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quarta-feira, 28 de julho de 2010

E o Paraíso desmorona, mas o clima é de espera interminável...


26 DE JULIO | El discurso de Machado Ventura

Compartir responsabilidades y calmar la línea dura dentro del Gobierno de Cuba
Efe

Final anti climático a una semana de rumores de reformas
Sigue la política de 'plaza sitiada'


Actualizado martes 27/07/2010 17:27 horas

Al ceder la tribuna el lunes pasado al vicepresidente José Ramón Machado Ventura, un exponente de la línea dura cubana, el presidente Raúl Castro no sólo dio muestras de sagacidad política.

También demostró que su estilo de liderazgo pasa por aplacar las preocupaciones de una línea dura inquieta por las posibles reformas económicas que el mandatario quiere introducir y, al mismo tiempo, obligarla a compartir responsabilidades en un momento difícil de la vida del país.

Machado Ventura, considerado por los observadores como un exponente de la linea dura, fue el 'orador principal' en el discurso por el 26 de Julio, una fecha clave que recuerda el fracasado ataque al Cuartel Moncada, en 1953, considerado el inicio de la Revolución Cubana y que siempre fue aprovechada por Fidel Castro para trazar los lineamentos políticos del momento o anuncios importantes. Desde su enfermedad ha sido sustituido en la ocasión por el hermano, ahora presidente.

Sin embargo, para sorpresa de todo el mundo, el lunes pasado Raúl Castro se limitó a repartir diplomas a trabajadores y provincias destacadas en la economía y a aplaudir a Machado Ventura. Una especie de final anti climático, a una semana de rumores que daban como cierto el anuncio de las esperadas reformas y hasta el retorno de Fidel Castro a la tribuna del 26 de Julio.

Machado nunca se desvió un milímetro de lo que constituye la política cubana actual de 'plaza sitiada' al reafirmar la necesidad de hacer cambios económicos y rechazar toda presión foránea incluyendo "de la prensa extranjera".

"Colocar a Machado Ventura como orador principal del acto conmemorativo del 26 de julio es un gesto para con el sector de la Revolución más reacio a cambios, porque Machado ha sido un exagerado exponente del inmovilismo", opinó Roberto Veiga González editor la revista de análisis cubana 'Espacio Laical', perteneciente al Arzobispado de La Habana.

En su opinión, "muestra que Raúl está dispuesto a compartir el protagonismo social, hasta ahora muy centralizado e ideologizado, y que tal vez esto pudiera extenderse igualmente a otros sectores de la sociedad", enfatizó.

"Sin embargo, su mensaje, que se redujo a declarar fidelidad a un conjunto de principios enarbolados desde antaño, también sostuvo algo quizás nuevo para personas como él: que es necesario cambiar todo lo que deba ser cambiado, incluso sin populismo. Esto puede manifestar que muchos de esa llamada línea dura están tomando conciencia de la necesidad de asumir dicho rumbo. Pero posiblemente lo más importante resultó que tal vez fuera un mensaje del mayor representante de esa tendencia a sus correligionarios para que asuman tal postura", añadió el portavoz del arzobispado.

La Iglesia Católica cubana se encuentra viviendo su mejor momento al lograr consolidarse como interlocutor social. El mes pasado, tras una ronda de conversaciones con Raúl Castro, el cardenal Jaime Ortega anunció la liberación en los próximos cuatro meses de 52 presos políticos, los que quedaban en la cárcel del grupo de los 75, arrestados en la 'Primavera Negra' del 2003.

Sin embargo, quedan algunas interrogantes sobre el significado de las últimas apariciones públicas de Fidel Castro, quien todavía conserva el cargo de primer secretario del partido comunista, y que coincidieron con el proceso de liberación de los 52 presos políticos.

Algunos creen que las apariciones de Fidel en público, pudieran ser una forma de desviar la atención sobre el momento en que su hermano se consolida en el poder e intenta implantar una nueva visión de liderazgo.

Cuando asumió la presidencia en febrero del 2008 de manos del parlamento unicameral, Raúl solicitó un permiso especial para consultar con su hermano todos los "asuntos de Estado importantes". Los diputados se lo dieron por unanimidad.

Fidel estuvo cuatro años fuera de la visión de los cubanos, después que fue operado de urgencia en la madrugada del 27 de julio del 2003, precisamente tras discursar en la oriental ciudad de Bayamo por ocasión de la celebración del ataque al Cuartel Moncada.

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El silencio de Raúl Castro marca un gris aniversario

Martes, 07.27.10
POR JUAN O. TAMAYO
JTAMAYO@ELNUEVOHERALD.COM


SANTA CLARA, Cuba -- La celebración del 26 de Julio en Cuba fue como un cubo de agua fría: Raúl Castro no habló a pesar de las expectativas de que anunciaría reformas económicas necesarias para aliviar la crisis en el país.

Castro pudiera estar esperando para anunciar las reformas, o quizás hay algo de verdad en los reportes que circulan en La Habana de que enfrenta una fuerte oposición a los cambios, señalaron analistas.

Muchos cubanos habían anticipado el anuncio de medidas importantes durante la celebración del 26 de Julio, desde información sobre las reformas hasta una presentación de Fidel Castro, que se había dejado ver en público seis veces en las últimas dos semanas después de cuatro años alejado del candelero.

Pero Fidel, de 83 años, no asistió y Raúl se limitó a participar en una ceremonia de entrega de premios a ciudadanos destacados. Es la primera vez desde 1959 que ninguno de los dos Castro habla en las celebraciones del 26 de Julio.

Es posible que Raúl simplemente no haya querido tocar temas nacionales en un día dedicado a la alianza de Cuba con Venezuela, dijo Phil Peters, analista de temas cubanos del Lexington Institute, en los suburbios de Washington. El presidente venezolano, Hugo Chavez, canceló su participación a última hora por los conflictos diplómaticos con Colombia.

Pero otros analistas percibieron algo problemático en el silencio de Castro.

"Raúl no habló porque no tiene las reformas que todo el mundo había apostado'', dijo el analista e historiador miamense Alvaro Alba. "El mensaje es claro: no hay reformas, no hay cambios''.

El disidente Oscar Espinosa Chepe declaró a El Nuevo Herald por teléfono desde La Habana que el silencio de Castro pudiera ser "una señal más que preocupante de que se puede estar jugando en contra de los cambios. Hay muchos comentarios de que hay discusiones muy fuertes dentro del gobierno''.

Y un exiliado cubano que se opone a las sanciones estadounidenses y que recientemente visitó La Habana dijo que amigos en posiciones importantes le dijeron que había "ruidos de diferencias'' en el gobierno.

Los amigos, agregó, estaban especialmente preocupados por el ultimo párrafo en una ‘‘reflexión'' de Fidel Castro, con fecha del 4 de julio: "Desdichadamente, no tengo nada que rectificar y me responsabilizo plenamente con lo escrito en las últimas Reflexiones''.

Aunque la columna era sobre los hasta ahora equivocados pronósticos de Fidel de una guerra nuclear en Irán y Corea del Norte, sus amigos creen que Fidel también estaba criticando a su hermano y a otros que lo culpan por el caos económico en Cuba, agregó el exiliado.

"Ese fue el escándalo político en La Habana mientras estuve allí'', dijo el hombre, que pidió no ser identificado para proteger a sus amigos.

Chepe agregó que también es posible que Raúl Castro pudiera estar demorando el anuncio de reformas económicas para más adelante.

La Habana está llena de rumores no oficiales de que Castro convocará a una reunión del pleno del Comité Central del Partido Comunista más adelante este año para aprobar los cambios, según el disidente.

"Raúl parece estar esperando el momento oportuno, entre la Asamblea [del Poder Popular] que viene y antes de la otra en diciembre'', dijo Domingo Amuchástegui, ex analista de inteligencia cubano que vive en Miami.

Los medios de prensa estatales cubanos reportaron que 90,000 personas asistieron a la celebración principal en Santa Clara, que marcó el aniversario del fallido ataque de Fidel Castro al Cuartel Moncada en 1953.

El primer vicepresidente José Ramón Machado Ventura, quien pronunció el discurso principal, reconoció que el país necesita reformas económicas al decir: "Cambiaremos en este momento histórico todo lo que deba ser cambiado''.

Pero ofreció pocas esperanzas de los cambios lleguen con la rapidez que exige la peor crisis económica de la isla desde principios de los años 90.

"Proseguiremos con sentido de responsabilidad, paso a paso, al ritmo que determinemos nosotros, sin improvisaciones ni precipitaciones'', dijo, agregando que el gobierno no implementará "soluciones populistas, demagógicas o engañosas''.

Machado Ventura también criticó al gobierno de Estados Unidos por las guerras en Irak y Afganistán, entre otros temas, y dijo que la "visible recuperación'' de la crisis de salud de Fidel Castro, que lo obligó a entregar algunos de sus poderes en el 2006 "fue un motivo de profunda alegría entre los revolucionarios cubanos''.

El dirigente no mencionó la promesa de Raúl Castro de liberar a 52 presos políticos, de los cuales 20 ya fueron excarcelados y se marcharon a España, o las negociaciones sin precedentes con la Iglesia Católica.

Raúl Castro se dirigió mas tarde el lunes a la sesión de clausura de una reunión entre funcionarios cubanos y venezolanos y dijo que La Habana respaldaría a Chávez en cualquier conflicto con Colombia o Washington sobre alegaciones de que Venezuela alberga a guerrilleros colombianos.

"Buscamos la paz y la armonía entre nuestros países hermanos.... pero en caso de cualquier problema, que nadie dude de qué lado estará Cuba'', dijo Castro, según reportes de prensa.


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