ICAP (Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos) y en esa casa tampoco faltan los artículos de primera, segunda o tercera necesidad. Claro que este pariente, dedicado a la altura costura para jóvenes casaderas de la nueva aristocracia cubana, recibe los beneficios de su poderoso pariente pero no puede figurar en la foto de familia por ser homosexual.
Si la corrupción gubernamental no acarreara la más deleznable indigencia entre los que no se salpican, fuera soportable. Ya desde entonces, los miembros del gobierno contaban con una cadena de tiendas bien abastecidas para satisfacer sus más perentorias necesidades.
Rodríguez nos cuenta que Juan Almeida tiene control sobre las mansiones de las llamadas ``zonas congeladas''. Por entonces se refirió a una nueva amante de Carlos Rafael Rodríguez que recibía su correspondiente casa en Miramar.
En nuestro apartamento de la Habana del Este, mi padre le da un puñetazo al televisor alemán Rafena que acaba de perder la imagen otra vez. A las cinco de la tarde ceban el motor y suben la poca agua que ha caído en la cisterna. Mi mamá llena todos los cachivaches disponibles del preciado líquido y hace murumacas para garantizar la comida sobre la mesa.
Una decena de reformas socialistas después, cientos de promesas incumplidas, miles de familias quebradas, discursos a tutiplén, un país hecho jirones, jóvenes desesperanzados, ancianos voluntariosos gobernando con desayuno, almuerzo y comida, garantizados, Cuba comienza una nueva década del siglo XXI en medio de un deja vu colosal, donde todo se repite y la esperanza no se avista.
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quarta-feira, 12 de janeiro de 2011
Polonia, 30 anos depois de deixar o comunismo
Impresiones polacas después de treinta años
Miércoles, Enero 12, 2011 | Por Miguel Saludes
MIAMI, Florida, enero, www.cubanet.org -Las últimas semanas de 2010 me depararon una grata sorpresa. Después de treinta años regresaba a Polonia gracias a la gentil invitación que me hicieran los organizadores del festival de documentales Watch Docs. El retorno, reducido a una breve estancia en Varsovia, llevaba la nostalgia de los recuerdos de una etapa feliz vivida en Gdansk entre 1978 a 1980. A esto se unía el deseo de encontrarme en directo con el rostro democrático de una sociedad que conocí otrora, sometida a una forma particular del totalitarismo comunista.
El régimen cubano se empeñó durante algún tiempo en mostrar una imagen desastrosa de sus antiguos aliados de Europa del Este que habían decidido andar en democracia. La prensa oficial en la Isla solo hablaba sobre la pobreza y mendicidad reinantes en Polonia, Checoslovaquia o Hungría, producto de los cambios realizados en esos países. La propaganda castrista buscaba intimidar a los que en Cuba aplaudían el rumbo hacia la democracia y respaldaban su aplicación en el último bastión estalinista de occidente. Para opacar el furor reformador nada mejor que mostrar el caos provocado en los paradigmas y el arrepentimiento de los que renegaron del socialismo autoritario estilo soviético, ciertamente una dictadura, pero que al menos ofrecía bonanza y abrigo estatal.
Luego vino el silencio absoluto sobre todo lo que concerniera a la actualidad de las que un día fueran consideradas naciones hermanas. No se salvaron ni los motivos culturales o turísticos. El hotel Victoria, los restaurantes Praga, Sofía o Budapest y la casa de la Cultura Checa tomaron otros nombres o buscaron nuevos fines que justificaran su funcionamiento. La música, el cine, producciones de televisión, revistas y literatura de aquella parte del mundo terminaron por desaparecer del contexto caribeño cubano, como si se tratase cosa de un sueño.
La pregunta se hace obligada a quienes estuvimos en una época que muchos no llegaron a conocer, y que observan curiosos nuestra reacción ante las impresiones que provoca el encuentro con la nueva etapa. El primer cambio agradable lo percibí en el aeropuerto Frederick Chopin. Escoger el nombre de un artista eminente como primer saludo de bienvenida puede ser la evidencia del cambio en una nación que prefiere poner en sus fronteras el encanto de la música antes que las hazañas del guerrero.
Nada más adéntrame en la rutina de la ciudad pude observar que la vida se desarrolla con normalidad. Muchas cosas han cambiado pero no precisamente en el sentido negativo que pretendían hacer ver los gurúes del comunismo cubano. Es indudable que no todo puede ser positivo pero en general se aprecia un ambiente de bienestar.
La vida nocturna en Varsovia ahora es intensa si se compara con aquella época donde se hacía difícil ver transeúntes paseando por las calles, pasadas las primeras horas de la noche y en pleno invierno. Clubes, cines, cafeterías o restaurantes hoy cierran sus puertas bien entrada la noche, aún cuando no es fin de semana. El transporte público funciona con regularidad. Relativamente resulta mucho más asequible en precio y calidad que el existente en ciudades populosas como Miami.
Otro aspecto interesante es la intensa participación social que se genera en diferentes círculos con una activa presencia juvenil. No faltan iniciativas donde el imperativo de obtener ganancias no contradice objetivos menos mercantiles como es la sociabilización. Por eso un grupo de estudiantes y profesionales ocupan sitio en las mesas de un club céntrico de la ciudad para mostrar sus habilidades artesanales usando materiales desechables. Para ellos es igual de importante el momento de compartir y confraternizar en un ambiente donde lo espiritual de su actividad también cuenta.
Es interesante ver la afluencia de público a los numerosos museos que existen en la ciudad. Uno de ellos ha sido dedicado a rememorar la heroica sublevación de los varsovianos contra los ocupantes nazis, en una feroz resistencia que duró meses. Los detalles de esa parte de la historia nacional ocupan un edificio ubicado en una parte céntrica de la capital. Allí acuden personas de todas las edades, en especial grupos escolares acompañados de sus maestros, para participar de manera interactiva en las instalaciones del museo. El precio de las entradas es razonable si se compara con los establecidos en otras partes para sitios similares.
Polonia crece. No se extinguió cuando el socialismo dejó de ser la guía de la sociedad, que además nunca consideró esa vía como propia. Tampoco sucumbió a los cambios de terapia que impuso la necesidad del paso al sistema de mercado. No perdió sus valores. El zloty sigue circulando, con un valor que lo hace canjeable con el dólar y el euro, a razón de 3 y 4 respectivamente. Los polacos ahora viajan libremente. Hay prostitución, alcoholismo (aunque mucho menos que años antes) y necesidades que la gente expresa desenfadadamente. Situaciones que ocurren en cualquier parte.
Hace treinta años aprendí que el socialismo real no lo era realmente. Que el capitalismo es una fórmula que no niega la felicidad de una sociedad cuando esta logra mantener otros valores aparte del ansia del dinero. Tres décadas después veo los resultados del cambio en aquella parte del mundo y comprendo que la libertad sigue siendo una prioridad en la que me toca de cerca. Que la economía libre nunca llegará a serlo bajo el peso de las dictaduras.
Los cubanos hoy se enfrentan a una terapia de choque brutal que lanzara al desempleo a millares de ciudadanos. La prostitución ilimitada no está contenida en barrios de tolerancia. La droga, el alcoholismo, la corrupción desenfrenada y otros males han echado anclas en el modelo paradisiaco del socialismo cubano. El capitalismo despiadado, salvaje, con el que tanto atemorizara el Comandante a sus súbditos, se cierne como una amenaza real y palpable en mutaciones donde se pretende dejar intacto el origen del mal. El mismo que antes extirparon Polonia y otras naciones del este europeo. Bastaron cinco días para constatar las diferencias de beneficios y logros.
O que é comunismo?
Definição de "comunismo", segundo Carlos Alberto Montaner:
"É o tempo que os países perdem entre o capitalismo e o capitalismo".
"É o tempo que os países perdem entre o capitalismo e o capitalismo".
Sobre Cesare Battisti
O terrorista Cesare Battisti, o Supremo e um teste para identificar um vigarista
Reinaldo Azevedo, Veja.com, 12/01/2011
Eu não sei se o Supremo Tribunal Federal dirá que o terrorista Cesare Battisti é nosso, o que corresponderia à admissão de que existe um poder soberano no Brasil, e não é a Constituição, ou se a absurda decisão de Lula será revista. Parte do vexame já está dado. Ao decidir conceder refúgio a Battisti, Lula e Tarso Genro (ex-ministro da Justiça) estão nos dizendo que:
- o julgamento que condenou Battisti na Itália, conduzido por um estado democrático, estava viciado;
- o estado democrático italiano é incapaz de garantir a segurança de Battisti;
- o assassinato de inocentes é um dos instrumentos da luta política.
Vamos relembrar um pouco o imbróglio. Coube ao Supremo Tribunal Federal decidir se o processo de extradição era ou não legal. Era. Em seguida, outra questão: de quem era a decisão? Por cinco votos a quatro, estabeleceu-se que era do presidente da República, mas, ATENÇÃO!, ELE DEVERIA DECIDIR SEGUNDO O TRATADO DE EXTRADIÇÃO.
É, queridos! O presidente da República também é obrigado a decidir segundo um diploma legal. Não fosse assim, abrigaria no país quem lhe desse na telha, ao arrepio de qualquer lei. E foi este o mandato - e o mandamento - que lhe concedeu o Supremo: DECIDA SEGUNDO O TRATADO.
E, segundo o tratado, não há como manter o terrorista no Brasil. O parecer da Advocacia Geral da União no qual Lula se baseou para manter o assassino em terras tupiniquins chega a ser um insulto à inteligência. Lá se lê que o Brasil fica com o bandido porque “há ponderáveis razões para supor que o extraditando seja submetido a agravamento de sua situação, por motivo de condição pessoal, dado seu passado, marcado por atividade política”.
O que é “agravamento de sua situação”? Na Itália, ele está condenado à prisão perpétua, e as prisões italianas não lembram as pocilgas em que é mantida boa parte dos presos brasileiros. A “atividade política” passada de Battisti não tem como agravar a sua condição, posto que ele já foi julgado. A única interpretação possível para o trecho é supor que ela sofreria uma perseguição extrajudicial. Logo, o texto da AGU, repetindo Tarso Genro, procede a uma espécie de julgamento do… estado italiano! É um acinte, um descalabro, uma barbaridade!
O plenário do STF será chamado a se pronunciar de novo. O relator é o ministro Gilmar Mendes, que, na primeira rodada, votou pela extradição de Battisti, considerando que caberia ao STF decidir. Não há por que mudar de idéia agora. É bem verdade que, agora, está em pauta a revisão ou não da decisão presidencial. De toda sorte, reitero, o mandato dado a Lula foi para que decidisse segundo o tratado de extradição. E será preciso muita boa-vontade com Lula e muita má vontade com o que está escrito supor que o trecho acima destacado se subordina ao tratado.
Dos nove ministros que votaram da primeira vez, um deles, Eros Grau, não está mais no Supremo. Consideraram que a decisão cabia ao tribunal os ministros Gilmar Mendes, Cezar Peluso, Ricardo Lewandowski e Ellen Gracie. Para Marco Aurélio de Mello, Camen Lúcia, Carlos Ayres Britto e Joaquim Barbosa, a decisão era do presidente. Novo empate? O que se especula nos bastidores é que Lewandowski estaria tentando a considerar que, vejam bem…, Lula teria decidido, sim, segundo o tratado… Logo, Battisti fica!
Celso de Mello e Dias Toffoli não votam porque se declararam impedidos. Há uma nomeação a ser feita para o Supremo. O nome mais provável é o de Luís Inácio Adams, advogado-geral da União, a mesma AGU de onde saiu aquele estranho parecer - não-assinado pelo titular. Caso Lewandowski não quebre o galho de Lula, assistiríamos ao mau gosto de uma espécie de conspirata, com a eventual nomeação de Adams para garantir que a vontade “soberana” (no caso, “tirana”, já que embasada em documento nenhum) de Lula fosse cumprida?
Mesmo que sejam apenas oito os votantes e que ninguém mude de idéia, estaríamos diante de um empate: 4 a 4. Nesse caso, o princípio do habeas corpus seria evocado, e Battisti seria posto na rua. Vale dizer: hoje ele está com um pé e meio fora da cadeia, e o Brasil estará dizendo ao mundo que soberano no país não é o texto legal, mas o chefe do Executivo.
Para encerrar, a questão simbólica
Muitos haverão de perguntar que diabo de importância tem isso para o Brasil. Se vocês pensarem bem, a questão também é nossa. O debate sobre a revisão da Lei de Anistia tem uma face visível e outra obscura. Na visível, considera-se que a tortura é um crime imprescritível, que não pode permanecer impune. Mas o mesmo não se diz do terrorismo por exemplo - e não há quem proponha rever a anistia para terroristas. De fato, considera-se que se trata de uma ação moralmente justificável, já que seu propósito teria sido combater a ditadura.
Alguém lembrará a tempo: “Pô, Reinaldo, mas a Itália nem mesmo era uma ditadura…” Você é que pensa, amigo! Era a luta dos proletários de Battisti contra a ditadura do capitalismo, entendem?
Querem fazer um bom teste para pegar um vigarista moral? Indaguem se o sujeito é favorável a rever a Lei da Anistia para punir torturadores. Em seguida, pergunte se ele é a favor ou contra manter Battisti no Brasil, livre, leve e solto…
PS - Caso Battisti fique por aqui, a sua única punição será ter de agüentar o senador Eduardo Suplicy (PT-SP), contumaz babá de terrorista, grudado à sua aba, cantando…
terça-feira, 11 de janeiro de 2011
E no Paraíso, algumas atividades privadas passam a ser permitidas..
Trecho do artigo "Las reformas en Cuba buscan afianzar el poder castrista, no hacer crecer la economía"
The Wall Street Journal, 10/01/2011
Después de muchos debates y con vacilación, los "reformadores" de la economía cubana han decidido permitir que entre 500.000 y 1,3 millones de cubanos sean despedidos de sus empleos estatales y solicitar permisos que los autoricen a autoemplearse en ciertas actividades. Es instructivo examinar algunos de los 178 oficios y profesiones privadas que, supuestamente, ayudarán a rescatar la economía.
El oficio número 23 es la compra y venta de libros usados. El 29 es asistente de baños públicos (presumiblemente recibirán propinas), el 34 es el de podador de palmeras (aparentemente otros árboles seguirán siendo podados por el gobierno). El oficio 40 es cubrir botones con tela, el 61 es el de lustrador de zapatos, el 62 el de sacar lustre a tapones, el 69 el de dactilógrafo, el 110 el de reparador de colchones de resorte (que no debe ser confundido con el 116, que corresponde a quien arregla colchones). El oficio 124 corresponde a quienes reparan paraguas, el 125 a quienes rellenen encendedores para cigarrillos, el 150 a quienes predicen la suerte con las cartas del tarot, 156 es ser dandy (la definición técnica es desconocida, ¿quizás acompañante masculino?), el 150 pelador de frutas naturales (tarea diferente al oficio 142, que es el de quienes las venden en quioscos).
Esta extraña lista de actividades del sector privado no va a impulsar el desarrollo económico, pero revela la mentalidad totalitaria del régimen. Aquí los tecnócratas cubanos proyectan el grado de control que tienen la intención de imponer al elaborar una lista específica de actividades legales. El objetivo de estas reformas no es liberar la "mano invisible" del mercado, sino afianzar el puño cerrado de los Castro. No hay que ser economista para apreciar que rellenar encendedores desechables, por ejemplo, no va a contribuir en ninguna medida al desarrollo económico.
segunda-feira, 10 de janeiro de 2011
La gran estafa
Lunes, Enero 10, 2011 | Por Rafael Álvarez Echevarría
MADRID, España, enero, www.cubanet.org -Soy renuente a escribir comentarios o emitir opiniones sobre lo obvio, o a hacer conjeturas sobre la situación cubana, ya que éste es “un caso” que se ha salido de los cánones en más de una ocasión.
Trato de mantenerme calmado y objetivo ante los acontecimientos cubanos. No obstante tengo un umbral de tolerancia, que hoy ha sido rebasado al leer tres informaciones en internet: el artículo de Leonardo Padura ((La generación escondida), una información de lo que se calcula representan en entrada de divisas los viajes y remesas de los emigrados cubanos desde USA y, finalmente, la información sobre la sustitución del ministro de la construcción. Ha sido demasiado.
Padura habla de “generación escondida”, esa generación nacida entre los finales de la década de los cincuenta y los sesenta que, como bien dice el autor, fue la primera que masivamente concurrió a las universidades socialistas. Esta generación fue víctima temprana del “experimento”, fue privada de las Navidades y los Reyes Magos, del Pato Donald y el Pájaro Loco, fue adoctrinada consignas como “seremos como el Che” y con las canciones patrióticas de la Nueva Trova. Todavía en su adolescencia vistió uniforme militar en las escuelas secundarias militarizadas y aprendió las maravillas del “socialismo real soviético”
Había nacido para “ser feliz”. Una generación que, a diferencia de la anterior que escogió e hizo la revolución, se la encontró ya hecha y en marcha, y no pudo escoger. La engañaron con respecto a lo que pasaba en el mundo exterior y la estafaron, obligándola a sacrificarse en aras de un brillante futuro que resultó una pesadilla. Una generación cuyos miembros han vivido el empobrecimiento progresivo de su país y de sí mismos, a pesar de su educación universitaria y la preparación que tiene. Para colmo de humillación, la mayoría subsiste gracias a las remesas de los hijos que han emigrado y hoy los mantienen económicamente, y pagan el precio de la separación de las familias. Detrás de estos hechos, brevemente resumidos se encuentra el sufrimiento y la desesperanza de millones de cubanos, de los de dentro y de los de fuera, cada uno con sus pesares y frustraciones, aunque sin dudas la peor parte la llevan los quedaron en la isla.
La información sobre las cifras de los viajes y las remesas confirma lo ya conocido: el gobierno cubano nos explota aun después de emigrar. Las tasas para obtener los documentos de viaje cubanos son de “expoliación”; ningún gobierno del mundo cobra lo que el cubano por un pasaporte, sin hablar de la serie de documentos y tasas que se han inventado para robarnos más aun.
Es una estafa total, pero lo más indigno es el pago de un impuesto por estar en el extranjero. Dicho de otro modo le pagamos al gobierno cubano por el alquiler de nuestros familiares.
Las cifras mostradas son impresionantes el gobierno cubano expolia a los emigrados hasta la saciedad. Adicionalmente cobra el 240% de impuestos en productos de primera necesidad que vende en las tiendas de su “red recaudadora de divisas” (más bien debiera llamarse “red expoliadora de divisas”).
En la visión del castrismo robar y extorsionar es tradición. Muy temprano comenzaron a arrebatar a los ciudadanos todas sus posesiones y con la “ofensiva revolucionaria” del 68 llegaron al clímax de la barbarie del despojo.
El último remanente de la riqueza que quedaba a los ciudadanos fue robado en “las tiendas del oro”, en las que, como los antiguos colonizadores, cambiaron oro por baratijas. El socialismo logro la igualdad de todos, o casi todos, los cubanos, haciéndonos a todos pobres o miserables.
La última noticia, intrascendente en lo esencial es la sustitución de un ministro. Las razones, como siempre, errores en el trabajo… el nuevo ministro: un militar bajo la supervisión del siempre ilustre Ramiro Valdés.
En Cuba las culpas solo llegan hasta el nivel de ministro, tradicionalmente Castro (Fidel) se ha dedicado a corregir periódicamente “las tendencias negativas”, los vicios y los errores del sistema, pero nunca ha asumido la responsabilidad del rosario de catástrofes que él ha promovido, y que incluyen desecar la Ciénaga de Zapata, el Cordón de La Habana, la Zafra de los diez millones, la extinción de la ganadería cubana, la destrucción de la industria azucarera, la depauperación de la agricultura, la destrucción de las flotas mercante y de pesca, por solo señalar los sectores más destacables.
Ellos, los Castro, son los responsables de la situación económica, social y moral de Cuba, pero cuando hablan parece que unos seres extraterrestres (y los yanquis) son los causantes de tantos males. El colmo del cinismo de esta familia de estafadores es hacer a sus víctimas, los cubanos, responsables del descalabro que ellos han creado y ahora, exigirles que lo compongan. ¡Que parejita de estafadores!
Gracias por leer mi trova, ya me siento más aliviado.
sexta-feira, 7 de janeiro de 2011
E no Paraíso, continua a tentativa de pintar o socialismo de capitalismo..
La confusión de Raúl Castro
Carlos Alberto Montaner
Madrid | 07-01-2011 - 10:49 am.
publicado en Diario de Cuba
Un socialismo sin prestaciones sociales ni subsidios y un capitalismo sin competencia, libertad para producir ni mercado: esas son las 'reformas' económicas.
Raúl Castro está empeñado en construir un socialismo eficiente y productivo capaz de generar beneficios. Por eso acaba de despedir a medio millón de asalariados innecesarios. El propósito es desligar del Estado al 25% de la fuerza laboral en el plazo de año y medio. Un millón trescientos mil trabajadores serán puestos de patitas en la calle para que los absorba el todavía nonato sector micro empresarial privado. Raúl y sus corifeos repiten que la revolución no puede alimentar a un ejército de trabajadores ociosos. Hay que recortar subsidios y reducir prestaciones sociales.
El general está muy confundido. No entiende nada. Lo obnubilan su falta de experiencia en el mundo empresarial, aunada a medio siglo de jefatura autoritario del ejército. La búsqueda de eficiencia y productividad son los medios que poseen las empresas capitalistas para competir en el mercado. No son fines. No se desviven por ahorrar, invertir y elaborar buenos productos por amor al prójimo, sino por temor a que otros empresarios las desplacen del mercado.
Sin competencia no hay desarrollo ni progreso. La agonía de producir cada vez más y mejor, empleando la menor cantidad posible de recursos, norma permanente de la rigurosa economía capitalista, es la consecuencia de la competencia. Donde no existe, donde prevalecen monopolios, o donde éstos reciben subsidios del Estado, las empresas privadas tienden a ser ineficientes, se atrasan tecnológicamente, también crujen bajo el peso de plantillas obesas y encarecen sus productos para compensar su incapacidad.
Los fines de los empresarios son dos y están íntimamente ligados: ganar dinero y prestigio social. En general, a más dinero, más prestigio, y viceversa. Algunos, los menos, tienen cierto instinto filantrópico, pero ésa pulsión solidaria no los hace mejores ni peores creadores de riqueza, aunque sí los convierten en seres humanos más interesantes y benévolos.
Los fines de los comunistas son otros. Sus burócratas no producen porque sientan la urgencia por ganar dinero y adquirir prestigio que aguijonea a los individuos emprendedores, sino, los mejores, unos pocos, para redimir a la humanidad, y los peores porque quieren medrar dentro del Partido. Para ello construyen sociedades igualitarias basadas en la propiedad colectiva de los medios de producción, en las que suprimen las libertades, y someten al conjunto de la sociedad al calvario de las "dictaduras del proletariado" administradas por fanáticos incompetentes.
La "legitimación" de ese atroz modelo de organizar la sociedad radica en que les garantiza a todas las personas un salario simbólico y ciertos bienes elementales, aunque sean escasos y malos, porque la calidad, el confort y el progreso no forman parte de los objetivos de los Estados colectivistas, como se demostró en la experiencia comunista europea o en China, mientras prevaleció el maoísmo. Es una vidita miserable y sin esperanzas de mejora, pero al menos no hay que "ganársela". Te la imponen.
Raúl Castro, tras repetir, enfáticamente, por milésima vez, que no renuncia al socialismo, se ha acogido, sin embargo, a los modos capitalistas de producir bienes y servicios, como si en Cuba existiera un sistema de economía de mercado basado en la competencia, lo que lo ha llevado a adoptar lo peor de ambos mundos: un socialismo sin prestaciones sociales ni subsidios, sumado a un capitalismo sin competencia, sin libertad para producir y sin mercado, vigilado de cerca por la policía política, porque no se permitirán la acumulación ni las desigualdades.
Esto es como tratar de curar un cáncer con un jarabe para la tos. La enfermedad no tiene nada que ver con el remedio. Esta confusión entre medios y fines, entre métodos y objetivos de sistemas fundamentalmente distintos, no tardará en mostrar sus falencias. Le ocurrió a Gorbachov en Rusia en la segunda mitad de los ochenta. Trató de adaptar algunas normas capitalistas para hacer más eficiente al socialismo soviético y en pocos años descubrió que el engendro marxista-leninista no es reformable: ese disparate, ese sueño de la razón, productor de monstruos, hay que demolerlo. Dulcemente, con voladura controlada y sin degollinas, pero hay que demolerlo.
quinta-feira, 6 de janeiro de 2011
E chegou 2011 no Paraíso...
CELEBRACIÓN | Babalaos: 'Lo que se va, vuelve'
Cuba 2011: Entre lechón, música y predicciones
Iván García | La Habana
Actualizado lunes 03/01/2011 18:07 horas
Por estos días, el olor a lechón asado invadía el aire en calles de casas de clase media del Vedado y Miramar o en chosas de sitios marginales como el Fanguito o Pogolotti. El aroma penetrante del puerco aguaba la boca también en barrios repletos de desocupados, ladrones y 'jineteras' (prostitutas) de Atarés y Cayo Hueso.
No hubo grandes fiestas ni el ron corrió hasta el amanecer. La situación económica no está para tirar cohetes. La gente simple prefirió la sobriedad. La mayoría celebró estas fechas en familia. Y con música, por supuesto. La timba y el reguetón sonó en portales y balcones hasta bien entrada la madrugada.
El Gobierno del general Raúl Castro está en plan de recortes, y por ello los festejos públicos fueron en sitios puntuales. Sin derroches, para que la gente de a pie esperara la llegada del 52 aniversario de la Revolución como mejor sabe hacer, moviendo la cintura y bebiendo cerveza a granel.
Una revolución que ha perdido fuelle. Su discurso de corte marxista ya no encandila. El desgaste lógico de cinco décadas autoritarias en el poder ha dado como resultado una economía a la deriva y una infraestructura caótica, con ciudades pobres y grises.
En el recién estrenado año, en La Habana casi nada funciona. El transporte urbano y los servicios dan pena. Incluso el mercado negro tambalea ante los rigurosos controles aplicados por el Gobierno en ciertas empresas, dificultando los robos y desvíos que suele alimentar el comercio ilegal.
Lo mejor ha sido el clima, sin calores insoportables ni crudos fríos. El ocio y la vida cultural, limitada y de poca calidad. Y muy cara, si quieres mover el esqueleto en clubes y discotecas de moda.
Predicciones
Mientras la gente despedía 2010, preguntándose cómo el régimen salvará los muebles, el 1 de enero, los babalaos oficialistas divulgaban sus predicciones para 2011. Según sus vaticinios, conocidos como 'Letra del Año', en 2011 gobernará Ogún, señor de los metales en la religión yorubá. Y lo hará acompañado de Yemayá, orisha dueña de los mares.
Una de las más de veinte recomendaciones que daban, es respetar a las mujeres; mantener la unidad de la familia; atender a los hijos y evitar situaciones que provoquen peleas que podrían tener fatales consecuencias.
Aunque en los últimos tiempos ha aumentado el número de creyentes en distintas confesiones religiosas, también se ha disparado la cantidad de incrédulos. Ciudadanos que no creen en los augurios de los santeros ni tampoco en las propuestas hechas por los gobernantes.
Es lógico. Tras 52 años de fracasos en el orden económico, a las personas les cuesta asimilar la retórica de que 'ahora sí' vamos a ir por el buen camino. Ese perro ya ha mordido varias veces.
Raúl Castro ha entrado a un 'túnel oscuro' donde no hay marcha atrás. Si no encuentra la salida, de alguna manera tendrá que encender una luz, para tratar de encontrarla. Pueden pasar dos cosas. Que las reformas sean su propia trampa. O que funcionen medianamente bien y mejoren la calidad de vida.
No pocos cubanos, cuando preparaban el lechón, le daban vueltas al rompecabezas económico. A todos les preocupa que no haya alternativas. Es como jugar a la ruleta rusa. A Olegario, jubilado de 72 años, lo que más le inquieta es que se cumpla uno de los refranes lanzados por los babalaos: "Lo que se va, vuelve".
E no Paraíso, El Coma Andante cuida de todos...
El milagro de los panes y los peces
Jueves, Enero 6, 2011 | Por Pablo Méndez
LA HABANA, Cuba, enero (www.cubanet.org) – Juanita nació en 1912, cuando José Miguel Gómez era Presidente de la República. De la memoria de esta mujer fluyen anécdotas del machadato y recuerdos del desayuno escolar gratuito, de cómo construyeron la Carretera Central, el Capitolio, y del “fotingo” (foot it and go) modelo T.
A finales de los años veinte del pasado siglo, Juanita, nacida en Matanzas, se fue a vivir a La Habana buscando mejores horizontes y ayudar a su la familia. Luego se enamoró, se casó, tuvo tres hijos, fundó un modesto hogar en un apartamento interior de la calle Línea entre 22 y 24, y en la actualidad vive con su hija Rebeca, una meteoróloga ya retirada, quien se ocupa del cuidado de su madre.
Hace un año, Juanita se cayó, se fracturó la cadera, y como padece de osteoporosis, sus familiares solicitaron al médico de la familia que le asignara una dieta de leche en polvo. Sin embargo, el doctor les dijo: “Según las reglas establecidas por el Ministerio de Salud Pública, para recibir esa dieta especial, Juanita debe estar en cama y mostrar escaras en la piel”.
El pasado 23 de noviembre Juanita cumplió 98 años, su hija le compró un cake, le cantaron el Happy Birthday y, sorpresivamente, también recibió un regalo de la oficina municipal del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social: la noticia de la anulación de la pensión de 85 pesos ( 3 dólares y cincuenta centavos) que recibía cada mes.
Rebeca se fue corriendo a la oficina para que le dieran una explicación. En vez, la funcionaria que la atendió le mostró un decreto donde está escrito que un núcleo de dos personas, según un listado oficial de precios, puede comprar con 158 pesos MN (lo que Rebeca recibe como pensión) los víveres de la canasta básica. ¡Y no sólo eso! También, según el decreto, con los 158 pesos mensuales (algo más de seis dólares) alcanza para pagar la electricidad, el gas, el agua, el teléfono, las medicinas, el transporte y el crédito bancario del refrigerador Haier que el gobierno les vendió a plazos a cambio de entregar el viejo refrigerador norteamericano que funcionaba perfectamente.
Además, la funcionaria le explicó que para sazonar las comidas también puede comprar en los agro mercados pimientos y cebollas a 40 y 20 pesos el Kg; dos cabezas de ajo por 5 pesos, un Kg de limón por 20, ají cachucha por 40, y un etcétera interminable de productos del agro.
Rebeca piensa que la fantasía (o la bobería) de los que dirigen la Seguridad Social del municipio Plaza, deja pequeño el milagro de la multiplicación de los panes y los panes.
Ahora Juanita Herrera, testigo incomparable de la vida en nuestra antigua República, piensa que Dios le jugado una mala pasada dándole tan larga vida, sólo para ver cómo un simple litro de leche, alimento que hace más de 50 años le ponía a diario el amable lechero en la puerta de su humilde casa, se ha convertido en un artículo de lujo, casi imposible de comprar. Y sigue sin entender qué sucedió con su pensión.
quarta-feira, 5 de janeiro de 2011
"Si se produce el cambio en Cuba, los dos Castro huyen"
infobae.com
Martes, 4 de enero de 2011
El hombre de 92 años se asoma a la puerta de su casa de Miami. No parece un ex comandante de la Revolución Cubana. Tampoco se le nota que sale armado -un viejo hábito. Quizá al rato, cuando la mirada se le pierde porque busca una palabra elusiva, los ojos transparentes lo delatan. Son los mismos luceros perdidos entre la mata de pelo enredado, la gorra oscura con visera, la barba característica de los guerrilleros cubanos en la vieja foto de 1959, sentado de uniforme en el living de una casa muy bien decorada, junto a su mujer y sus cuatro hijos pequeños, disonante como un dinosaurio en la ópera.
Es el mismo comandante de la famosa foto del 8 de enero de 1959 (ver galería adjunta), que lo muestra entrando en La Habana junto a Fidel Castro y Camilo Cienfuegos.
"Después podemos pasar a la oficina, aquí al lado", dice Huber Matos. La construcción anexa a la casa -puertas metálicas grises, mapas de Cuba, un estudio de radio: una evocación involuntaria de la guerra fría- es la sede de Cuba Independiente y Democrática (CID), la agrupación que Matos fundó al salir de la cárcel. Así como la casa tiene un paredón de concreto y él prefiere salir armado, el gobierno cubano, como habitualmente lo hace con todos los disidentes, lo ha acusado de actividades políticas ilegales.
Es improbable que el CID cumpla función alguna en el porvenir inmediato de los cubanos. "Estoy muy viejo ya", dice Matos. "La nueva república necesita gente joven, fuerte, con salud, que tenga ideas más frescas acerca del mundo de nuestros días".
Hace rato que Huber Matos no es un barbudo. Cayó preso, acusado de traición y sedición, el mismo año 1959 cuando Cienfuegos y su avioneta se esfumaron en un accidente que muchos anticastristas no creen tal. En 1979 Matos salió de la cárcel por cumplimiento de su condena y luego de tres huelgas de hambre.
Contó esa historia, de lucha y revolución, de ruptura y agravio, en sus memorias Cómo llegó la noche (ver nota relacionada).
Las andanadas contra los Castro que se leen en el libro vuelven a sonar ahora en el diálogo con Matos:
"Fidel es un maestro en el arte de engañar a la gente, de presentarse como un sujeto idealista. Es un ambicioso, un ególatra de mentalidad gansteril, muy inteligente y muy capaz para presentar las cosas como él quiere que se las vea y no como son. Si le hubiera dado por ir para Hollywood habría calificado como el más notorio de todos los artistas de cine. Pero nos tocó a los cubanos tenerlo de político. Y el golpe de Estado de Fulgencio Batista le abrió el escenario" (ver nota relacionada).
Los dislates de Fidel Castro
"En estos días he estado dándole cabeza a un problema", se desvía Matos. "Fidel ha dicho cosas disparatadas. Dijo, por ejemplo, que antes que terminara el campeonato de fútbol mundial en Sudáfrica habría una confrontación nuclear. Una estupidez en un líder súper-inteligente como él. Después insistió con otras sandeces, hizo otros anuncios catastróficos. He pensado que es probable que Fidel diga estas cosas para que lo vean como un individuo fuera de la realidad."
¿Para qué?
Para justificar la huida en el momento en que llegue. Porque ellos huyen. Si en el próximo año se produce el cambio en Cuba, porque el pueblo termine de perder el miedo o porque ocurra algo en lo que no hemos pensado, los dos Castro huyen. Se van para Vietnam o para China o para Rusia. Tienen muchos millones: han desfalcado a la nación cubana pero han acumulado dinero. Fidel es arrogante: no cabe que salga escapando. Pero si está medio bobo y dice disparates, se puede argumentar que lo montaron en el avión.
¿Y el presidente del Consejo de Estado, Raúl Castro, que no da esa clase de señales?
Raúl es cobardón, Raúl huye. Fidel es cobarde pero también es audaz: sabe hasta dónde se puede guapear. Creo que se está haciendo el bobo como antecedente. Hace unos cuantos años dijo: "No se puede hacer concesiones desde el poder". Y sin embargo se están haciendo concesiones: se está liberalizando la economía y Fidel no protesta por eso. Tiene el derecho del veto, pero está dejando que se liberalice el campo económico como si no contara, como si la dirigencia del castrismo funcionase nada más con el pensamiento y la voluntad de Raúl.
¿Cree que las reformas son el camino a cambios políticos escalonados?
Hay dos factores que están en contra de esa posibilidad. Por un lado, el grado de quiebra económica y social: estamos ante un edificio lleno de carcoma, en pie pero todo taladrado por parásitos, que no se puede sostener mucho tiempo más. Por otro lado, la condición de apasionado que tiene el cubano.
La pasión, la intransigencia, la violencia
¿Eso significa que vislumbra violencia en el porvenir?
Hace como dos años y medio fui con otros cubanos a Hungría. Unos líderes, poco viejitos ya -bueno, no eran mayores que yo-, que participaron de la Comisión de Transición, nos contaron su experiencia. "Queremos recomendarles", dijeron, "que asuman una posición lo más flexible posible. Nosotros éramos dirigentes del Partido Comunista, advertimos que había que ir al cambio y buscamos la manera de hacerlo sin que hubiese violencia o intervención extranjera. Si en Cuba hay alguien que hable, en conversación secreta o discreta, con líderes comunistas, acéptenlas. No se planteen que hay que destruir un edificio hasta los cimientos".
¿Supone que la oposición y el exilio intransigente aceptarían algo así?
Hay mucha gente que aunque ha estudiado una carrera universitaria no ha asimilado que la marcha de la historia presenta procesos muy diversos. El quehacer humano tiene muchas posibilidades, pero todo depende de la actitud transigente, inteligente o realista de quienes dirigen. Los cubanos tenemos la tendencia de aplaudir al fogoso, al que más enardece a la multitud, y eso no es conveniente para los pueblos. Hace falta pasión en un momento dado; pero hace falta también sentido común para percibir la realidad en su transparencia exacta. Hay gente en Cuba inteligente, previsora, capaz para no desencadenar una nueva Revolución Francesa...
¿A quiénes nombraría?
Uno corre el riesgo de equivocarse, pero por ejemplo, si Marta Beatriz Roque, Félix Bonne Carcassés, René Gómez Manzano y Vladimiro Roca, aquellos Cuatro de La Habana que hicieron el documento La patria es de todos, participaran de alguna manera en el proceso, ya tendríamos un elemento serio. Y creo que inevitablemente hay que contar con algunos personajes del gobierno, del aparato militar y del Ministerio del Interior: ellos juegan un papel importante para mantener a los Castro en el poder. Si se vieran en la necesidad de entrar en trato con la oposición, lo harían. Con los Castro es más difícil, pero si se lograra que tuvieran que largarse del país...
¿No piensa, como tantos exiliados, que mientras Fidel Castro viva ningún cambio es posible?
Yo no creo que tenga que morir Fidel, no, no. Cuba es hoy un polvorín. Algo va a ocurrir. Puede ser que demore seis meses, ocho meses, un año... pero no demasiado más. La situación económica está muy mal y el despido de mucha gente puede crear una bola de nieve. No es solamente que despidan unas cuantas personas a la calle. No hay comida, no hay transporte, la electricidad está racionada, faltan cosas indispensables para una vida decente. Pero hay que evitar a toda costa el baño de sangre, porque sería dañar más a la familia cubana, crear más odios y más divisiones. Ya tenemos un largo medio siglo de cosas terribles. Son miles y miles las familias que tienen luto.
De la Revolución a la cárcel
¿Nada rescatable encuentra en medio siglo de una revolución que usted apoyó al comienzo?
Puede haber alguna cosa buena. El porcentaje de la población que pudo estudiar es mayor ahora que antes. Pero fue una manipulación, para aprovecharlos. Ha quedado pendiente el compromiso de alcanzar las metas que la Revolución prometió. Fidel Castro llegó al poder movilizando el reclamo del pueblo para volver al estado de derecho. Y nos envolvió a muchos. Nos comprometimos con el proceso, pero Castro mostró otras aspiraciones. Todo se volvió cuento, falsedades, pretextos.
¿Por qué ni la oposición ni la catástrofe económica han puesto en jaque a las autoridades cubanas en tanto tiempo?
Hemos tenido la desventaja de contar con un liderazgo muy audaz, muy competente, muy inteligente y muy inescrupuloso. Para tener miles y miles de hombres y mujeres presos por razones políticas hace falta estar en un nivel de sótano en el orden ético. Ese liderazgo, encabezado por Fidel Castro, ha asimilado que todo aquel que no piensa como ellos, al paredón o a la cárcel a darle horrores, a obligarlos a huelgas de hambre, a romperles huesos. Nadie que tenga un poquito de escrúpulos, de honradez, de conciencia, acepta formar parte de un gobierno que tenga que valerse de esos recursos. ¿Conoce el caso de Mario Chanes de Armas?
Compañero de Fidel Castro en el asalto al Moncada, en la cárcel y en el Granma. Acusado de preparar un atentado y condenado a 30 años.
Yo fui compañero y amigo de él. Él sólo dijo que no quería lo mismo y lo tuvieron 30 años preso. Es terrible. Y 20 años es terrible. Y 10, y un año de cárcel injusta es una cosa demoledora. El preso político que sabe que es una injusticia que lo metan preso y así se le va la vida. Fidel y Raúl saben lo que hacen, saben el daño que han hecho.
De Obama a Chávez
¿Cómo ve la relación entre los Estados Unidos y Cuba desde que asumió el presidente Barack Obama?
Creo que no ha contribuido en nada a posibilitar el cambio en Cuba. De alguna manera este señor ha querido entenderse con los Castro, y no sólo ha querido entenderse con los Castro sino que ha dado señales de debilidad.
¿Le parece mal el diálogo o la debilidad?
La debilidad. Autorizaron a que los cubanos que están aquí viajen todas las veces que quieran: una concesión a cambio de nada. [Antes los cubano-americanos podían viajar tres veces por año a la isla; los estadounidenses no pueden hacerlo legalmente.] Y por distintas vías sabemos que en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana la actitud hacia la oposición no es la misma. Las relaciones se han ido enfriando y hay menos solidaridad hacia la oposición. En tiempos de James Cason la Sección de Intereses era una oficina aliada con la oposición cubana; ahora no.
¿Cómo ve la dinámica entre Hugo Chávez y los hermanos Castro?
Los dos casos están entrelazados: sin el caso cubano no hubiera habido un caso como el de Venezuela con Chávez y sin la presencia de Chávez en el poder el cambio en Cuba se hubiera producido hace años. El aporte económico y las fanfarrias del socialismo del siglo XXI contribuyen a apuntalar, aunque sea un poco falsamente, a la tiranía de La Habana. Si se produjera un fenómeno en Venezuela, que le metieran un balazo a Chávez o que lo depusieran, antes de 60 días, o de 30 días tal vez, en Cuba habría un cambio. Por el entrecruzamiento de factores, de sostén, de demagogia, aparte del petróleo que Chávez les manda a los Castro para que lo revendan. Es un soporte económico y politiquero.
¿Cómo caracteriza al presidente de Venezuela?
Un loco... más que un loco: es un sujeto al que le encaja bien la definición que le dio Carlos Rangel, un intelectual venezolano, que tituló un libro Del buen salvaje al buen revolucionario. Chávez es un salvaje, y un salvaje estúpido y ostentoso y autoritario.
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